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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Ciudad de México • Nota • 30 de septiembre de 2026

El futuro se lee en redes: dieciséis encuestas y ningún método

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El Instituto Electoral de la Ciudad de México hizo un descubrimiento que merecería el Nobel de lo evidente: de 17 encuestas y sondeos que circulan en redes sociales anunciando quién va ganando en las alcaldías, 16 no explican cómo llegaron a esos resultados. Solo una, la valiente, se dignó a mostrar su metodología completa. Las otras dieciséis prefirieron el misterio, esa vieja escuela del “porque yo lo digo”.

Es reconfortante. Vivimos rodeados de gráficas con colores institucionales, barras que suben y bajan con dramatismo de telenovela, porcentajes con decimales —el decimal siempre da confianza, es el maquillaje de la estadística— y resulta que la mayoría se cocinó sin receta. No sabemos a cuántas personas preguntaron. No sabemos dónde. No sabemos si preguntaron a alguien o si simplemente lo intuyeron viendo pasar a la gente desde una jardinera.

Lo grave no es que existan. Lo grave es que funcionan. Una encuesta sin metodología es como un tamal sin ingredientes declarados: uno se lo come igual, y a veces hasta repite. El votante ve el número, el número le gusta o le indigna, y el trabajo ya está hecho. Para eso no se necesita muestra representativa; basta una plantilla de diseño y algo de descaro.

Uno se pregunta quién paga estos sondeos anónimos que aparecen puntualmente en temporada electoral, como los hongos después de la lluvia o los baches después del bacheo. Pero preguntarlo sería, seguramente, un debate innecesario.

El Instituto, cumpliendo su papel, lo señala. Y ahí queda: un organismo que detecta el problema, dieciséis encuestas que se encogen de hombros y un electorado entrenado para creerle a cualquier barra de colores que le pongan enfrente. La democracia capitalina avanza así, con la fe intacta y la metodología extraviada.

Que quede claro para las próximas semanas: si una gráfica no dice cómo se hizo, no es una encuesta. Es un deseo con formato. Y los deseos, por más bonitos que se vean en tonos pastel, no votan.