Octubre arranca con el peso de luto, el agua color pozole y una Presidenta que se enteró por terceros
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Buenos días, Jalisco, y bienvenidos a octubre, ese mes en que la temporada de lluvias se niega a firmar su renuncia y el superpeso, ese muchacho que nos duró de fiesta casi todo el sexenio, por fin aceptó que la cruda cuesta: cerró septiembre con su peor caída desde 2024 y la Bolsa encadenó su cuarto tropiezo mensual, como quien baja las escaleras contando los escalones con la frente. Nos prometieron solidez macroeconómica y nos entregaron un dólar arriba de los dieciocho pesos; pero tranquilos, dicen los bancos que el peso se va a recuperar, con esa misma seguridad con la que a uno le dicen que ya merito pasa el camión.
Mientras tanto, por el Pacífico desfiló Rachel, que subió a categoría 2, luego bajó a 1, luego se alejó, luego mantuvo su punto más cercano a Cabo Corrientes y luego se volvió a alejar. Protección Civil nos regaló tantos boletines por hora que ya sentíamos al huracán parte de la familia. El género periodístico más noble de la temporada sigue siendo el del reportero parado en el malecón explicando que hay oleaje justo cuando una ola del tamaño de un camioncito le recuerda, en vivo y a todo color, que efectivamente hay oleaje. A Jalisco, por fortuna, Rachel apenas lo rozó; la Secretaría de Educación ya mandó a los niños de regreso a clases este jueves, no sea que se acostumbren a lo bueno.
En la capirucha, la noticia es que la Presidenta decidió gobernar de oídas. Preguntada por el reportaje del New York Times que señala que dos agencias estadounidenses andan revisando a Andy, respondió con esa mezcla de candor y vaguedad que ya es marca de la casa: que no está confirmado, que no hay investigación formal, pero que me dijeron que a lo mejor hay unas agencias que están investigando. Traducción libre: la jefa del Ejecutivo federal se enteró del asunto igualito que usted y que yo, por el grupo de WhatsApp del tío. Y cuando le insistieron si la Fiscalía indaga, el clásico que yo sepa, no. Qué tranquilidad saber que en este país nadie sabe nada, empezando por quienes deberían saberlo todo.
No vaya a creer que el poder legislativo se quedó de brazos cruzados. El Senado aprobó, 72 contra 34, la bautizada Ley antimemes, y de inmediato juró por su madrecita que no, cómo cree, esto no es censura. Faltaba más: en paralelo camina una reforma a derechos de autor sobre la cual Artículo 19 y la oposición advierten que podría servir justito para inhibir la crítica gráfica y el humor político. O sea que legislan contra el meme y luego se ofenden si uno sospecha. Es como instalar una reja y aclarar que es puramente decorativa. Desde esta columna, que vive del gracejo ajeno, mandamos un saludo afectuoso a quien nos vaya a estar leyendo con lupa.
En provincia el drama es más húmedo pero igual de simbólico: el SIAPA amplió a 342 las colonias con descuento del 80 por ciento por servicio de agua turbia, y Tlaquepaque sumó 83 coloniecitas con todo y retroactivo. Que conste el avance civilizatorio: ya no nos prometen agua limpia, ahora nos ofrecen rebaja por entregárnosla color pozole. Un modelo de negocio redondo, cobrar menos por fallar para que falle uno con la conciencia tranquila.
Y hablando de puntería, medalla de oro para el Nacional Monte de Piedad, que levantó su huelga exactamente un día antes de cumplir el añito redondo con las cortinas abajo. Casi trescientas sucursales cerradas durante doce meses, miles de familias sin poder rescatar sus prendas, y la institución anuncia que reabre el 7 de octubre con beneficios. Qué generosos: primero te resguardan el reloj de la abuela un año y luego te lo devuelven con moño. A eso, en este país, le llamamos facilidades.
La política interna tampoco defrauda. Morena anda prendiendo sus propios incendios para después aparecer con la cubeta: en Nayarit impusieron una candidatura por paridad de género después de dejar competir y hacerse ilusiones a quien iba arriba en las mediciones, y de pilón resultó que la elegida tiene doble nacionalidad, detalle que ella asegura tener cubierto desde el 18. Mientras, el partido abrió convocatoria para sus coordinaciones en los 300 distritos, no vaya a ser que la maquinaria se enfríe rumbo al 27.
Cerramos con escultura. En Reforma, extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro le quitaron la cabeza a la estatua de un expresidente que en 2025 ya había sido tumbada por la caída de un árbol; hay monumentos que de plano nacieron sin suerte. Y el aludido, ese mismo día, llegaba a un foro entre abucheos. Como diría un columnista justo hoy, a dos años de gobierno seguimos buscando el legado de la actual administración. A lo mejor lo dejaron empeñado en el Monte de Piedad. Preguntamos por él, pero, que nosotros sepamos, no hay.
Mientras tanto, por el Pacífico desfiló Rachel, que subió a categoría 2, luego bajó a 1, luego se alejó, luego mantuvo su punto más cercano a Cabo Corrientes y luego se volvió a alejar. Protección Civil nos regaló tantos boletines por hora que ya sentíamos al huracán parte de la familia. El género periodístico más noble de la temporada sigue siendo el del reportero parado en el malecón explicando que hay oleaje justo cuando una ola del tamaño de un camioncito le recuerda, en vivo y a todo color, que efectivamente hay oleaje. A Jalisco, por fortuna, Rachel apenas lo rozó; la Secretaría de Educación ya mandó a los niños de regreso a clases este jueves, no sea que se acostumbren a lo bueno.
En la capirucha, la noticia es que la Presidenta decidió gobernar de oídas. Preguntada por el reportaje del New York Times que señala que dos agencias estadounidenses andan revisando a Andy, respondió con esa mezcla de candor y vaguedad que ya es marca de la casa: que no está confirmado, que no hay investigación formal, pero que me dijeron que a lo mejor hay unas agencias que están investigando. Traducción libre: la jefa del Ejecutivo federal se enteró del asunto igualito que usted y que yo, por el grupo de WhatsApp del tío. Y cuando le insistieron si la Fiscalía indaga, el clásico que yo sepa, no. Qué tranquilidad saber que en este país nadie sabe nada, empezando por quienes deberían saberlo todo.
No vaya a creer que el poder legislativo se quedó de brazos cruzados. El Senado aprobó, 72 contra 34, la bautizada Ley antimemes, y de inmediato juró por su madrecita que no, cómo cree, esto no es censura. Faltaba más: en paralelo camina una reforma a derechos de autor sobre la cual Artículo 19 y la oposición advierten que podría servir justito para inhibir la crítica gráfica y el humor político. O sea que legislan contra el meme y luego se ofenden si uno sospecha. Es como instalar una reja y aclarar que es puramente decorativa. Desde esta columna, que vive del gracejo ajeno, mandamos un saludo afectuoso a quien nos vaya a estar leyendo con lupa.
En provincia el drama es más húmedo pero igual de simbólico: el SIAPA amplió a 342 las colonias con descuento del 80 por ciento por servicio de agua turbia, y Tlaquepaque sumó 83 coloniecitas con todo y retroactivo. Que conste el avance civilizatorio: ya no nos prometen agua limpia, ahora nos ofrecen rebaja por entregárnosla color pozole. Un modelo de negocio redondo, cobrar menos por fallar para que falle uno con la conciencia tranquila.
Y hablando de puntería, medalla de oro para el Nacional Monte de Piedad, que levantó su huelga exactamente un día antes de cumplir el añito redondo con las cortinas abajo. Casi trescientas sucursales cerradas durante doce meses, miles de familias sin poder rescatar sus prendas, y la institución anuncia que reabre el 7 de octubre con beneficios. Qué generosos: primero te resguardan el reloj de la abuela un año y luego te lo devuelven con moño. A eso, en este país, le llamamos facilidades.
La política interna tampoco defrauda. Morena anda prendiendo sus propios incendios para después aparecer con la cubeta: en Nayarit impusieron una candidatura por paridad de género después de dejar competir y hacerse ilusiones a quien iba arriba en las mediciones, y de pilón resultó que la elegida tiene doble nacionalidad, detalle que ella asegura tener cubierto desde el 18. Mientras, el partido abrió convocatoria para sus coordinaciones en los 300 distritos, no vaya a ser que la maquinaria se enfríe rumbo al 27.
Cerramos con escultura. En Reforma, extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro le quitaron la cabeza a la estatua de un expresidente que en 2025 ya había sido tumbada por la caída de un árbol; hay monumentos que de plano nacieron sin suerte. Y el aludido, ese mismo día, llegaba a un foro entre abucheos. Como diría un columnista justo hoy, a dos años de gobierno seguimos buscando el legado de la actual administración. A lo mejor lo dejaron empeñado en el Monte de Piedad. Preguntamos por él, pero, que nosotros sepamos, no hay.