Primer lugar en transparencia, último en llegar al agua
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Arrancamos octubre con una noticia que nos llena de orgullo y de sed: Guanajuato es primer lugar nacional en el Ranking de Portales Estatales de Transparencia 2025. Por fin un estado donde todo se ve con claridad cristalina. Todo, menos de dónde va a salir el agua.
Porque mientras la gobernadora celebraba que aquí 'la transparencia nos une y los datos se protegen', en Salamanca nos enterábamos —con transparencia, eso sí— de que la refinería de Pemex se echa más de 700 litros por segundo, hasta 1.75 veces lo que consume TODA la mancha urbana de la ciudad, que apenas llega a 430. Es decir: la ciudad entera, con sus escuelas, sus casas y sus tacos de la esquina, bebe menos que una sola vecina de fierro que lleva décadas prometiendo que ya mero se moderniza. Si Pemex fuera persona, el médico ya le habría recomendado bajarle a los líquidos.
Y no es que no haya plan. Hay planes para rato. Conagua y el estado 'estudian alternativas' para León y el norte, y no descartan 'incluso una nueva presa' —esa frase que en Guanajuato ya es casi un género literario—. En Celaya, el acueducto de la presa Solís sigue 'en definición', aunque los 20 millones que iban a estudios del proyecto misteriosamente se reencarnaron en drenaje, y la gobernadora tuvo que recordarle al municipio que 'el agua debe ser prioridad', por si se les había olvidado entre informe e informe. El consuelo: la presa Solís está al 101.6% de su capacidad. Rebosa agua que todavía no sabemos cómo llevar a la llave. Transparente, el líquido; opaco, el acueducto.
Hablando de informes, fue semana de balances. En Irapuato, Lorena Alfaro nos confirmó que 'Irapuato está cambiando'. Lo bueno: está cambiando. Lo malo: lo dijo con tono de filósofa presocrática —'una ciudad no cambia de una vez y para siempre; el cambio verdadero tarda, avanza, a veces encuentra resistencia'— después de cinco años de gestión. Traducción para el ciudadano de a pie: paciencia, el cambio lleva un lustro cambiando y promete seguir cambiando un rato más. Es el único proyecto de la ciudad garantizado a futuro.
En San Miguel de Allende, Mauricio Trejo presentó su informe y, antes de que alguien preguntara, soltó la frase del año: 'No hay permiso para campo de golf'. Nada tranquiliza más a un pueblo que un alcalde negando enérgicamente algo que uno ni había mencionado. De pasada presumió que septiembre cerró con cero homicidios, dato que celebramos de corazón, no vaya a ser que también nos digan que no hay permiso para eso.
Y el dato duro, para no todo ser broma: el estado presume haber pasado de casi 13 homicidios diarios a tres en 18 meses. Tres sigue siendo tres de más, pero reconozcamos que la cifra bajó más rápido que el nivel aprovechable de nuestras presas.
Donde sí no levantamos cabeza es en el Zoológico de León, que esta semana despidió a Kowalski, un pingüino de Humboldt de apenas 11 meses, a pocos días de enterrar a Mayra, una jirafa de cuatro años. A este paso, el zoológico va a necesitar su propia Unidad de Atención a Víctimas. Alguien tiene que revisar qué está pasando ahí, porque la racha ya no parece mala suerte sino guion de telenovela trágica.
En el lado industrial, Honda celebró dos millones de autos fabricados en Celaya, a 900 diarios. Qué bueno que alguien produce a ese ritmo, porque las exportaciones del sector automotriz del estado vienen de bajada mientras el agro acelera. El Bajío, otrora tierra del motor, descubriendo que a lo mejor su futuro estaba en el brócoli.
Cerramos con la nota que nos reconcilió con la humanidad: en Celaya, un gatito herido se metió a una farmacia buscando refugio y fue rescatado por la Policía Canina. Sí, canina, rescatando gatos. Si hasta los perros ya cooperan con los gatos, no entendemos por qué a los humanos nos cuesta tanto ponernos de acuerdo para llevar el agua de la presa Solís a la llave de la cocina. En fin, Guanajuato: transparente hasta para enseñarnos lo que nos falta.
Porque mientras la gobernadora celebraba que aquí 'la transparencia nos une y los datos se protegen', en Salamanca nos enterábamos —con transparencia, eso sí— de que la refinería de Pemex se echa más de 700 litros por segundo, hasta 1.75 veces lo que consume TODA la mancha urbana de la ciudad, que apenas llega a 430. Es decir: la ciudad entera, con sus escuelas, sus casas y sus tacos de la esquina, bebe menos que una sola vecina de fierro que lleva décadas prometiendo que ya mero se moderniza. Si Pemex fuera persona, el médico ya le habría recomendado bajarle a los líquidos.
Y no es que no haya plan. Hay planes para rato. Conagua y el estado 'estudian alternativas' para León y el norte, y no descartan 'incluso una nueva presa' —esa frase que en Guanajuato ya es casi un género literario—. En Celaya, el acueducto de la presa Solís sigue 'en definición', aunque los 20 millones que iban a estudios del proyecto misteriosamente se reencarnaron en drenaje, y la gobernadora tuvo que recordarle al municipio que 'el agua debe ser prioridad', por si se les había olvidado entre informe e informe. El consuelo: la presa Solís está al 101.6% de su capacidad. Rebosa agua que todavía no sabemos cómo llevar a la llave. Transparente, el líquido; opaco, el acueducto.
Hablando de informes, fue semana de balances. En Irapuato, Lorena Alfaro nos confirmó que 'Irapuato está cambiando'. Lo bueno: está cambiando. Lo malo: lo dijo con tono de filósofa presocrática —'una ciudad no cambia de una vez y para siempre; el cambio verdadero tarda, avanza, a veces encuentra resistencia'— después de cinco años de gestión. Traducción para el ciudadano de a pie: paciencia, el cambio lleva un lustro cambiando y promete seguir cambiando un rato más. Es el único proyecto de la ciudad garantizado a futuro.
En San Miguel de Allende, Mauricio Trejo presentó su informe y, antes de que alguien preguntara, soltó la frase del año: 'No hay permiso para campo de golf'. Nada tranquiliza más a un pueblo que un alcalde negando enérgicamente algo que uno ni había mencionado. De pasada presumió que septiembre cerró con cero homicidios, dato que celebramos de corazón, no vaya a ser que también nos digan que no hay permiso para eso.
Y el dato duro, para no todo ser broma: el estado presume haber pasado de casi 13 homicidios diarios a tres en 18 meses. Tres sigue siendo tres de más, pero reconozcamos que la cifra bajó más rápido que el nivel aprovechable de nuestras presas.
Donde sí no levantamos cabeza es en el Zoológico de León, que esta semana despidió a Kowalski, un pingüino de Humboldt de apenas 11 meses, a pocos días de enterrar a Mayra, una jirafa de cuatro años. A este paso, el zoológico va a necesitar su propia Unidad de Atención a Víctimas. Alguien tiene que revisar qué está pasando ahí, porque la racha ya no parece mala suerte sino guion de telenovela trágica.
En el lado industrial, Honda celebró dos millones de autos fabricados en Celaya, a 900 diarios. Qué bueno que alguien produce a ese ritmo, porque las exportaciones del sector automotriz del estado vienen de bajada mientras el agro acelera. El Bajío, otrora tierra del motor, descubriendo que a lo mejor su futuro estaba en el brócoli.
Cerramos con la nota que nos reconcilió con la humanidad: en Celaya, un gatito herido se metió a una farmacia buscando refugio y fue rescatado por la Policía Canina. Sí, canina, rescatando gatos. Si hasta los perros ya cooperan con los gatos, no entendemos por qué a los humanos nos cuesta tanto ponernos de acuerdo para llevar el agua de la presa Solís a la llave de la cocina. En fin, Guanajuato: transparente hasta para enseñarnos lo que nos falta.