Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Michoacán • Nota • 2 de octubre de 2026

Doce por ciento y al cuadro de honor: la nueva vara de la justicia michoacana

Tamaño de letra
Hay informes que se presentan con la secreta esperanza de que nadie saque la calculadora. El del nuevo Tribunal de Disciplina del Poder Judicial de Michoacán no fue la excepción: en su primer corte reportó un 12.2 por ciento de eficacia ante las denuncias recibidas. Para quienes batallamos con las fracciones, traduzco: de cada cien quejas, poco más de doce tuvieron algún desenlace; las otras ochenta y ocho siguen en el limbo, haciendo fila con las ánimas de la temporada.

Pero lo verdaderamente memorable no es el número, sino la lectura oficial. El magistrado presidente sostuvo que la percepción ciudadana refleja que hoy hay un mejor Poder Judicial. Y uno no sabe si aplaudir el optimismo o contratarlo como asesor de autoestima. Porque si 12.2 por ciento es 'mejor', tiembla uno al imaginar cómo se veía el 'antes': ¿un buzón de quejas conectado directamente a la trituradora?

Imaginemos el método en cualquier otro oficio. Un plomero que arregla doce de cada cien fugas y sale en los medios a presumir que la ciudad está más seca. Un dentista que salva doce muelas de cada cien y habla de una sonrisa colectiva. Una cocinera que sazona bien doce platillos de cada cien y, aun así, abre sucursal. En Michoacán, ese plomero sería nombrado titular de algo, con moño, discurso y verbena.

Lo entrañable del asunto es la fe. Hace falta un temple notable para pararse frente a la ciudadanía, mirar a los ojos a quien lleva años esperando una resolución, y asegurarle que la percepción va mejorando. Es el equivalente institucional de llegar tarde a todo y jurar que uno es puntual 'en el fondo'. El Destiempo, que de llegar tarde sabe un buen rato, reconoce el talento cuando lo ve.

Que conste: celebramos que exista un tribunal que al menos cuente sus propias calificaciones en público. Es más de lo que hacen otros. Pero convertir el 12.2 por ciento en bandera de triunfo tiene un riesgo pedagógico: que el próximo año la meta sea bajarle, para seguir 'mejorando la percepción'. Al paso que vamos, el día que lleguen al 15 por ciento van a querer kiosco, mariachi y hasta grupo versátil.

Mientras tanto, las ochenta y ocho denuncias de cada cien esperan. No con rencor: con la paciencia de quien ya entendió que, en estas tierras, la justicia no es ciega. Nada más es muy selectiva con a quién le abre los ojos.