Fiestas de Octubre: 100% de probabilidad de lluvia, huachicol y gente volando
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Arrancaron las Fiestas de Octubre y Jalisco, fiel a su tradición, inauguró la feria más esperada del año debajo del agua. El pronóstico marcó 100% de probabilidad de lluvia en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tapalpa y hasta en Mazamitla, donde los meteorólogos no prometen un chubasco «a ratos», sino continuo, por si alguien tenía la ilusión de estrenar huaraches. Pero seamos honestos: el chaparrón fue lo menos turbio que cayó esta semana sobre la Perla de Occidente.
Porque mientras unos corrían a comprar paraguas, en Zapopan la Marina detenía al «Capitán Sol», capitán de corbeta retirado señalado como el operador logístico de la mayor red de huachicol fiscal del país. Sí, leyó bien: Zapopan, esa tierra de plazas comerciales y misa dominical, resultó ser la salita de espera del penal del Altiplano. Nada dice «orgullo tapatío» como enterarte de que el presunto gestor de sobornos aduanales vivía a la vuelta de tu taquería favorita.
Y como en toda buena telenovela mexicana, el expediente trae invitado estelar. Según los testimonios judicializados, el operador apelaba a cierto apellido muy conocido para destrabar buques varados en las aduanas. Casualmente —y aquí el universo demuestra su fino sentido del humor— el portador de ese apellido se registró esta misma semana para buscar una diputación por Morena en Tabasco, casa por casa, comunidad por comunidad. Multitarea pura: unos presuntamente destraban barcos, otros tocan puertas. Que conste que nadie ha sido condenado de nada; aquí solo señalamos la puntería del calendario.
El ambiente venía cargado desde antes. El expresidente le dedicó su último libro a la presidenta con un «nuestra presidenta y gran orgullo», y ella confesó que la elogiada andaba «pues imagínese, andaba yo volando». Volando, claro, porque en este país volar es lo único que no cobra peaje... hasta que la OFAC saca su lista y a uno lo aterrizan sin escalas.
De aterrizajes sabe la senadora con licencia Jasmine Bugarín, que acudió al Consulado de Estados Unidos en Guadalajara a renunciar a su ciudadanía estadounidense. Resulta que la renuncia que firmó en 2018 no tenía validez —detalle menor— y ahora, con los ojos puestos en la gubernatura de Nayarit, descubrió un ferviente amor por la soberanía nacional. Nada despierta el patriotismo como el artículo 62 de la Constitución local. Bienvenida la lealtad a México, aunque llegue con acuse de recibo diplomático.
En el mismo renglón de la ambición electoral anticipada, el IEEN multó a Geraldine Ponce con más de 67 mil pesos por actos anticipados de campaña y por pasearse con las siglas «GP27». Toda una hazaña publicitaria resumida en dos letras y un número, y la autoridad electoral sin captar el mensaje subliminal. Misterios de la política: todos saben para qué año te estás formando, menos el reglamento.
Mientras los políticos ensayan sus coreografías rumbo a 2027, la calle sigue siendo tapatía hasta la médula. Un policía de Guadalajara fue asaltado y herido... en su día de descanso, comprando en un local de San Martín de las Flores. Porque en esta ciudad ni franco te salvas: el crimen no respeta prestaciones laborales. Y por si faltaba ironía, la fundación Somos Manos Tapatías denunció hostigamiento del Ayuntamiento de Guadalajara por —agárrense— repartir agua gratis. En plena temporada de lluvias, el pecado capital es regalar agua. Muy del estilo local: aquí te señalan por dar, pero por quitar nomás te promueven.
La naturaleza, en cambio, no necesita permisos. El oleaje del huracán Rachel desnudó los cimientos de Punta Paraíso en San Pancho, ese desarrollo frente al mar que lleva años en litigio con ambientalistas. El mar, ese fiscal incorruptible, vino a exhibir lo que la burocracia llevaba años sin querer ver.
Y para cerrar con broche económico, el FMI pidió a México frenar la deuda pública y de paso recortó el pronóstico de crecimiento. Traducción diplomática: bájenle dos rayitas al optimismo. Pero no se preocupe, estimado lector: mientras haya feria, palenque y 100% de probabilidad de lluvia, en Jalisco siempre habrá con qué distraerse del boletín financiero. Traiga paraguas. Y, por si las dudas, abogado.
Porque mientras unos corrían a comprar paraguas, en Zapopan la Marina detenía al «Capitán Sol», capitán de corbeta retirado señalado como el operador logístico de la mayor red de huachicol fiscal del país. Sí, leyó bien: Zapopan, esa tierra de plazas comerciales y misa dominical, resultó ser la salita de espera del penal del Altiplano. Nada dice «orgullo tapatío» como enterarte de que el presunto gestor de sobornos aduanales vivía a la vuelta de tu taquería favorita.
Y como en toda buena telenovela mexicana, el expediente trae invitado estelar. Según los testimonios judicializados, el operador apelaba a cierto apellido muy conocido para destrabar buques varados en las aduanas. Casualmente —y aquí el universo demuestra su fino sentido del humor— el portador de ese apellido se registró esta misma semana para buscar una diputación por Morena en Tabasco, casa por casa, comunidad por comunidad. Multitarea pura: unos presuntamente destraban barcos, otros tocan puertas. Que conste que nadie ha sido condenado de nada; aquí solo señalamos la puntería del calendario.
El ambiente venía cargado desde antes. El expresidente le dedicó su último libro a la presidenta con un «nuestra presidenta y gran orgullo», y ella confesó que la elogiada andaba «pues imagínese, andaba yo volando». Volando, claro, porque en este país volar es lo único que no cobra peaje... hasta que la OFAC saca su lista y a uno lo aterrizan sin escalas.
De aterrizajes sabe la senadora con licencia Jasmine Bugarín, que acudió al Consulado de Estados Unidos en Guadalajara a renunciar a su ciudadanía estadounidense. Resulta que la renuncia que firmó en 2018 no tenía validez —detalle menor— y ahora, con los ojos puestos en la gubernatura de Nayarit, descubrió un ferviente amor por la soberanía nacional. Nada despierta el patriotismo como el artículo 62 de la Constitución local. Bienvenida la lealtad a México, aunque llegue con acuse de recibo diplomático.
En el mismo renglón de la ambición electoral anticipada, el IEEN multó a Geraldine Ponce con más de 67 mil pesos por actos anticipados de campaña y por pasearse con las siglas «GP27». Toda una hazaña publicitaria resumida en dos letras y un número, y la autoridad electoral sin captar el mensaje subliminal. Misterios de la política: todos saben para qué año te estás formando, menos el reglamento.
Mientras los políticos ensayan sus coreografías rumbo a 2027, la calle sigue siendo tapatía hasta la médula. Un policía de Guadalajara fue asaltado y herido... en su día de descanso, comprando en un local de San Martín de las Flores. Porque en esta ciudad ni franco te salvas: el crimen no respeta prestaciones laborales. Y por si faltaba ironía, la fundación Somos Manos Tapatías denunció hostigamiento del Ayuntamiento de Guadalajara por —agárrense— repartir agua gratis. En plena temporada de lluvias, el pecado capital es regalar agua. Muy del estilo local: aquí te señalan por dar, pero por quitar nomás te promueven.
La naturaleza, en cambio, no necesita permisos. El oleaje del huracán Rachel desnudó los cimientos de Punta Paraíso en San Pancho, ese desarrollo frente al mar que lleva años en litigio con ambientalistas. El mar, ese fiscal incorruptible, vino a exhibir lo que la burocracia llevaba años sin querer ver.
Y para cerrar con broche económico, el FMI pidió a México frenar la deuda pública y de paso recortó el pronóstico de crecimiento. Traducción diplomática: bájenle dos rayitas al optimismo. Pero no se preocupe, estimado lector: mientras haya feria, palenque y 100% de probabilidad de lluvia, en Jalisco siempre habrá con qué distraerse del boletín financiero. Traiga paraguas. Y, por si las dudas, abogado.