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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Jalisco • Digest • 4 de octubre de 2026

La Perla de Occidente estrena salida de emergencia: 400 mil ya la tomaron

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De aquel lado de la Calzada, del otro lado del río, Guadalajara recibió por fin su diagnóstico de laboratorio: según la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, el municipio perdió poco más de 400 mil habitantes desde 1990, una fuga cercana al 25 por ciento. Traducido del burócrata al tapatío: uno de cada cuatro vecinos agarró sus chivas y se mudó, y nadie en el Palacio corrió tras ellos gritando 'espérate tantito, ya casi arreglamos lo del agua'.

Hay quien cita a Hirschman y su célebre 'Salida, voz y lealtad'. En la Perla el experimento ya terminó y ganó por nocaut la salida: la voz se la tragan los baches, la lealtad la cobran en el predial y la ruta de escape está perfectamente señalizada sobre la Calzada rumbo al norte. Las razones no son misterio —vivienda cara, calles sin baches que son pura leyenda urbana, parques arbolados en peligro de extinción, agua limpia como concepto filosófico— y en eso coincide hasta el columnista melancólico que esta semana lloró a la avenida Chapultepec, hoy convertida en un corredor de fachadas negras, kilómetro y medio de desfiguro perfectamente a la moda. La ciudad no envejece: se 'desfigura', con todo y definición del diccionario.

Y por si al vecino le quedaba duda sobre quedarse, el fin de semana el Centro ofreció un argumento más: una unidad del transporte público ardió por completo en el cruce de Pavo y Madero. Los vecinos salieron con extintores, pero la magnitud del fuego los rebasó, como rebasa todo por acá. Técnicamente el transporte público por fin entregó un servicio caliente y puntual; lástima que fuera un incendio.

Quien resista la tentación de irse tendrá de todos modos que aprender a nadar. Protección Civil pronostica tormentas intensas para este domingo, con el combo clásico de encharcamientos, arroyos crecidos y caída de árboles, mientras en el Pacífico ya se cuece el potencial ciclón Simon, al que el Servicio Meteorológico le da 80 por ciento de probabilidad de nacer en siete días, apenas se fue Rachel. Guadalajara: ciudad anfibia por vocación, donde el drenaje es más decorativo que funcional y la temporada de lluvias dura, oficialmente, de que empieza a que te acostumbras.

Pero no todo es huir bajo el aguacero: arrancan las Fiestas de Octubre con la Domósfera, la Canica Azul, cinco pabellones temáticos, juegos mecánicos y más de 400 espacios comerciales. O sea que el municipio no puede mantener parado un camión ni un árbol, pero levanta un domo y una canica gigante sin despeinarse. Prioridades. Y como detalle de hospitalidad, el SET instaló módulos con 50 por ciento de descuento en multas viales durante la feria: te cobran la infracción con causa festiva, que es la forma tapatía de decir 'quédate, pero pagando'.

El momento más tierno de la semana, sin embargo, lo firmó otro frente. La fundación Somos Manos Tapatías difundió videos en los que presuntamente se observa a personas con chalecos naranjas hostigando a su personal mientras repartían agua potable. Deténganse a admirar la poesía: en una ciudad que, dice el propio INEGI, pierde gente en parte por falta de agua limpia, molestar a quien la regala gratis es la hospitalidad más vanguardista que se ha visto en la Perla. Primero sales a buscar el pipa, luego el pipa te busca a ti para llevarte el chaleco.

Así que Hirschman tenía razón: hay salida, hay voz. Guadalajara, generosa, ofrece las dos y una tercera que él no previó: la sumergida. La voz la apaga la tormenta, la salida la marca la Calzada y la lealtad... bueno, la lealtad se la dejamos a los 400 mil que todavía no se animan. Quédense a las Fiestas de Octubre, de veras; la Domósfera aguanta más que el presupuesto de bacheo y la Canica Azul, al menos, no se incendia en el Centro. Todavía.