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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Digest 28 de junio de 2026

Llovió, se inundó y todos fingimos sorpresa: la guía tapatía para asombrarse cada temporal

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Llovió, se inundó y todos fingimos sorpresa: la guía tapatía para asombrarse cada temporal
Llegó el temporal y, con la puntualidad de un milagro que se repite cada junio, Jalisco descubrió que el agua moja. Protección Civil estatal informó que tan solo en el Área Metropolitana de Guadalajara hay cuatro mil viviendas identificadas en riesgo por inundación o por su cercanía a arroyos y canales, y que la cifra podría aumentar conforme los municipios sigan mandando datos. Es decir: el diagnóstico crece al mismo ritmo que el charco. Uno esperaría que el verdadero asombro fuera tener cuatro mil casas en la cuerda floja; en cambio, la noticia se vive como el horóscopo del clima: ya sabíamos que iba a doler, pero igual nos sorprende.

Por si faltaba dramatización, en Tlajomulco una granizada dejó vialidades inundadas, árboles caídos y pasos a desnivel anegados, con Protección Civil municipal moviendo troncos como quien recoge la sala después de una posada. Lo notable no es que cayera granizo: es que cada año redescubrimos, con cara de telenovela, que los pasos a desnivel se llaman así porque ahí el agua decide quedarse a vivir. El mismo municipio, eso sí, anunció que destinará 397 millones de pesos a bacheo y mantenimiento vial, presupuesto digno de respeto que el temporal se encargará de auditar baches uno por uno.

Mientras tanto, en Chapalita —ese fraccionamiento donde hasta el pasto cotiza en dólares— vecinos denunciaron agua con presunta contaminación y posibles afectaciones a la salud. Que conste el matiz democrático del problema: el agua turbia no discrimina por código postal, y resulta que la crisis del agua también sabe tocar puertas con timbre de latón pulido. Es el gran nivelador tapatío: nos une el arroyo, nos une la fuga, nos une el recibo.

En el capítulo movilidad, el colectivo Bicicleta Blanca recordó que desde 2009 han muerto al menos 105 ciclistas atropellados en hechos relacionados con camiones del transporte público en el AMG, y pidió la destitución del titular de Transporte, Diego Monraz. Pintaron bicicletas blancas afuera de la Setran, instalaron una en un poste y colgaron la lista de víctimas. La cifra es de esas que deberían detener el tráfico de la conversación pública; en cambio, compite por atención con el marcador del Mundial. Porque sí: Guadalajara fue, por tercera vez en su historia, sede de una Copa del Mundo, y la FIFA se despidió de la Perla Tapatía con un mensajito de agradecimiento, como novio que termina por mensaje de texto después de prometer el cielo, los hoteles llenos y la derrama millonaria. Las cantinas de Zapopan rugieron con el gol de España, los restaurantes fuera del centro festejaron clientela, y la ciudad recordó que es capaz de organizar la fiesta global del balón aunque no logre organizar el paso del camión sin atropellar a quien pedalea.

En la costa, Puerto Vallarta tuvo una semana para el catálogo de calamidades: un turista murió tras ser atacado por un cocodrilo en zona de playa, y las autoridades estatales reforzaron la vigilancia advirtiendo que las lluvias subieron el nivel de esteros y canales conectándolos con el mar. Traducción: el cocodrilo no invadió la playa, la playa se mudó a su sala. Y por si el reptil no bastara, cuatro notas distintas documentaron lo mismo: basura en calles, parques, la unidad deportiva y retrasos en la recolección, todo afeando la postal del destino que vive del turismo. Vallarta quiere recibir al mundo con su mejor cara y la sorprenden con bolsas de desechos en el camellón; es como invitar visitas y dejar los trastes sucios a propósito.

En el plano más etéreo, una columna se preguntó si Airbnb es realmente el culpable de la crisis de vivienda, justo cuando el Mundial dispara la llegada de visitantes a ciudades como Guadalajara. Buena pregunta para hacerse mientras uno paga renta y revisa, de reojo, cuánto cobra el departamento de junto por noche. Y como contrapunto cultural, reabrió el Museo Nacional del Tequila buscando ser un espacio vivo de conciertos y exposiciones: porque si algo sabe hacer Jalisco es convertir su bebida insignia en patrimonio, museo y consuelo, todo en el mismo trago. Brindemos, pues, por el temporal: el único fenómeno que nos asombra con la misma cara cada año, mientras el charco, fiel, nos espera en la esquina de siempre.