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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 6 de octubre de 2026

El funcionario que renuncia a todo menos a las ganas

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Que no cunda el pánico: Marco Bonilla no se va, solo cambia de modo. El alcalde solicitó licencia a la presidencia municipal de la capital tras cinco años en el cargo y lo hizo con la frase que todo político guarda en el cajón para ocasiones solemnes: “quiero seguir sirviendo”. En el diccionario ciudadano, esa frase tiene una sola traducción posible, y no incluye descanso.

El guion fue impecable. Agradeció la confianza de 2021 y la de 2024 —cuando fue reelecto— y, acto seguido, dejó la puerta abierta de par en par a un “nuevo capítulo” en la vida pública del estado. Por si el subtítulo no se entendía, añadió los detalles finos: una alianza ciudadana rumbo a 2027 y a Juárez entre sus prioridades, con todo y diagnóstico de lo que allá hace falta —seguridad, economía, drenaje pluvial, espacios públicos—. Uno no diagnostica de gratis la casa del vecino: la diagnostica cuando piensa mudarse.

Hay que reconocerle la técnica. El “quiero seguir sirviendo” tiene la elegancia del que no quiere parecer ambicioso mientras arma la logística de la ambición. Es el equivalente político a levantarse de la mesa diciendo “no, si ya me iba” y luego pedir postre, café y la cuenta para después. La licencia, ese invento maravilloso que permite dejar el cargo sin soltarlo, resulta el vehículo perfecto para la operación: uno se baja de la silla, pero con el motor encendido y las direccionales puestas.

Mientras tanto, la capital se quedó acomodando el gabinete que la propia salida dejó en movimiento. Porque esa es la otra ley no escrita del norte: cuando un servidor público decide seguir sirviendo en otro lado, siempre hay una fila de servidores públicos lista para servir en el puesto que dejó vacante. La vocación, en Chihuahua, nunca descansa; solo rota.

Así que no fue un adiós. Fue, como mucho, un “hasta aquí por ahora”, dicho con la seguridad de quien ya sabe cuál es el siguiente “aquí”. Y nosotros, el respetable, nos quedamos con la duda de siempre: ¿servir a quién, exactamente, y desde qué silla? La respuesta, suponemos, llegará puntual en 2027. Antes, difícilmente.