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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Michoacán • Digest • 6 de octubre de 2026

Michoacán en corto: el perro de la patrulla, el senador en buzón y las estrellas importadas

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Hay días en que uno abre el periódico michoacano esperando lo de siempre —baches, promesas, kermés— y en cambio encuentra una patrulla con perro a bordo. Vamos por partes, que hoy hay cola.

Zamora, primero. La Fiscalía detuvo a cuatro policías municipales que llegaron como "primeros respondientes" a un bar donde hubo un ataque armado. Primeros respondientes: suena a héroes de calendario. El detalle es a qué respondieron primero. Según la FGE, en su patrulla aparecieron pertenencias del establecimiento, un arma y —lo juro, viene en el reporte— un perro. Un perro. Uno entiende, a su pesar, que alguien se tiente el corazón ante una caja registradora; lo que ya no entra en ningún manual de proximidad social es subir al lomito a la unidad como souvenir de la noche. Zamora tenía miedo de que la patrulla no llegara. Ahora tiene miedo de que se vaya con más de lo que traía. Hay una delgada línea azul, dicen; aquí resultó ser la fila para la mudanza.

Del otro lado del estado, la Guardia Civil presumió —con razón— haber frustrado cuatro secuestros virtuales en 24 horas, en Morelia, Uruapan, Paracho y Quiroga, evitando pagos por 2.5 millones de pesos. Buena noticia envuelta en una malísima: quiere decir que en un solo día cuatro familias creyeron, por teléfono, que un ser querido estaba en peligro. El secuestro virtual es el único delito que necesita que la víctima actúe de extra en su propia película de terror, dirigida por larga distancia por un guionista que ni siquiera se tomó la molestia de venir. La recomendación oficial —colgar y confirmar— es de oro. El problema es que el michoacano ya no distingue si quien llama es un extorsionador o su compañía telefónica ofreciéndole, otra vez, un plan que no pidió.

Pasemos a la política, que hoy viene en formato telenovela. Morena Michoacán sigue, palabras del propio partido, "sin noticias de Raúl Morón". El senador trae, al parecer, el modo avión activado en plena definición de la candidatura al gobierno. Leonel Godoy advierte que sin Morón, Torres Piña podría perder frente a la derecha; Torres Piña, elegante, evade decir qué estaría dispuesto a cederle, como quien no quiere sacar la cartera cuando pasan la charola. Y para desempatar, ¿qué proponen? Una encuesta. En Morena la encuesta es oráculo, confesionario y acta de nacimiento al mismo tiempo: lo que diga el muestreo se vuelve voluntad del pueblo, aunque el pueblo se entere después. El suspenso da para que el próximo boletín cierre con un "continuará".

En el mismo renglón del drama, el PRD michoacano salió a calificar de "sospechoso" que no se entreguen ciertos aparatos relacionados con el caso Manzo, y un diputado llegó a afirmar que todo apuntaría hacia cierto grupo. Aquí bajamos la voz: hablamos de una muerte, no de un chisme de banqueta, y lo barato en política es la insinuación; lo caro, y lo que de verdad hace falta, son las pruebas. Que conste que en estos temas la prisa por señalar suele correr más rápido que la carpeta de investigación. Dejemos que trabaje quien debe trabajar y guardemos el aplauso para cuando haya expediente, no titular.

Para subir el ánimo, miremos al cielo: el Planetario de Morelia va al 79% de avance y presumirá dos telescopios que "replican" los de una universidad de California. Replican. Es decir, Morelia contemplará el mismo firmamento que todos, pero con un aparato de denominación de origen gringa. Uno celebra la ciencia de a de veras; solo le hace gracia que, para ver estrellas que son de todos, necesitemos la copia autorizada del gadget importado. Que al menos apunten hacia arriba y no, como es costumbre, hacia el presupuesto.

Y hablando de presupuesto: la Secretaría de Cultura calcula hasta 2 millones de pesos en pérdidas de ventas en la Feria del Libro por el cierre del Centro Histórico, cierre provocado por un plantón que no acepta reubicarse. En Morelia, la cultura y la protesta se pelean la misma cantera rosa: unos quieren vender libros, otros quieren ser escuchados, y el visitante termina leyendo lo único que quedó a la vista: un rótulo de "cerrado". Ambos tienen la razón y ninguno tiene la plaza.

Cerramos el corte. Un perro rescatado por la vía incorrecta, cuatro familias que colgaron a tiempo, un senador ilocalizable, unas estrellas con pasaporte y una feria sin puerta. Michoacán, fiel a su costumbre, no da tregua ni para el encabezado. Nos leemos mañana, si la patrulla no se lleva también la redacción.