Nota · 12 de junio de 2026
El bache también es Mundial: Chihuahua celebra el 2-0 mientras espera su pavimento
Hay días en que Chihuahua amanece dividida entre dos pasiones: el balón y el balastro. Mientras miles abarrotaban la Plaza del Ángel y la Glorieta de Pancho Villa para celebrar el 2-0 sobre Sudáfrica en el arranque del Mundial 2026, en siete colonias y en la avenida Heroico Colegio Militar había otra afición igual de devota esperando su propio gol: que por fin tapen el bache.
Porque seamos honestos, paisano: nada une más a un pueblo que un triunfo en el estadio y un cráter en la esquina. El selectivo nacional metió dos. Las Granjas, Quintas Carolinas, Santa Rosa, Campesina Nueva, Sierra Azul, Villa Juárez y Junta de los Ríos llevan temporadas enteras esperando que alguien meta uno. Y vaya que conocen de tiempos de compensación.
El anuncio del bacheo cayó como gol al noventa. Siete colonias y un tramo de la Heroico Colegio Militar entrarán a la cancha de la cuadrilla municipal, esa que avanza con la misma velocidad pausada de un VAR revisando un fuera de lugar milimétrico. Uno celebra el 2-0 con bandera tricolor; el otro celebra cuando ve la máquina llegar a su calle, no vaya a ser que se equivoque de colonia y termine pavimentando la del vecino.
Hay simetría poética en todo esto. En la Glorieta de Pancho Villa la gente brincaba de emoción; en la avenida Heroico Colegio Militar la gente brinca de emoción también, solo que involuntariamente y por culpa de la suspensión del carro. Mismo brinco, distinta causa. Aquí el deporte nacional no es el futbol: es esquivar el hoyanco a las siete de la mañana sin derramar el café.
Los optimistas dirán que el timing es perfecto. Si el Mundial pone a Chihuahua en el mapa, mejor que las calles aguanten el desfile de visitantes sin parecer terreno de prácticas para la NASA. Los realistas, en cambio, ya hicieron sus cuentas: el torneo dura semanas, el bacheo dura lo que dura la temporada de lluvias antes de regresar todo a su estado natural. Doble eliminación, le dicen.
Y mientras tanto, el chihuahuense promedio aplaude las dos noticias con el mismo entusiasmo cauteloso. Festeja el 2-0 porque es real, lo vio con sus ojos, lo gritó en la plaza. Y festeja el bacheo con un ojo puesto en el calendario, porque ya aprendió que entre el anuncio y la realidad hay más tiempo extra que en una final de penales.
Sea como sea, hoy hay motivos para la algarabía: ganamos en el pasto y nos prometieron asfalto. Que la Selección siga metiendo goles y que las cuadrillas sigan tapando hoyos, cada quien en su cancha. Y si de milagro ambas cosas se mantienen hasta el final del torneo, entonces sí, paisano, habremos visto el verdadero campeonato. Mientras tanto, échele aguas con ese bache de la esquina: ese todavía no se va a Octavos.
Porque seamos honestos, paisano: nada une más a un pueblo que un triunfo en el estadio y un cráter en la esquina. El selectivo nacional metió dos. Las Granjas, Quintas Carolinas, Santa Rosa, Campesina Nueva, Sierra Azul, Villa Juárez y Junta de los Ríos llevan temporadas enteras esperando que alguien meta uno. Y vaya que conocen de tiempos de compensación.
El anuncio del bacheo cayó como gol al noventa. Siete colonias y un tramo de la Heroico Colegio Militar entrarán a la cancha de la cuadrilla municipal, esa que avanza con la misma velocidad pausada de un VAR revisando un fuera de lugar milimétrico. Uno celebra el 2-0 con bandera tricolor; el otro celebra cuando ve la máquina llegar a su calle, no vaya a ser que se equivoque de colonia y termine pavimentando la del vecino.
Hay simetría poética en todo esto. En la Glorieta de Pancho Villa la gente brincaba de emoción; en la avenida Heroico Colegio Militar la gente brinca de emoción también, solo que involuntariamente y por culpa de la suspensión del carro. Mismo brinco, distinta causa. Aquí el deporte nacional no es el futbol: es esquivar el hoyanco a las siete de la mañana sin derramar el café.
Los optimistas dirán que el timing es perfecto. Si el Mundial pone a Chihuahua en el mapa, mejor que las calles aguanten el desfile de visitantes sin parecer terreno de prácticas para la NASA. Los realistas, en cambio, ya hicieron sus cuentas: el torneo dura semanas, el bacheo dura lo que dura la temporada de lluvias antes de regresar todo a su estado natural. Doble eliminación, le dicen.
Y mientras tanto, el chihuahuense promedio aplaude las dos noticias con el mismo entusiasmo cauteloso. Festeja el 2-0 porque es real, lo vio con sus ojos, lo gritó en la plaza. Y festeja el bacheo con un ojo puesto en el calendario, porque ya aprendió que entre el anuncio y la realidad hay más tiempo extra que en una final de penales.
Sea como sea, hoy hay motivos para la algarabía: ganamos en el pasto y nos prometieron asfalto. Que la Selección siga metiendo goles y que las cuadrillas sigan tapando hoyos, cada quien en su cancha. Y si de milagro ambas cosas se mantienen hasta el final del torneo, entonces sí, paisano, habremos visto el verdadero campeonato. Mientras tanto, échele aguas con ese bache de la esquina: ese todavía no se va a Octavos.
Las notas reales, por si no nos cree:
- Realizarán bacheo en siete colonias y la avenida Heroico Colegio Militar - El Heraldo de Chihuahua — El Heraldo de Chihuahua
- Apasiona a chihuahua el 2-0 — El Diario de Chihuahua