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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 7 de octubre de 2026

Zapopan, hospedaje con todo incluido: el alcalde cobra la renta, pero no pregunta el oficio

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Hay frases que resumen una época. La del alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, pertenece a ese club selecto. Tras la captura de Iván "N", "El Tanque", señalado como jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación con operaciones en el sur del país, en pleno corazón del municipio, el edil se deslindó con una elegancia desarmante: "viven en Zapopan, no lo puedo controlar". Y añadió, para que no quedara duda de su nivel de involucramiento, que a su policía apenas le pidieron apoyar en los alrededores de la zona dorada.

Entendámoslo bien. Zapopan es, según su propio presidente municipal, una especie de edificio de departamentos gigantesco donde el administrador cobra el mantenimiento —predial, agua, licencias— pero no tiene la menor idea de quién renta el penthouse. Que un presunto operador criminal despache desde la demarcación no es asunto del gobierno local: para eso está la federación, que llegó, detuvo y se fue, como el plomero que arregla lo que el casero juró no haber visto gotear.

Lo fascinante es la honestidad. Otros alcaldes fingen que patrullan, que vigilan, que coordinan mesas de seguridad con presentación en pantalla. Frangie prefirió la vía socrática: solo sé que no controlo nada. Hay una paz casi zen en reconocer que el municipio más próspero de Jalisco opera como condominio de lujo con portería de medio tiempo.

Los especialistas ya advirtieron que la detención pondrá a prueba a la Fiscalía entre la ruta jurídica y la política, por los personajes que aparecen en las líneas de investigación. Pero esos son tecnicismos. Lo que el ciudadano de a pie aprendió hoy es más simple y más desolador: si usted vive en Zapopan, enhorabuena, está en buena compañía, aunque su alcalde no sepa exactamente con quién. Eso sí, pague puntual. El predial no se deslinda.

Que duerma tranquilo el vecino: la autoridad municipal dejó claro que su jurisdicción llega hasta donde empieza lo incómodo. Lo demás, dice, es responsabilidad de alguien más. Muy cómodo gobernar una ciudad como si fuera un hospedaje de aplicación: uno entrega las llaves, otro revisa quién entra y, si algo sale mal, la mala reseña siempre es para la plataforma.