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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Guanajuato • Digest • 7 de octubre de 2026

El que se apunta gana, el que calla gobierna y el agua baja turbia pero potable: catecismo guanajuatense de octubre

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Hay semanas en que Guanajuato no necesita novela: le basta con su clase política y una llave de agua. Octubre llegó con frente frío, con olor a pan de muerto y con esa energía inconfundible de precampaña en la que todos juran que no están haciendo campaña mientras hacen campaña. Siéntese, sírvase un atole, que aquí vamos con el repaso.

Empecemos por la perla de la temporada. Un exalcalde de la capital decidió que la humildad es para los que pierden y anunció, con una seguridad que ya quisieran los horóscopos, que si el partido abre la puerta a un hombre para la capital, él se apunta, y que si se apunta es porque va a ganar. Así, sin encuestas, sin urnas, sin ese trámite incómodo llamado votación. La lógica es impecable y circular como tinaco: gano porque me apunto, me apunto porque gano. A un diputado que le recordó que no cualquiera cumple el perfil de defensor de la patria, la familia y la libertad, le contestó que se midiera en sus declaraciones. Pedir mesura mientras uno se autoproclama ganador es una pirueta que merece pódium en el Cervantino, aunque sea en la categoría de contorsionismo.

En las antípodas del verbo tenemos al exgobernador que reapareció justo para confirmar que no piensa decir nada. Reaparición cuyo contenido es el silencio: salió a cuadro para anunciar que no dará declaraciones, descartó cualquier aventura electoral en 2027 y de pasada felicitó a la actual administración. Es el equivalente político de llegar a la fiesta, saludar, avisar que no va a bailar y volverse a sentar. Guanajuato tiene así dos escuelas de liderazgo perfectamente opuestas: la del que grita que gana y la del que gana callando. Entre ambas no cabe ni un alfiler, pero cabe todo el PAN.

Y hablando del albiazul, un exgobernador de la vieja guardia salió a pedirle a su partido que aprenda a soltar tras el desgaste por el proceso de los Defensores. Noble consejo zen, digno de retiro espiritual, salvo por un detalle: en la política guanajuatense nadie suelta ni la cartera en el ofertorio. Pedirle a un panista que suelte una candidatura es como pedirle al cempasúchil que no amarillee: va contra su naturaleza.

Crucemos a Celaya, donde el alcalde confirmó que buscará la reelección ahora por Morena, que no pedirá licencia y que no hará campaña mientras despacha. Un prodigio de equilibrio: trabajar de día, soñar con la boleta de noche y jurar que ambas cosas no se tocan. En su tiempo libre defendió a su constructora municipal, esa que ya atendió ciento sesenta calles con gravacero, mientras la oposición la bautizó como ocurrencia sin proyecto, sin estudio y sin estructura. El alcalde respondió con la frase más tranquilizadora del repertorio burocrático nacional: que denuncien. Traducción libre: procedan ustedes con el papeleo, que yo sigo pavimentando. Nada une más a un pueblo que una bache tapado y una contraloría ocupada.

En León, mientras tanto, el agua bajó turbia y medio municipio corrió a revisar el tinaco como si fuera reliquia. El organismo operador salió a tranquilizar: el agua es potable, no hay reportes generalizados de olor, sabor ni aspecto. Uno agradece la fe, pero cuando a la ciudadanía la calma depende de la palabra y no del vaso, el vaso suele ganar la discusión. Potable es, dicen; transparente, ya veremos en la siguiente lluvia.

Para cerrar con metáfora involuntaria, en Acámbaro un automovilista de edad avanzada se estrelló contra el monumento conocido como La Maquinita y salió ileso, dejando su camioneta encaramada sobre la estructura. Costó daños materiales y una imagen perfecta del momento: un vehículo detenido justo encima del símbolo del progreso ferroviario, sin avanzar ni un metro. Si alguien busca la estampa del Bajío en 2026 —mucho tren prometido, mucha vía anunciada y el coche atorado en el adorno— ahí la tiene, de cortesía.

Y porque no todo es asfalto, apuntemos que una exfuncionaria de alcance nacional vino a anunciar una red ciudadana con aplicación para vigilar casillas en 2027. Vigilar la democracia por app suena moderno hasta que uno recuerda cómo baja el agua en León: a veces la infraestructura no está a la altura del comunicado. Pero no adelantemos vísperas. Falta mucho para la urna, y en Guanajuato el que se apunta gana, el que calla gobierna y el agua, insisten, es potable. Amén.