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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Nota 29 de junio de 2026

En Vallarta sobran cocodrilos, faltan letreros

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En Vallarta sobran cocodrilos, faltan letreros
Puerto Vallarta tuvo una de esas semanas que mejor no presumir en el folleto turístico. Por un lado, el Instituto Mexicano para la Competitividad colocó al municipio entre lo más destacado de 72 zonas metropolitanas del país por su capacidad de generar, atraer y retener talento e inversión. Por el otro, en la playa de un hotel de Marina Vallarta un cocodrilo de gran tamaño atacó a un joven turista de la Ciudad de México que vacacionaba con amigos, arrastrándolo al agua en una tragedia que conmocionó a residentes y visitantes.

Dos noticias que, juntas, dibujan el alma del paraíso: una postal de primer mundo con dentadura de reptil prehistórico. Porque sí, Vallarta atrae talento, atrae inversión, atrae turismo nacional e internacional, y al parecer también atrae fauna que no distingue entre un nadador y un buffet. El problema no es que haya cocodrilos —llevan ahí desde antes que el primer hotel pusiera su primera sombrilla— sino la eterna costumbre de tratarlos como secreto a voces, como ese tío del que todos saben pero nadie advierte.

Un destino que presume retener talento debería, mínimo, retener turistas con vida y bien informados. Letreros grandes, claros, en varios idiomas, en cada lengua de manglar donde se sabe que hay presencia de estos animales. No la placa diminuta y descolorida que se confunde con la publicidad de un coctel de camarón. La competitividad urbana también se mide en cuántas personas regresan a su casa contando lo bonito que estuvo, y no en cuántas movilizaciones de rescate, corporaciones y dependencias ambientales se desplegaron tarde.

Vallarta tiene de sobra para presumir: playa, sol, marina, inversión. Lo que le urge es entender que el peor enemigo de un paraíso no es el cocodrilo —que solo hace su trabajo de cocodrilo— sino la negligencia humana que asume que todos saben nadar con uno cerca. Que descanse en paz el joven. Y que el siguiente folleto traiga, junto a la foto del atardecer, una advertencia del tamaño de la verdad.