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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Chihuahua Digest 3 de julio de 2026

El Bowí como metáfora nacional: le pegan por todos lados y aun así hay que subirse

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El Bowí como metáfora nacional: le pegan por todos lados y aun así hay que subirse
Chihuahua amaneció este jueves con la clase de agenda que solo el destino y la Dirección de Vialidad pueden coordinar: el transporte público estrellándose de manera creativa, un Camaro cumpliendo su función evolutiva, un torneo de cartas cancelado por motivos aromáticos y, de fondo, el T-MEC recordándonos que la incertidumbre también es un modo de vida.

Empecemos por el protagonista del día, que no es un político ni un futbolista, sino el Bowí. Nuestro querido sistema de transporte tuvo una jornada tan intensa que uno ya no sabe si es un camión o un imán. En el cruce de Niños Héroes y Carranza un Versa le cortó el paso y dejó catorce personas lesionadas; horas antes, casi frente a las Fuentes Danzarinas, otro automóvil lo impactó y terminó abrazado a un semáforo. Dos accidentes, dos cruceros, un mismo héroe silencioso al que la ciudad se sube todos los días rezando y bajándose agradecida. Las autoridades, fieles a su costumbre, exhortaron a los automovilistas a conducir con precaución, ese consejo que en Chihuahua tiene el mismo efecto que pedirle al viento que se calme.

Como el destino tiene sentido del ritmo, sobre el Periférico R. Almada un Camaro gris cumplió con la profecía escrita en cada Camaro del mundo: exceso de velocidad, control perdido y una pickup cargada de muebles como testigo involuntario. Nada dice “verano en la capital del estado” como un deportivo convertido en escultura y una sala completa esparcida en el pavimento. Si hubiera juegos olímpicos de perder el control del volante, Chihuahua ya tendría delegación.

Del asfalto pasamos a lo verdaderamente épico. En algún punto del estado, un torneo de Yu-Gi-Oh! tuvo que suspenderse porque el olor de los participantes hizo “imposible” continuar. Léalo de nuevo, con calma. No fue una amenaza, ni un apagón, ni el clima: fue la humanidad concentrada en un salón sin ventilación. Mientras diputados discuten crisis hídricas y presas al 23 por ciento, aquí tenemos jóvenes capaces de agotar el oxígeno de un recinto con pura convicción. Propongo que la Coordinación de Protección Civil incluya “aglomeración de duelistas” en su tabla de riesgos, junto al granizo y las tormentas eléctricas.

Y hablando de convicción con recursos: un youtuber apostó dos millones de dólares a que México le ganaba a Ecuador, ganó, y les regaló Rolex a los jugadores. Perfecto resumen del 2026: unos apuestan una fortuna y reparten relojes de lujo, mientras en Chihuahua una niña de diez años necesita cincuenta mil pesos para volver a escuchar y la comunidad organiza una hamburguesada. Dos economías, un mismo país. Al menos la hamburguesada rinde y no cobra comisión.

El Mundial, que debía ser fiesta, dejó también su recordatorio amargo: cuatro personas murieron en los festejos y la SSPC tuvo que pedir formalmente que la gente evite el “quiere volar” y el “nadaremos”. Cuando el Estado mexicano se ve obligado a redactar un comunicado prohibiendo lanzar personas al aire, uno entiende que la selección no es lo único que necesita defensa. Del otro lado del charco, Liam Gallagher anunció un 5-0 contra México y amenazó con cantar Juan Gabriel; en Chihuahua le respondemos que puede cantar lo que quiera, pero que el Divo del Juárez no se toca ni en la derrota.

En el terreno serio, que también da para sátira, el T-MEC entró en su fase de suspenso permanente: Estados Unidos decidió no renovarlo por dieciséis años y prefirió revisiones anuales, es decir, mantener a México y Canadá en un noviazgo con evaluación cada aniversario. Los empresarios chihuahuenses hablan de “balazo en el pie” y de certidumbre jurídica, mientras la gobernadora recuerda que a los municipios les recortaron aportaciones. Traducción: todos coinciden en que falta dinero, nadie coincide en de quién es la culpa.

Y para cerrar con ternura genuina, dos buenas noticias que sí merecen aplauso: Guachochi estrenó el acuario Ro'chí con ajolotes endémicos, y la Guardia Nacional presumió a Comando, un chihuahua que cumplió su primer año como elemento consentido del cuartel. En un día de choques, apuestas y malos olores, resulta que los únicos que quedaron bien parados fueron un anfibio de la sierra y un perrito. Muy nuestro: cuando fallan los volantes y las negociaciones, siempre nos salva la fauna.