El fiscal de Lagos de Moreno confirma: no hay Batman, hay burocracia
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Que una autoridad tenga que salir a los medios a desmentir la existencia de un superhéroe es, tal vez, la síntesis más honesta del momento que vivimos. El fiscal de Jalisco aseguró que el rumor de un "Batman" justiciero operando en Lagos de Moreno es un mito, y de paso adelantó que las autoridades ya buscan a quienes estarían realizando actos de justicia por propia mano. Traducción: no hay murciélago, pero sí hay quien anda haciendo la chamba que la gente siente que nadie más hace.
Detengámonos en la escena. En pleno 2026, con inteligencia artificial, drones y fiscalías especializadas, el tema que obligó a un pronunciamiento oficial fue si un vigilante enmascarado ronda o no las calles de Los Altos. No un plan de seguridad, no una estrategia; un desmentido de comic. Y lo más revelador no es la negativa, sino que haya hecho falta darla. Porque si el rumor prendió, si la gente lo compartió con esperanza en lugar de burla, el diagnóstico es incómodo: hay quien preferiría creer en un héroe de historieta antes que en las instituciones que pagamos con nuestros impuestos.
El fiscal tiene razón en lo técnico: nadie debe tomar la justicia por propia mano, y hacerlo es un delito, no una hazaña. Pero la ironía es de las que duelen. Cuando la fantasía popular fabrica un Batman de rancho, no está pidiendo cómics: está gritando que se siente sola frente a la inseguridad. El mito no nace del ocio, nace del vacío.
Así que quedó claro para el registro: en Lagos de Moreno no hay batiseñal, no hay baticueva y no hay batimóvil. Lo que sí hay, confirmado por la propia autoridad, es gente convencida de que la única capa que la protege es la que se imagina. Y esa, señores, es una noticia mucho más inquietante que cualquier hombre murciélago. Ojalá el próximo boletín no sea para desmentir a Superman, sino para presumir resultados. Aunque, tratándose de Jalisco, uno ya no sabe cuál de las dos cosas es más de ciencia ficción.
Detengámonos en la escena. En pleno 2026, con inteligencia artificial, drones y fiscalías especializadas, el tema que obligó a un pronunciamiento oficial fue si un vigilante enmascarado ronda o no las calles de Los Altos. No un plan de seguridad, no una estrategia; un desmentido de comic. Y lo más revelador no es la negativa, sino que haya hecho falta darla. Porque si el rumor prendió, si la gente lo compartió con esperanza en lugar de burla, el diagnóstico es incómodo: hay quien preferiría creer en un héroe de historieta antes que en las instituciones que pagamos con nuestros impuestos.
El fiscal tiene razón en lo técnico: nadie debe tomar la justicia por propia mano, y hacerlo es un delito, no una hazaña. Pero la ironía es de las que duelen. Cuando la fantasía popular fabrica un Batman de rancho, no está pidiendo cómics: está gritando que se siente sola frente a la inseguridad. El mito no nace del ocio, nace del vacío.
Así que quedó claro para el registro: en Lagos de Moreno no hay batiseñal, no hay baticueva y no hay batimóvil. Lo que sí hay, confirmado por la propia autoridad, es gente convencida de que la única capa que la protege es la que se imagina. Y esa, señores, es una noticia mucho más inquietante que cualquier hombre murciélago. Ojalá el próximo boletín no sea para desmentir a Superman, sino para presumir resultados. Aunque, tratándose de Jalisco, uno ya no sabe cuál de las dos cosas es más de ciencia ficción.