Michoacán: donde bajan los homicidios, suben los patos y hasta los ingleses le sacan
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Amanece en Morelia con el cielo encapotado y la agenda cargada. La presidenta aterrizó en Michoacán para su mañanera desde el 12 Batallón de Infantería y dejó la frase de la semana: el objetivo prioritario en el estado es erradicar la extorsión. No reducirla, no maquillarla: erradicarla, como quien promete acabar con el mosco en temporada de lluvias. Los números la acompañan —los homicidios dolosos habrían bajado 46% entre enero de 2025 y junio de 2026, y el SESNSP habla de la tendencia más baja en una década— y uno quisiera creerlo con toda el alma. El detalle es que mientras la mandataria presumía cifras en Morelia, en Tingüindín balaceaban a un policía y armaban bloqueos, y en Apatzingán siguen 50 personas desplazadas que todavía no encuentran el 46% de tranquilidad prometida. La estadística va por un carril y la Tierra Caliente por otro, y ninguno de los dos se detiene en el crucero a saludar.
Como si la agenda no viniera suficientemente apretada, a la presidenta la recibieron en Morelia jubilados de CFE pidiendo reforma al Artículo 127 y madres buscadoras que denuncian nada menos que ataques con drones en Uruapan. Uno esperaría el clásico 'lo que ella nos solicita, de inmediato se atiende' —y en efecto, así respondió sobre la alcaldesa de Uruapan— pero el 'de inmediato' del gobierno tiene la misma puntualidad que La Desmañanada: llega cuando llega.
Del otro lado del Atlántico, mientras tanto, Reino Unido emitió una alerta para que sus ciudadanos no viajen a Michoacán antes del México vs. Inglaterra. Lo tierno del caso: la advertencia perdona únicamente a Morelia y al Pueblo Mágico de Pátzcuaro. O sea, la Corona británica ya trae mapa turístico curado del estado y decidió que la catrina de Pátzcuaro sí, pero lo demás mejor lo vemos por Google Maps. Nada dice más de la marca Michoacán que un imperio recomendándote quedarte en dos municipios y no salir a pasear.
Y hablando del dichoso partido: se adelantó de las 18:00 a las 12:00 horas del domingo por pronóstico de tormentas eléctricas, decisión que puso de un humor de perros al Vasco Aguirre, quejoso de que le cambian 'todo el plan de trabajo'. Con todo respeto para el seleccionador: aquí en Michoacán llevamos semanas reprogramando la vida entera por la depresión tropical Cuatro-E, y nadie nos consultó el plan de trabajo. Bienvenido al club, míster.
El capítulo más doloroso de la semana lo pone la Ciudad de México, donde cuatro aficionados murieron festejando el pase ante Ecuador en el Ángel de la Independencia. La presidenta llamó a celebrar 'con responsabilidad', y Morelia tomó nota: restricción de alcohol en Las Tarascas, operativo, y una crónica que resume la identidad nacional en tres palabras: 'lluvia, tacos y alcohol'. Zamora, mientras tanto, alista operativo para 9 mil aficionados en la glorieta 5 de Mayo, con módulo de canje de envases de vidrio incluido, porque aquí hasta la euforia se recicla.
Pero si de verdaderas emergencias hablamos, la nota que estremece a la sociedad moreliana es esta: abandonaron 12 patos en un mes. El IMPA lo atribuye a la fama del pato Merlín, y las solicitudes para adoptar patos y gansos subieron 35%. Es decir, media ciudad compró un pato por moda de televisión y a las tres semanas descubrió que el animalito ni firma autógrafos ni se calla. Para completar el bestiario, Protección Civil halló un cocodrilo en Morelia y juró que fue 'un caso aislado' —esa frase que en Michoacán ya usamos para todo, del cocodrilo al desabasto—. Entre patos huérfanos y cocodrilos de visita, el zócalo empieza a parecer safari de bajo presupuesto.
En la política de a de veras, el Congreso local siguió fiel a su tradición: mientras 18 diputados no aparecían por el pleno y una familia pedía audiencia por justicia afuera, varios legisladores desayunaban en un hotel del Centro con el senador Morón. El quórum brilló por su ausencia, pero el bufet no falló. Eso sí, alcanzaron para aprobar un megapaquete de 85 iniciativas al Código Penal —35 artículos modificados— dejando cuarenta pendientes 'en comisión', que es el limbo donde las buenas intenciones van a jubilarse.
Y para cerrar con orgullo purépecha: la UMSNH abrió Licenciatura en Guitarrería en Paracho, la cuna mundial de la guitarra, y resulta que casi nadie se inscribió. La rectora tuvo que salir a exhortar a la población. Cuna de la guitarra, sí; cuna de la matrícula, todavía no. Michoacán en una frase: talento de sobra, alumnos de menos, y un pato viéndolo todo desde la banca.
Como si la agenda no viniera suficientemente apretada, a la presidenta la recibieron en Morelia jubilados de CFE pidiendo reforma al Artículo 127 y madres buscadoras que denuncian nada menos que ataques con drones en Uruapan. Uno esperaría el clásico 'lo que ella nos solicita, de inmediato se atiende' —y en efecto, así respondió sobre la alcaldesa de Uruapan— pero el 'de inmediato' del gobierno tiene la misma puntualidad que La Desmañanada: llega cuando llega.
Del otro lado del Atlántico, mientras tanto, Reino Unido emitió una alerta para que sus ciudadanos no viajen a Michoacán antes del México vs. Inglaterra. Lo tierno del caso: la advertencia perdona únicamente a Morelia y al Pueblo Mágico de Pátzcuaro. O sea, la Corona británica ya trae mapa turístico curado del estado y decidió que la catrina de Pátzcuaro sí, pero lo demás mejor lo vemos por Google Maps. Nada dice más de la marca Michoacán que un imperio recomendándote quedarte en dos municipios y no salir a pasear.
Y hablando del dichoso partido: se adelantó de las 18:00 a las 12:00 horas del domingo por pronóstico de tormentas eléctricas, decisión que puso de un humor de perros al Vasco Aguirre, quejoso de que le cambian 'todo el plan de trabajo'. Con todo respeto para el seleccionador: aquí en Michoacán llevamos semanas reprogramando la vida entera por la depresión tropical Cuatro-E, y nadie nos consultó el plan de trabajo. Bienvenido al club, míster.
El capítulo más doloroso de la semana lo pone la Ciudad de México, donde cuatro aficionados murieron festejando el pase ante Ecuador en el Ángel de la Independencia. La presidenta llamó a celebrar 'con responsabilidad', y Morelia tomó nota: restricción de alcohol en Las Tarascas, operativo, y una crónica que resume la identidad nacional en tres palabras: 'lluvia, tacos y alcohol'. Zamora, mientras tanto, alista operativo para 9 mil aficionados en la glorieta 5 de Mayo, con módulo de canje de envases de vidrio incluido, porque aquí hasta la euforia se recicla.
Pero si de verdaderas emergencias hablamos, la nota que estremece a la sociedad moreliana es esta: abandonaron 12 patos en un mes. El IMPA lo atribuye a la fama del pato Merlín, y las solicitudes para adoptar patos y gansos subieron 35%. Es decir, media ciudad compró un pato por moda de televisión y a las tres semanas descubrió que el animalito ni firma autógrafos ni se calla. Para completar el bestiario, Protección Civil halló un cocodrilo en Morelia y juró que fue 'un caso aislado' —esa frase que en Michoacán ya usamos para todo, del cocodrilo al desabasto—. Entre patos huérfanos y cocodrilos de visita, el zócalo empieza a parecer safari de bajo presupuesto.
En la política de a de veras, el Congreso local siguió fiel a su tradición: mientras 18 diputados no aparecían por el pleno y una familia pedía audiencia por justicia afuera, varios legisladores desayunaban en un hotel del Centro con el senador Morón. El quórum brilló por su ausencia, pero el bufet no falló. Eso sí, alcanzaron para aprobar un megapaquete de 85 iniciativas al Código Penal —35 artículos modificados— dejando cuarenta pendientes 'en comisión', que es el limbo donde las buenas intenciones van a jubilarse.
Y para cerrar con orgullo purépecha: la UMSNH abrió Licenciatura en Guitarrería en Paracho, la cuna mundial de la guitarra, y resulta que casi nadie se inscribió. La rectora tuvo que salir a exhortar a la población. Cuna de la guitarra, sí; cuna de la matrícula, todavía no. Michoacán en una frase: talento de sobra, alumnos de menos, y un pato viéndolo todo desde la banca.