Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Ciudad de México Nota 3 de julio de 2026

Rolex de agradecimiento: un desconocido se hace millonario apostándole al Tri y nos regala relojes por la molestia

Tamaño de letra
Rolex de agradecimiento: un desconocido se hace millonario apostándole al Tri y nos regala relojes por la molestia
Existe una nueva categoría de patriotismo que ningún cronista clásico previó: el patrocinio afectivo por parte de un influencer extranjero que se hizo rico gracias a nosotros. El creador de contenido estadounidense Steve Will Do It —nombre real Stephen Deleonardis— apostó dos millones de dólares a que México le ganaría a Ecuador. México ganó. Él se embolsó una fortuna. Y en un gesto que oscila entre la gratitud y el flex, se apareció en la concentración del Tri para repartir relojes Rolex a jugadores y cuerpo técnico.

Entendámoslo bien, porque el mecanismo es hermoso en su cinismo. La Selección Mexicana no le ganó a Ecuador para llenar de orgullo a una nación; la Selección Mexicana, sin saberlo, trabajaba de comisionista para un señor de veintisiete años que veía el partido con la calculadora en la mano. Nosotros pusimos el nervio, el sufrimiento y la desvelada; él puso el dinero y se quedó con la ganancia. Y como buen ganador, decidió compartir las migajas de su suerte en forma de relojes suizos, que en la muñeca de un futbolista se ven espectaculares y en la lógica del asunto se ven, más bien, como una propina generosa.

Hay algo profundamente contemporáneo en la escena. El aficionado tradicional lloraba, rezaba y prometía dejar de tomar si el equipo pasaba de ronda. El aficionado moderno abre una app, deposita dos millones de dólares y convierte la fe en un instrumento financiero. Y cuando gana, no agradece a la afición ni al Vasco: agradece con lujo, porque en su universo el afecto se mide en quilates. El Tri, que tantas veces ha jugado con el corazón, ahora resulta que también juega para el portafolio de un tercero.

Lo mejor es imaginar el futuro inmediato. Si México pasa a Inglaterra, ¿cuánto apostará ahora? ¿Y qué repartirá si vuelve a acertar, departamentos en Polanco? El riesgo, claro, es el día que pierda su apuesta: ahí veremos si el cariño por la Selección aguanta sin premio, o si descubrimos que el amor de este benefactor siempre tuvo, como todo buen negocio, una cláusula de rendimiento. Por lo pronto, once mexicanos traen un Rolex nuevo y una lección económica gratis: en este Mundial, hasta la victoria del Tri tiene dueño, y no somos nosotros.