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El Destiempo

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Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Ciudad de México Digest 4 de julio de 2026

Operativo Reforma: la ciudad que moviliza 40 mil servidores públicos para un partido pero no un cono de tránsito para un bache

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Operativo Reforma: la ciudad que moviliza 40 mil servidores públicos para un partido pero no un cono de tránsito para un bache
Bienvenidos al fin de semana en que la Ciudad de México demostrará, una vez más, que es capaz de la organización más milimétrica del planeta siempre y cuando haya un balón de por medio. Para ver a la Selección enfrentar a Inglaterra, el gobierno capitalino desplegará un operativo con más de 40 mil servidores públicos alrededor del Ángel de la Independencia. Cuarenta mil. Más personal del que se despliega para tapar un socavón, y con muchísima mejor coordinación.

El plan es sencillo y a la vez conmovedor: el perímetro del Ángel se cerrará al alcanzar las 25 mil personas. Un aforo con número redondo, como si la aglomeración fuera a formarse haciendo fila y sacando boleto. Cuando el cupo se llene, las estaciones del Metro Sevilla, Insurgentes y Chapultepec bajarán la cortina, porque nada dice ‘celebración espontánea del pueblo’ como un torniquete cerrado con antelación.

La jefa de Gobierno, por su parte, aclaró que en realidad cabe un millón de aficionados repartidos a lo largo de todo Paseo de la Reforma, con 36 pantallas de las 62 instaladas en la ciudad. O sea: 25 mil en el Ángel, pero un millón ‘distribuidos’, que es la palabra mágica de la jornada. Distribuir multitudes suena precioso en conferencia; el detalle es que las multitudes no leen los comunicados.

Y todo este despliegue no nace del entusiasmo, sino del duelo. En los festejos por el triunfo sobre Ecuador murieron cuatro personas, tragedia que especialistas y una diputada calificaron de prevenible, pidiendo semáforos de saturación, rutas de evacuación y control de flujos. El gobierno anunció apoyos de 50 mil pesos por familia. No hay chiste ahí, y no lo busco: lo satírico no es el dolor, sino que hicieran falta cuatro muertes para descubrir que amontonar gente sin control es peligroso.

Como medida estelar, las autoridades pidieron a la ciudadanía evitar los juegos conocidos como ‘quiere volar’, ‘Juan Escutia’ y ‘Nadaremos’. Sí: existe un llamado oficial que solicita a los adultos no aventar a otros adultos por los aires ni simular clavados sobre el asfalto. Hemos llegado al punto cívico en que el Estado debe recordarnos que Juan Escutia ya se aventó por todos y no hace falta repetirlo en Reforma.

Al mismo tiempo llega la Ley Seca, que este domingo correrá de las cero horas hasta las siete de la mañana del lunes, y que se extendió a la Roma Norte y la Condesa porque —cito la justificación— ahí se detectó que los aficionados compraban alcohol. Hallazgo digno de un Nobel: en la Condesa se vende cerveza. Lo mejor es que los comerciantes ambulantes celebran la restricción, porque cuando cierran los negocios formales, la clandela hidrata a la afición. La prohibición no elimina el mercado: solo le cambia de dueño y lo saca a la banqueta.

En lo futbolístico, el fin de semana tuvo su propia telenovela. Circuló que la FIFA adelantaría el partido de las seis de la tarde al mediodía; el director técnico se dijo molesto porque le cambiaban toda la planeación, medio país opinó y, al final, el organismo nunca emitió comunicado alguno confirmando ni desmintiendo nada. Es decir: nos enojamos, tuiteamos y organizamos un duelo nacional por un horario que oficialmente jamás cambió. Deporte de alto rendimiento.

De Inglaterra, entretanto, nos llegó la provocación de un cantante británico que vaticinó un 5-0 y luego se sorprendió por la ‘mala vibra’. El intercambio escaló hasta que el ídolo se metió con Juan Gabriel, y ahí sí tocó fibra: uno puede burlarse de la Selección, pero con el Divo de Juárez no. Que un rockero descubra en tiempo real las reglas no escritas del honor nacional mexicano no tiene precio.

Para que no falte la picaresca financiera, las autoridades tienen ubicada una página que sigue vendiendo boletos fantasma del Mundial; una víctima transfirió 314 mil pesos por tres juegos que nunca recibió, previo ‘contrato de compraventa’ que le hicieron firmar. La página, por supuesto, sigue en línea, porque en este país clausurar un antro real toma dos semanas y clausurar un fraude digital toma, aparentemente, jamás.

Cierran el cuadro la Selección devolviendo unos relojes de lujo que les regaló un influencer —‘de común acuerdo’ y por comunicado oficial, el gesto de humildad más cronometrado del año— y una tarde de granizo que dejó Cuajimalpa convertida en postal navideña de julio, con un desnivel bajo un metro de agua y automovilistas patinando en hielo bajo el sol. Que se preparen: si la ciudad puede volverse Laponia en plena temporada de lluvias, cerrar Reforma será lo fácil. Lo difícil, como siempre, seremos nosotros.