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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Nuevo León Digest 4 de julio de 2026

Un oso, un ropero y toda una entidad formada para el peaje (mientras esperamos a Inglaterra)

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Un oso, un ropero y toda una entidad formada para el peaje (mientras esperamos a Inglaterra)
Buenas tardes, Nuevo León, la única entidad donde en un mismo viernes te enteras de que anda suelto un oso por Escobedo, de que a un señor le roban la camioneta porque una obra inconclusa no lo dejaba meterla a la cochera, y de que el gobierno del estado te consigue cien camiones nuevos justo cuando ya nadie recuerda cómo era llegar a tiempo. La agenda metropolitana de hoy tiene más géneros que la programación de un domingo lluvioso: terror, comedia y ese drama de barrio que aquí llamamos "reporte a Agua y Drenaje".

Empecemos por la estrella indiscutible: el oso avistado en los límites de Escobedo y El Carmen. El plantígrado bajó, presumiblemente, a hacer lo que todos en el área metropolitana: buscar sombra y algo fresco de tomar. PROXPOL acordonó la zona y se dedicó al "manejo del animal", frase que suena a curso de recursos humanos. Seamos honestos: el oso es el único que entendió que en este calor lo sensato es bajar del cerro, husmear la ciudad y regresarse antes de que lo formen en la caseta. Bienvenido, compadre, aquí también batallamos con el agua.

Y hablando de agua, en García llevan tanto tiempo sin ella que ya es política de Estado. Lo notable no fue la falta de suministro —eso ya es paisaje—, sino que alcaldes del PRI y del PAN se juntaron para respaldar al alcalde y exigir que se restablezca el cien por ciento del abasto. Un momento histórico: la clase política metropolitana descubrió que sí puede unirse, siempre y cuando la unión no cueste nada y salga en la foto. Faltó nada más que llegara el oso a la conferencia para completar la solidaridad interespecie.

Mientras tanto, en la colonia Josefa Ortiz de Domínguez, un socavón alimentado por una fuga de drenaje lleva, según los vecinos, dos meses expulsando agua hasta la banqueta. Dos meses. En ese tiempo uno cría un socavón, le pone nombre, lo inscribe en el kínder. La paradoja regia perfecta: a García le falta el agua y a la Josefa Ortiz le sobra, pero de la que nadie quiere. Si tan solo hubiera una tubería que conectara la abundancia de una con la sed de la otra; ah, verdad, se llama Agua y Drenaje.

En la colonia Independencia, un adulto mayor vivió la tragicomedia urbana definitiva: una obra pública inconclusa —de Agua y Drenaje, cómo no— le tapó el acceso a su cochera, tuvo que dejar la camioneta en la calle, y ahí mismo le hicieron cristalazo. Es decir, la obra que debía mejorarle la vida le organizó indirectamente el robo. En Nuevo León hasta el bache tiene cómplices.

El tema del día en la clase acomodada de la administración fue, claro, el peaje. Reactivaron el cobro en la caseta del Aeropuerto de Monterrey y renacieron las filas de hasta media hora, porque nada dice "bienvenido a la ciudad más pujante del norte" como treinta minutos de fila para pagar por el privilegio de avanzar. El aeropuerto conecta a Monterrey con el mundo; la caseta lo desconecta de la puntualidad.

Pero no todo es infraestructura resentida. El gobierno del estado presumió cien camiones nuevos para "fortalecer la movilidad", cifra bonita y redonda que curiosamente coincide con las cien personas evacuadas por el incendio de tejabanes en Santa Catarina y con las cien y tantas pantallas que van a instalar para el México–Inglaterra. Este viernes todo vino en paquetes de cien, como promoción de tianguis.

Y es que el verdadero operativo estatal es futbolístico. Ante el partido del domingo, las autoridades habilitan más plazas, más parques, más pantallas gigantes, y hasta la CEDH pidió reforzar la seguridad para que la gente pueda entrar, quedarse y salir con vida de ver un partido. Traducción: el reto de Nuevo León no es ganarle a Inglaterra, es sobrevivir al festejo. La presidenta ya pidió celebrar "con responsabilidad" después de que en el país hubo muertes en pleno júbilo. Nada como un domingo mundialista para recordar que el rival más peligroso somos nosotros mismos con una michelada de más.

Cerramos con la joya editorial de la jornada: un medio regiomontano publicó, con toda seriedad, una "guía completa para la curación del ombligo en becerros recién nacidos". Justo entre la revocación de una aerolínea y las negociaciones del T-MEC, alguien decidió que lo que el noreste necesitaba era saber desinfectar el cordón umbilical de una vaca. Y, francamente, después de leer del oso, el socavón y el ropero, uno agradece la nota del becerro: es la única de hoy que termina bien.

Porque sí, faltó mencionar el ropero: alguien abandonó uno, inservible, en plena banqueta angosta, bloqueando el paso y el abordaje de los camiones. Un mueble que ya nadie quiere, estorbando en la vía pública, sin que nadie se haga responsable. La metáfora perfecta del viernes regio: llévenselo, por favor, antes de que también le hagan cristalazo.