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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 4 de julio de 2026

García sigue sin agua, pero al menos ya tiene abrazos de todos los partidos

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García sigue sin agua, pero al menos ya tiene abrazos de todos los partidos
En un giro que la ciencia política aún no logra explicar, alcaldes metropolitanos del PRI y del PAN se juntaron este viernes en el municipio de García para respaldar al presidente municipal Manuel Guerra y exigir que se restablezca al cien por ciento el suministro de agua potable, donde el desabasto lleva afectando a decenas de colonias. Un frente común. Un abrazo interpartidista. La clase política probó que sí puede unirse, siempre que la causa no cueste presupuesto propio y garantice buena foto.

Los vecinos de García, mientras tanto, llevan tanto tiempo esperando la pipa que ya distinguen el sonido del motor a dos cuadras. Para ellos, la noticia de que llegaron los ediles no repartió una sola cubeta, pero repartió algo igual de abundante en Nuevo León: solidaridad declarativa. Esa que no moja, pero rinde para boletín de prensa.

Hay que apreciar la coreografía. Cuando se trata de repartir agua, la responsabilidad se diluye entre el estado, el organismo operador y "las autoridades correspondientes", ese ente misterioso que nunca tiene teléfono. Pero cuando se trata de exhibir preocupación, ahí sí acuden puntuales, en pleno, y de distintos colores, como desfile. Es la única obra hidráulica que en García funciona con caudal constante: el flujo de declaraciones.

La estampa tiene su ironía metropolitana perfecta. Mientras en García los vecinos racionan hasta el último litro, en otras colonias de Monterrey un socavón lleva dos meses expulsando agua de drenaje hasta la banqueta. Tenemos, al mismo tiempo, gente muriéndose de sed y calles ahogadas en agua que nadie quiere. Si esta ciudad supiera repartir tan bien el agua como reparte solidaridad, García estaría inundada de abundancia.

Que conste el gesto, pues: los alcaldes se solidarizaron. Ahora solo falta el detalle menor de que salga agua de la llave. Porque, hasta donde sabe cualquier vecino de García, un abrazo bipartidista no se puede hervir para el café.