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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Digest 5 de julio de 2026

Saldo blanco, agua café: Guadalajara sirve el Mundial en las rocas (de barro)

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Saldo blanco, agua café: Guadalajara sirve el Mundial en las rocas (de barro)
Amaneció Guadalajara con saldo blanco tras la fiesta mundialista y hay quien lo celebra como logro civilizatorio, cuando en realidad significa lo mismo de siempre: todavía no llegan las cuentas. "Saldo blanco" es esa maravillosa expresión tapatía que quiere decir que nadie salió lastimado, salvo el presupuesto, que sigue en terapia intensiva. Se gastó en seguridad, limpieza, vialidad, mantenimiento y hasta en "remantenimiento" de las bancas que algún aficionado confundió con costal de box. Y como buenos anfitriones, ya solo somos televidentes: pusimos el estadio de la sala y el pozole.

El problema es que, mientras la ciudad se pintaba de colores para las cámaras del mundo, el agua de la llave se pintaba de otro color menos fotogénico. Cientos de vecinos de unas doscientas colonias del área metropolitana marcharon a Casa Jalisco cargando botellas con líquido negro, amarillo y —según la descripción oficial de los propios manifestantes— "chocolatoso". No es publicidad de una malteada artesanal: es lo que sale de la regadera en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá. De ahí se fueron a bloquear la Glorieta Minerva cuarenta minutos, colgaron sus consignas en las vallas y regresaron a casa a bañarse con lo que Dios y el SIAPA les manden.

El contraste es de manual: la misma semana en que la ciudad presume Fan Festival, pantallas gigantes en la Minerva y ambiente de primer mundo, el vecino promedio calienta agua de garrafón para no salir teñido de café con leche. Uno se pregunta, como sugería aquel columnista del "saldo blanco", si para pagar la fiesta no habrá que desvestir a un santo para vestir a otro, y si ese santo no será, casualmente, San Potabilizador. Nadie lo afirma; solo lo dejamos flotando en el agua turbia, junto con todo lo demás.

En medio del debate hídrico, la Universidad de Guadalajara tuvo un gesto que en cualquier otro planeta sería anécdota y aquí es noticia: anunció que sus entidades productivas —el Auditorio Telmex, el Centro Cultural Universitario— por fin pagarán el agua que consumen. Aplausos. Solo recordemos, entre bambalinas, que el año pasado se supo que el propio Auditorio Telmex acumulaba un adeudo de más de quince millones de pesos con el SIAPA. Traducción: el recinto que llena estadios con conciertos de reguetón descubrió, décadas después, que el agua no es maná. Bienvenidos a la adultez financiera, muchachos.

Para no dejar que la fe se seque, la afición tomó cartas metafísicas en el asunto. De cara al México–Inglaterra, miles convocaron a un ritual masivo a Tláloc en el Museo de Antropología para pedir lluvia, porque hay quien cree que el clima adverso nos ha regalado victorias. Es hermoso: en la única ciudad donde el agua es problema estructural, ahora rezamos para que caiga más. Tláloc, señor del temporal y de las Ondas Tropicales de la 1 a la 14, seguramente contempla el asunto pensando: "le mando lluvias muy fuertes con puntuales intensas y aun así no las saben aprovechar".

Del lado lúdico, el Zoológico de Guadalajara ofreció Entradas Diamante gratis por cada gol de México ante Inglaterra. Sana promoción, salvo por la ansiedad que impone: convierte cada disparo del Tricolor en una hipoteca emocional. Si Santi Giménez la falla, no solo se lamenta el país: se lamenta una familia entera que ya se veía tomándose la foto con la jirafa sin pagar boleto. Aguirre, sin saberlo, carga también con la responsabilidad turística del municipio.

Y porque en Jalisco la ternura también se formatea en modo castrense, en Puerto Vallarta el Partido Verde presumió haber sumado su octavo "Ejército Verde", con más de ochocientos afiliados en la colonia El Progreso. Ocho ejércitos. En un puerto donde los ciclistas denuncian que los taxis les invaden la ciclovía y donde Migración —según una queja ciudadana— pide identificación al que se ve de aquí y no al turista de allá, uno agradecería menos batallones ideológicos y más batallas ganadas contra el agua turbia y el sol de justicia.

Que conste el saldo del día: blanco en las estadísticas, café en la regadera, verde en las afiliaciones y azul en la esperanza dominical. Guadalajara, siempre tan multicolor, menos donde importa.