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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Nota 5 de julio de 2026

La UdeG promete pagar el agua; el Auditorio Telmex sigue debiendo como estudiante becado

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La UdeG promete pagar el agua; el Auditorio Telmex sigue debiendo como estudiante becado
En un acto que la humanidad tardó milenios en alcanzar, la Universidad de Guadalajara anunció que sus entidades productivas empezarán a pagar el agua que consumen. A propuesta de la rectora general, el Auditorio Telmex y el Centro Cultural Universitario cubrirán sus cuotas ante el SIAPA como parte de un "esfuerzo conjunto" por mejorar la gestión hídrica en Jalisco. Enhorabuena: nada dice modernidad como descubrir que el agua se paga.

El gesto sería intachable si no cargara con un antecedente que sabe a factura vencida. El año pasado se dio a conocer que el Auditorio Telmex acumulaba un adeudo superior a los quince millones de pesos con el propio SIAPA. Quince. Millones. El recinto que agota boletos para conciertos en horas, que cobra estacionamiento como si fuera peaje europeo, que vende cerveza a precio de reliquia, resulta que con el agua practicaba la economía del olvido. Un fenómeno digno de estudio: la única fila que el Auditorio Telmex no lograba llenar era la de la caja del organismo operador.

El timing, además, es de comedia fina. Mientras el foro promete ponerse al corriente, cientos de vecinos del área metropolitana protestan porque de sus llaves brota agua negra, amarilla y de tono achocolatado. Es decir: hay familias en doscientas colonias que reciben agua que no querrían ni para trapear, pagando puntualmente su recibo, mientras las grandes entidades apenas se enteran de que consumir también implica cooperar. La justicia hídrica tapatía en una imagen: el que menos tiene, paga por agua que no sirve; el que llena estadios, hasta ahora andaba de gorra.

Que conste que celebramos la regularización; más vale tarde que en números rojos. Pero el mensaje pedagógico para el ciudadano de a pie es demoledor: si usted se atrasa dos meses, le ponen candado en la toma; si usted es un ícono cultural con luces led, le organizan una rueda de prensa para felicitarlo por decidir pagar. Ojalá el nuevo espíritu de responsabilidad se contagie, y algún día el agua que reciban los vecinos tenga la misma calidad que la promesa: transparente.