Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Nota 5 de julio de 2026

El Partido Verde ya tiene ocho "ejércitos" en Vallarta; faltaría uno que defienda la ciclovía

Tamaño de letra
El Partido Verde ya tiene ocho "ejércitos" en Vallarta; faltaría uno que defienda la ciclovía
Puerto Vallarta amaneció con una noticia que mezcla la ternura vecinal con el vocabulario de un manual de estrategia militar: el Partido Verde presumió la conformación de su octavo "Ejército Verde", esta vez en la colonia El Progreso, con la participación de más de ochocientas personas. Ya van ocho brigadas —Ramblases, La Floresta, La Esperanza, Paso Ancho, Santa María, Loma Bonita, Jardines y El Progreso— como parte de una campaña nacional de afiliaciones. Ocho ejércitos. En tiempos de paz, es una cifra respetable.

Uno agradece el entusiasmo, aunque no puede evitar preguntarse por la elección de la palabra. "Ejército" es un término robusto para lo que, según el propio partido, consiste en escuchar a las familias y construir desde el territorio. Nada más pacífico ni más bélicamente nombrado. Si la meta es la sana convivencia, quizá "comité", "brigada de barrio" o "club de vecinos" hubieran bastado; pero se entiende que suena menos épico decir que uno fundó su octavo grupo de WhatsApp comunitario.

El detalle sabroso es de contraste local. En ese mismo Vallarta, mientras se suman batallones de la afiliación, los ciclistas denuncian que los taxis siguen invadiendo la ciclovía de la avenida Francisco Medina Ascencio para subir y bajar pasaje, obligándolos a jugarse la vida entre los carriles. Es decir: sobran ejércitos para la militancia y faltan para lo cotidiano. Ninguno de los ocho batallones verdes se ha desplegado, que se sepa, a recuperar el metro y medio de asfalto que le corresponde a la bicicleta.

Quede claro que afiliarse es legítimo, que juntar ochocientos vecinos tiene su mérito organizativo y que la política se hace con estructura. Pero para el ciudadano que pedalea esquivando taxis, o para el que denuncia que Migración lo revisa a él y no al turista, la palabra "ejército" despierta expectativas altas. Si ya somos ocho, propongo un noveno con misión concreta: el Ejército de la Ciclovía, condecoraciones incluidas para quien logre que un taxi respete la raya pintada. Ese sí ganaría corazones sin necesidad de campaña de refrendos.