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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Michoacán Nota 5 de julio de 2026

El tricolor deja huella: seis toneladas de patriotismo por recoger en Zamora

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El tricolor deja huella: seis toneladas de patriotismo por recoger en Zamora
Nada mide con mayor precisión el amor a la patria que la báscula municipal. En Zamora, tras los triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial, los festejos en la Plaza Principal y la Glorieta 5 de Mayo dejaron hasta seis toneladas de basura. Seis toneladas. Es decir, cada gol se celebró con su respectivo peso en botellas vacías, vasos desechables y cornetas de plástico que suenan una vez y luego mueren en el pavimento. El nacionalismo, resulta, se recicla mal.

Y como la fe no descansa, las autoridades ya anunciaron para este domingo un nuevo operativo: cierre de circulación y despliegue de seguridad en la Glorieta 5 de Mayo "por la concentración de miles de aficionados en caso de una victoria por la Selección Mexicana". La redacción es una joya de optimismo institucional. Se planea todo el dispositivo para el triunfo; la derrota, por lo visto, ni se contempla en el presupuesto. Es la contingencia más mexicana de todas: preparamos las escobas para el festejo y cruzamos los dedos para no tener que usarlas por tristeza.

Hagamos cuentas de servilleta. Si un solo fin de semana produjo seis toneladas, y todavía quedan partidos por delante, Zamora corre el riesgo de terminar el Mundial con un monumento de residuos más alto que el kiosco. Los trabajadores de limpia, esos héroes anónimos que ninguna porra corea, van a necesitar su propia ola en las gradas. Ellos sí que se ganan el pase a la siguiente ronda.

Que conste: celebrar está bien, y ver a un pueblo entero salir a la calle a gritar goles es de las pocas cosas que todavía nos unen sin que nadie pida credencial. Pero el civismo también se demuestra a la hora de irse. La misma pasión que llena la glorieta debería alcanzar para no dejarla convertida en tiradero. Ámese a la Selección, sí, pero ámese también al bote de basura, que es el único que nunca falla un penal.

Y si el domingo hay victoria, que el festejo dure lo que tenga que durar. Solo pedimos una cosa: que la resaca patriótica del lunes no la pague, otra vez, el camión recolector. México puede llegar lejos en el Mundial; Zamora, mientras tanto, ya va ganando en toneladas.