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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Ciudad de México Nota 5 de julio de 2026

Ley seca en la Roma y la Condesa: el día que vender chelas fue declarado deporte de riesgo

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Ley seca en la Roma y la Condesa: el día que vender chelas fue declarado deporte de riesgo
En el mapa de las tragedias comerciales de la Ciudad de México acaba de abrirse un nuevo capítulo: el domingo mundialista en que las tiendas de abarrotes y de conveniencia de la Roma y la Condesa solo podrán vender Boing, refrescos y cacahuates japoneses. Como parte del operativo de seguridad por la zona de Paseo de la Reforma, se decretó ley seca a partir de la medianoche del sábado, y los comerciantes lo resumieron con una frase que merece placa conmemorativa: es un "día perdido".

Los dueños calificaron la medida de "excesiva e injusta", y desde su trinchera tienen un punto matemático difícil de refutar: en un domingo de futbol, los ingresos de un local se sostienen sobre la venta de alcohol, no sobre la de botanas. Nadie llena su carrito de sabritas y agua mineral para ver un partido de octavos de final. La chela es, en la contabilidad de la esquina, la verdadera titular indiscutible; la botana apenas entra de cambio.

Hay algo casi filosófico en la escena. Mientras unos negocios ya redactaban a mano los avisos para prevenir a la clientela, otros ni enterados estaban, lo que garantiza el clásico momento nacional del cliente incrédulo discutiendo en la puerta: "¿cómo que no hay? si aquí siempre hay". Y la respuesta, esta vez, es institucional: hoy no, ciudadano, hoy toca celebrar con la sobriedad de un monje trapense y la sed de un peregrino.

La lógica oficial es evitar que la euforia se desborde en la zona de Reforma, y suena impecable en la sala de juntas. En la práctica, le traslada la factura al changarro, ese héroe anónimo que abre cuando todos descansan y que ahora deberá ver pasar el partido más importante del año con la cortina medio abajo y la caja registradora en ayuno forzado.

Al final, la postal es perfectamente mexicana: una ciudad que se prepara para una fiesta multitudinaria pidiéndole, de paso, que la viva sin brindis. Los abarroteros de la Roma y la Condesa lo saben bien. Para ellos, gane quien gane, el marcador de la jornada ya está definido, y no fue a su favor.