Monterrey pide agua y le mandan pantallas: crónica de un domingo mundialista con la garganta seca
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Hay ciudades que se preparan para un partido de octavos de final llenando neveras. Monterrey se prepara vaciando pipas para que llegue el agua a las colonias y, al mismo tiempo, instalando pantallas gigantes para que nadie se pierda a México contra Inglaterra. Somos, oficialmente, la única metrópoli capaz de tener sed y euforia en la misma tarde de domingo.
Empecemos por el drama principal, que no es futbolístico. En el municipio de García el desabasto de agua potable ya alcanzó categoría de novela: los alcaldes metropolitanos hicieron un llamado de solidaridad y, conmovidos, San Pedro, Santa Catarina, San Nicolás y Monterrey se sumaron con pipas. Qué bonito ver a la zona metropolitana unida por una causa. Lástima que la causa sea que no sale agua de la llave. Uno esperaría que en pleno 2026, con monorriel cruzando puentes nuevos, la tecnología de punta fuera abrir un grifo, pero aquí seguimos festejando que llegó el camión cisterna como si fuera carroza de coronación.
Mientras tanto, el aparato estatal completo se volcó en el verdadero asunto de seguridad nacional: que quepamos todos en el Fan Fest. El Gobierno de Nuevo León anunció un operativo especial, ampliación de espacios y dispositivo coordinado con las corporaciones. Samuel García llamó a evitar aglomeraciones y —acto seguido, con lógica de sabio— anunció nuevas pantallas para que la gente se disperse. Es la paradoja regia: te pido que no te amontones y te doy más motivos para salir de casa. Protección Civil, por su parte, urgió a no forzar las puertas del Parque Fundidora y a respetar el aforo, recomendando la Macroplaza como plan B. Traducción: si no cabes en la fiesta oficial, ve a hacer bola a otra explanada oficial. El director Erik Cavazos básicamente nos pidió amontonarnos ordenadamente, que es como pedir un incendio bien portado.
Y a las 3:30 de la tarde, nos avisaron, podrían cerrar los accesos del Fundidora por aforo lleno. O sea que el mismo estado que instala pantallas para que vengas te advierte que quizá no te deje entrar. Es el equivalente cívico a invitarte a una carne asada y avisarte que la puerta se cierra antes de que sirvan la primera arrachera.
El capítulo bochornoso lo pusieron los aficionados que confundieron el Fan Fest con un ring. Ya van tres adolescentes detenidos por una riña previa, todos ubicados con georreferenciación digna de la NASA: uno cayó en Paseo de las Mitras, otro en Guadalupe circulando en su Italika, como si la moto de 200 centímetros cúbicos fuera un vehículo de escape internacional. Y por si faltaba modernidad, Fuerza Civil detuvo a un hombre acusado de promover vandalismo en redes sociales. Sí: ahora hasta el desmadre tiene community manager. El sospechoso fue localizado a bordo de una Nissan Rogue, porque el crimen mundialista de este año viaja en camioneta familiar.
Hablando de camionetas, que en Nuevo León son prácticamente ciudadanos con derechos, la nota roja vial no tomó vacaciones. En una sola jornada tuvimos choque frontal mortal entre tráiler y camioneta en Cadereyta, un conductor fallecido al impactarse contra un tráiler estacionado en Allende, dos mujeres arrolladas por un camión recolector en Apodaca, un motociclista bajo un auto en Montemorelos y una camioneta que en Monterrey decidió tumbar un árbol y estacionarse sobre una rotonda, todo de madrugada. La Cruz Roja ya había alertado del aumento de accidentes en vacaciones, advertencia que en esta ciudad se recibe con el mismo respeto que el semáforo en ámbar.
En el rubro de "clásicos que nunca fallan", la FGR aseguró más de 54 mil litros de hidrocarburo en un predio de la colonia Durazno, en García. Cincuenta y cuatro mil litros de combustible almacenado en un municipio donde no sale agua de la llave: si eso no es poesía industrial regiomontana, no sé qué lo sea. Aquí escasea el H2O pero el huachicol se guarda por tambos.
Y para que no todo sea pólvora, la ciudad también tuvo su cuota de civilización: abrió un café dentro del Museo de Historia Mexicana, Guadalupe arrancó campamentos de verano para más de dos mil niños, San Pedro celebró su festival de iniciación artística y el flamenco se abrazó con el rock en el Parque del Agua —nombre que hoy suena a broma cruel—. Hay, entonces, cultura, taconazos y guitarrazos para el alma.
Así llega Monterrey a su domingo de octavos: con pantallas nuevas, pipas prestadas, tres menores detenidos, un influencer del caos capturado y la garganta seca. Que gane México. Y que, de paso, alguien abra la llave.
Empecemos por el drama principal, que no es futbolístico. En el municipio de García el desabasto de agua potable ya alcanzó categoría de novela: los alcaldes metropolitanos hicieron un llamado de solidaridad y, conmovidos, San Pedro, Santa Catarina, San Nicolás y Monterrey se sumaron con pipas. Qué bonito ver a la zona metropolitana unida por una causa. Lástima que la causa sea que no sale agua de la llave. Uno esperaría que en pleno 2026, con monorriel cruzando puentes nuevos, la tecnología de punta fuera abrir un grifo, pero aquí seguimos festejando que llegó el camión cisterna como si fuera carroza de coronación.
Mientras tanto, el aparato estatal completo se volcó en el verdadero asunto de seguridad nacional: que quepamos todos en el Fan Fest. El Gobierno de Nuevo León anunció un operativo especial, ampliación de espacios y dispositivo coordinado con las corporaciones. Samuel García llamó a evitar aglomeraciones y —acto seguido, con lógica de sabio— anunció nuevas pantallas para que la gente se disperse. Es la paradoja regia: te pido que no te amontones y te doy más motivos para salir de casa. Protección Civil, por su parte, urgió a no forzar las puertas del Parque Fundidora y a respetar el aforo, recomendando la Macroplaza como plan B. Traducción: si no cabes en la fiesta oficial, ve a hacer bola a otra explanada oficial. El director Erik Cavazos básicamente nos pidió amontonarnos ordenadamente, que es como pedir un incendio bien portado.
Y a las 3:30 de la tarde, nos avisaron, podrían cerrar los accesos del Fundidora por aforo lleno. O sea que el mismo estado que instala pantallas para que vengas te advierte que quizá no te deje entrar. Es el equivalente cívico a invitarte a una carne asada y avisarte que la puerta se cierra antes de que sirvan la primera arrachera.
El capítulo bochornoso lo pusieron los aficionados que confundieron el Fan Fest con un ring. Ya van tres adolescentes detenidos por una riña previa, todos ubicados con georreferenciación digna de la NASA: uno cayó en Paseo de las Mitras, otro en Guadalupe circulando en su Italika, como si la moto de 200 centímetros cúbicos fuera un vehículo de escape internacional. Y por si faltaba modernidad, Fuerza Civil detuvo a un hombre acusado de promover vandalismo en redes sociales. Sí: ahora hasta el desmadre tiene community manager. El sospechoso fue localizado a bordo de una Nissan Rogue, porque el crimen mundialista de este año viaja en camioneta familiar.
Hablando de camionetas, que en Nuevo León son prácticamente ciudadanos con derechos, la nota roja vial no tomó vacaciones. En una sola jornada tuvimos choque frontal mortal entre tráiler y camioneta en Cadereyta, un conductor fallecido al impactarse contra un tráiler estacionado en Allende, dos mujeres arrolladas por un camión recolector en Apodaca, un motociclista bajo un auto en Montemorelos y una camioneta que en Monterrey decidió tumbar un árbol y estacionarse sobre una rotonda, todo de madrugada. La Cruz Roja ya había alertado del aumento de accidentes en vacaciones, advertencia que en esta ciudad se recibe con el mismo respeto que el semáforo en ámbar.
En el rubro de "clásicos que nunca fallan", la FGR aseguró más de 54 mil litros de hidrocarburo en un predio de la colonia Durazno, en García. Cincuenta y cuatro mil litros de combustible almacenado en un municipio donde no sale agua de la llave: si eso no es poesía industrial regiomontana, no sé qué lo sea. Aquí escasea el H2O pero el huachicol se guarda por tambos.
Y para que no todo sea pólvora, la ciudad también tuvo su cuota de civilización: abrió un café dentro del Museo de Historia Mexicana, Guadalupe arrancó campamentos de verano para más de dos mil niños, San Pedro celebró su festival de iniciación artística y el flamenco se abrazó con el rock en el Parque del Agua —nombre que hoy suena a broma cruel—. Hay, entonces, cultura, taconazos y guitarrazos para el alma.
Así llega Monterrey a su domingo de octavos: con pantallas nuevas, pipas prestadas, tres menores detenidos, un influencer del caos capturado y la garganta seca. Que gane México. Y que, de paso, alguien abra la llave.