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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 6 de julio de 2026

El gusano barrenador llegó a la sierra y la brigada vino con manual de ombligos

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El gusano barrenador llegó a la sierra y la brigada vino con manual de ombligos
Mientras el área metropolitana se derretía por el futbol, en lo alto de la sierra de Montemorelos la emergencia tenía otro nombre, mucho menos glamuroso y bastante más biológico: el gusano barrenador. La Unión Ganadera Regional de Nuevo León desplegó una brigada de médicos veterinarios para atender la plaga en el ganado de comunidades serranas, luego de que se difundiera la necesidad de apoyo. Y aquí viene el detalle que ningún guionista se atrevería a inventar: entre las labores, la brigada repartió material informativo sobre 'el manejo adecuado de heridas y la correcta curación del ombligo en las crías de ganado'.

Así es, mientras usted discutía si el árbitro nos robó en octavos, en la sierra se impartía, con toda seriedad y con toda razón, un curso exprés de ombligos becerriles. Y hay que decirlo sin sarcasmo por una vez: es exactamente el tipo de trabajo silencioso, poco fotogénico y absolutamente esencial que sostiene al campo nuevoleonés mientras el resto del estado hace fila para una pantalla. Ningún influencer va a transmitir en vivo la correcta desinfección de un ombligo, pero de esos ombligos depende que haya carne asada el próximo domingo.

El gusano barrenador no es cosa menor ni chiste regional: es una plaga que llevaba décadas erradicada del país y cuyo regreso enciende alarmas ganaderas en todo el norte. Que una unión regional tenga que mandar veterinarios a curar reses cerro arriba es, al mismo tiempo, una buena noticia —hay quien responde— y un recordatorio incómodo de que el campo suele enterarse de las emergencias antes que las oficinas.

La contradicción del fin de semana quedó redonda: abajo, en el asfalto, doce dependencias coordinadas y reconocimiento facial para cuidar aficionados; arriba, en la sierra, una brigada de veterinarios y un folleto de curación de heridas peleándole a una larva. Dos Nuevo Leones, el de la pantalla gigante y el de la res enferma, viviendo el mismo domingo en universos distintos. Un aplauso para quien subió a la sierra. Y un ruego: que el próximo comunicado de logros incluya también las toneladas de ganado salvado, que esas cuentan más que los goles.