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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Nota 7 de julio de 2026

El IEPC ya tiene presidenta interina; lo que no tiene es idea de cuánto durará

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El IEPC ya tiene presidenta interina; lo que no tiene es idea de cuánto durará
Hay nombramientos que llegan con fecha de inicio y fecha de fin. Y luego está el del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco, que llegó con lo primero y con un gran signo de interrogación en lo segundo.

El Consejo General designó por unanimidad a Claudia Alejandra Vargas Bautista como presidenta provisional, tras la renuncia de Paula Ramírez, notificada desde el 9 de junio. Hasta ahí, todo en orden: sesión urgente, votación limpia, silla ocupada. El instituto ya no está acéfalo, que era el temor principal. El pequeño detalle es que la propia presidenta reconoce que no tiene certeza de cuánto tiempo estará en el cargo, porque eso depende del INE, que tiene al organismo jalisciense en modo lista de espera.

¿Un mes? ¿Seis? ¿Hasta que empiece en serio el proceso electoral de 2027? Nadie por estos rumbos se atreve a poner una fecha. Es la interinidad más existencial de Jalisco: se sabe qué hay que hacer, se sabe quién lo hará, pero no por cuánto tiempo lo hará quien lo está haciendo.

Mientras el reloj burocrático no avanza, la agenda sí. La nueva presidenta arranca con dos encargos nada menores: armar el proyecto de presupuesto para el año de la elección —y no solo pedir dinero público, sino justificar cada peso— y atender las quejas contra políticos que ya andan en precampaña, señaladamente morenistas. O sea, la responsabilidad es enorme y el contrato es de renglón indefinido.

En el plano político, la alcaldesa de Guadalajara, Claudia Delgadillo, salió a decir que confía en que el IEPC conducirá la elección de 2027 con certeza y apego a la legalidad. "Certeza" es una palabra valiente para describir a un instituto cuya principal incógnita es la duración de su propia dirigencia. Pero así se construye la confianza institucional en Jalisco: a punta de fe, buenos deseos y sesiones urgentes.

Por lo pronto, el organismo camina, presupuesta y recibe quejas. Lo único que no puede hacer es decirnos hasta cuándo. Y en materia electoral, no saber cuánto dura quien manda es, cuando menos, un detalle que conviene despejar antes de que lleguen las boletas.