Verano Vallarta: casi 25 millones en conciertos gratis que alguien está pagando
Tamaño de letra
Hay pocas palabras tan hermosas como "gratis" y pocas tan tramposas. El programa Verano Vallarta 2026 ofrece siete conciertos gratuitos en la zona fan del puerto entre el 19 de junio y el 17 de julio, con nombres de peso. Lo que no siempre se anuncia con la misma letra grande es la factura: el Gobierno de Jalisco destinó 24 millones 901 mil 886.96 pesos para contratar el talento artístico.
Es decir, gratis para el asistente que llega con su playera y su cheve; carísimo para el erario que costea la fiesta. De acuerdo con el fallo de la Licitación Pública Nacional 336/2026, el Comité de Adquisiciones dividió la contratación en dos partidas adjudicadas a dos empresas. Solo la primera —las presentaciones de Julieta Venegas el 19 de junio y Los Auténticos Decadentes el 21— salió en 13 millones 476 mil 886.96 pesos, a cargo de Representaciones Artísticas Apodaca.
Quince centavos arriba o quince abajo, la cifra impresiona: casi veinticinco millones de pesos públicos para siete noches de música. Nadie discute que un concierto gratuito anime el verano turístico y que la derrama exista. La pregunta, la de siempre, es de proporción: cuánto entretenimiento por cuánto dinero, y qué otras necesidades del puerto caben en esa misma bolsa.
El contraste ayuda a dimensionar. En el mismo Vallarta, autoridades federales y estatales auditan cuatro obras de SEAPAL por una inversión que ronda los 97.5 millones de pesos: rehabilitación de colector, ampliación de línea de agua, un cárcamo y un tanque en colonias como Santa María, Marina, Conchas Chinas y Agua Azul. Y por si faltara postal, el malecón amaneció tapizado de basura tras el partido del Tri, con vecinos denunciando botellas y plásticos rumbo al mar.
Así queda el retrato del verano porteño: escenario iluminado, cartelera de lujo y multitud coreando éxitos, mientras a unas cuadras se revisa con lupa el dinero de la infraestructura del agua y los servicios de limpia levantan lo que la euforia dejó tirado. La música, dicen, alimenta el alma. El presupuesto, en cambio, sí lleva cuenta exacta —hasta los centavos— de lo que cuesta esa alimentación espiritual. Que baile Vallarta; al final del verano, alguien pasa la charola.
Es decir, gratis para el asistente que llega con su playera y su cheve; carísimo para el erario que costea la fiesta. De acuerdo con el fallo de la Licitación Pública Nacional 336/2026, el Comité de Adquisiciones dividió la contratación en dos partidas adjudicadas a dos empresas. Solo la primera —las presentaciones de Julieta Venegas el 19 de junio y Los Auténticos Decadentes el 21— salió en 13 millones 476 mil 886.96 pesos, a cargo de Representaciones Artísticas Apodaca.
Quince centavos arriba o quince abajo, la cifra impresiona: casi veinticinco millones de pesos públicos para siete noches de música. Nadie discute que un concierto gratuito anime el verano turístico y que la derrama exista. La pregunta, la de siempre, es de proporción: cuánto entretenimiento por cuánto dinero, y qué otras necesidades del puerto caben en esa misma bolsa.
El contraste ayuda a dimensionar. En el mismo Vallarta, autoridades federales y estatales auditan cuatro obras de SEAPAL por una inversión que ronda los 97.5 millones de pesos: rehabilitación de colector, ampliación de línea de agua, un cárcamo y un tanque en colonias como Santa María, Marina, Conchas Chinas y Agua Azul. Y por si faltara postal, el malecón amaneció tapizado de basura tras el partido del Tri, con vecinos denunciando botellas y plásticos rumbo al mar.
Así queda el retrato del verano porteño: escenario iluminado, cartelera de lujo y multitud coreando éxitos, mientras a unas cuadras se revisa con lupa el dinero de la infraestructura del agua y los servicios de limpia levantan lo que la euforia dejó tirado. La música, dicen, alimenta el alma. El presupuesto, en cambio, sí lleva cuenta exacta —hasta los centavos— de lo que cuesta esa alimentación espiritual. Que baile Vallarta; al final del verano, alguien pasa la charola.