Nuevo León: donde la transparencia se cobra por kilo y los rayos tienen mejor puntería que el Tri
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Amaneció Nuevo León con la noticia más regia posible: para ejercer tu sagrado derecho a la información pública, primero saca la cartera. El Congreso del Estado —esa noble fábrica de leyes de transparencia— pide casi 271 mil pesos por entregar 133 mil copias físicas de unas facturas que el ciudadano solicitó, oh iluso, en formato digital. Usted pide un PDF y le devuelven una cotización de papelería digna de tráiler de resmas. Nada grita "casa del pueblo" como cobrarle al pueblo por kilo la información que ya pagó con sus impuestos. Es la única institución que convierte un "copiar y pegar" en un plan de financiamiento a 60 meses.
Del otro lado del pasillo político, buenas noticias para los treintañeros con prisa: se promulgó la reforma que baja de 30 a 28 años la edad mínima para ser gobernador de Nuevo León. Casualmente, entre los beneficiados aparece el diputado con licencia Jesús Elizondo, que celebró el cambio como un "logro generacional". Y es que nada dice "lucha generacional" como reformar la Constitución justo para que uno alcance a caber por la puerta. Elizondo, además, prometió resolver las impugnaciones en su contra "con serenidad y por las vías institucionales", la misma serenidad con la que se ajusta un requisito a la medida del solicitante. Bienvenidos a la política nuevoleonesa, donde primero se elige al candidato y luego se redacta el requisito.
Mientras los humanos legislan sobre edades, el cielo legislaba a rayazos. En el ejido Loba Grande, en Galeana, un solo rayo despachó a 38 cabras de un jalón. En García, otro rayo prendió el Cerro del Fraile y dejó a Protección Civil de monitoreo nocturno, esperando el amanecer para mandar a la brigada Fénix a apagar lo que Zeus decidió estrenar. Uno ve la puntería de estas descargas eléctricas y no puede evitar pensar: si el rayo hubiera sido delantero del Tri el domingo, otra historia contaríamos. Porque sí, señores, México quedó eliminado ante Inglaterra, y en Monterrey se "agüitó" la fiesta con una elegancia terminal: hasta desairaron el Portugal contra España en el Fan Fest. Resulta que el amor al futbol era condicional; sin Tri, la afición prefirió irse a su casa a agüitarse en privado, como Dios manda.
En el frente ecológico-hídrico, la Presa La Boca sigue su spa de belleza: ya van 156 toneladas de lechuguilla acuática retiradas, poco más de la mitad de lo planeado. A este ritmo, la presa terminará más depilada que galán de antro de San Pedro. Y hablando de San Pedro y de obras, el municipio de Monterrey suspendió la construcción del puente peatonal "La Virgen" que levantaba el gobierno estatal, argumentando que tapaba el desagüe pluvial hacia el Santa Catarina. Traducción: en plena temporada de lluvias, estado y municipio se pelean por quién tiene la culpa de que el agua no tenga por dónde correr. La Virgen del puente, mientras tanto, intercede por los automovilistas de Constitución y Morones Prieto.
Y como para completar el cuadro, Protección Civil anunció tormentas, canal de baja presión y circulación ciclónica justo cuando media metrópoli descubre que su drenaje es más decorativo que funcional. En la colonia Moderna ya reportan aguas negras corriendo por la calle desde hace meses, sin solución "definitiva"; ojalá el próximo aguacero al menos las diluya con estilo.
En el capítulo de grandes anuncios que suenan a repetición conocida: la Federación quiere reactivar Cantarell —sí, ese Cantarell— ahora de la mano de Petrobras, prometiendo encontrar más petróleo en aguas profundas. Es el equivalente energético de volver con la ex jurando que esta vez sí va a cambiar. Y para que no falte optimismo financiero, anunciaron que Nubank invertirá 4 mil 200 millones de dólares en el país. Bien por los morados; ojalá parte de esa lana alcance para pagarle al Congreso de Nuevo León las copias de sus propios estados de cuenta.
En resumen: un estado donde la información pública se vende por peso, la Constitución se ajusta a la talla del aspirante, los rayos tienen mejor definición que la Selección y las presas se depilan por toneladas. Puro Nuevo León de martes lluvioso. Saque el paraguas, guarde su ticket de transparencia y no cruce por donde no hay puente: aquí hasta el pluvial anda en litigio.
Del otro lado del pasillo político, buenas noticias para los treintañeros con prisa: se promulgó la reforma que baja de 30 a 28 años la edad mínima para ser gobernador de Nuevo León. Casualmente, entre los beneficiados aparece el diputado con licencia Jesús Elizondo, que celebró el cambio como un "logro generacional". Y es que nada dice "lucha generacional" como reformar la Constitución justo para que uno alcance a caber por la puerta. Elizondo, además, prometió resolver las impugnaciones en su contra "con serenidad y por las vías institucionales", la misma serenidad con la que se ajusta un requisito a la medida del solicitante. Bienvenidos a la política nuevoleonesa, donde primero se elige al candidato y luego se redacta el requisito.
Mientras los humanos legislan sobre edades, el cielo legislaba a rayazos. En el ejido Loba Grande, en Galeana, un solo rayo despachó a 38 cabras de un jalón. En García, otro rayo prendió el Cerro del Fraile y dejó a Protección Civil de monitoreo nocturno, esperando el amanecer para mandar a la brigada Fénix a apagar lo que Zeus decidió estrenar. Uno ve la puntería de estas descargas eléctricas y no puede evitar pensar: si el rayo hubiera sido delantero del Tri el domingo, otra historia contaríamos. Porque sí, señores, México quedó eliminado ante Inglaterra, y en Monterrey se "agüitó" la fiesta con una elegancia terminal: hasta desairaron el Portugal contra España en el Fan Fest. Resulta que el amor al futbol era condicional; sin Tri, la afición prefirió irse a su casa a agüitarse en privado, como Dios manda.
En el frente ecológico-hídrico, la Presa La Boca sigue su spa de belleza: ya van 156 toneladas de lechuguilla acuática retiradas, poco más de la mitad de lo planeado. A este ritmo, la presa terminará más depilada que galán de antro de San Pedro. Y hablando de San Pedro y de obras, el municipio de Monterrey suspendió la construcción del puente peatonal "La Virgen" que levantaba el gobierno estatal, argumentando que tapaba el desagüe pluvial hacia el Santa Catarina. Traducción: en plena temporada de lluvias, estado y municipio se pelean por quién tiene la culpa de que el agua no tenga por dónde correr. La Virgen del puente, mientras tanto, intercede por los automovilistas de Constitución y Morones Prieto.
Y como para completar el cuadro, Protección Civil anunció tormentas, canal de baja presión y circulación ciclónica justo cuando media metrópoli descubre que su drenaje es más decorativo que funcional. En la colonia Moderna ya reportan aguas negras corriendo por la calle desde hace meses, sin solución "definitiva"; ojalá el próximo aguacero al menos las diluya con estilo.
En el capítulo de grandes anuncios que suenan a repetición conocida: la Federación quiere reactivar Cantarell —sí, ese Cantarell— ahora de la mano de Petrobras, prometiendo encontrar más petróleo en aguas profundas. Es el equivalente energético de volver con la ex jurando que esta vez sí va a cambiar. Y para que no falte optimismo financiero, anunciaron que Nubank invertirá 4 mil 200 millones de dólares en el país. Bien por los morados; ojalá parte de esa lana alcance para pagarle al Congreso de Nuevo León las copias de sus propios estados de cuenta.
En resumen: un estado donde la información pública se vende por peso, la Constitución se ajusta a la talla del aspirante, los rayos tienen mejor definición que la Selección y las presas se depilan por toneladas. Puro Nuevo León de martes lluvioso. Saque el paraguas, guarde su ticket de transparencia y no cruce por donde no hay puente: aquí hasta el pluvial anda en litigio.