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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Michoacán Nota 8 de julio de 2026

El PRI descubre la geografía: acusa que a Michoacán le llegan funcionarios electorales con acento de Tabasco

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El PRI descubre la geografía: acusa que a Michoacán le llegan funcionarios electorales con acento de Tabasco
Hay hallazgos que merecen un lugar en el libro de texto gratuito, y este es uno. El dirigente estatal del PRI y diputado local, Guillermo Valencia Reyes, alzó la voz en su conferencia semanal para denunciar lo que calificó como una posible 'intromisión desde Tabasco' en los recientes relevos del Instituto Electoral de Michoacán. Según su tesis, están llegando perfiles foráneos que desplazan a michoacanos con experiencia y siembran dudas sobre la conducción del árbitro electoral.

Uno lee la frase y se emociona: por fin el PRI, ese partido que gobernó buena parte del país durante el siglo pasado repartiendo cuadros de una entidad a otra como quien reparte dulces en piñata, se convierte en aguerrido defensor del producto local. Es como ver al lobo dando cátedra de veganismo en la asamblea de las ovejas. Bienvenido el converso, aunque llegue tardísimo.

El argumento tiene además una lógica encantadoramente elástica: el problema no sería la capacidad de los nuevos funcionarios ni sus credenciales, sino su código postal de origen. Con ese criterio deberíamos revisar el domicilio de cada consejero como si estuviéramos comprando aguacate con denominación de origen: 'no, este no, viene de fuera de la Franja'. La credibilidad electoral, resulta, se echa a perder al cruzar la caseta.

Lo delicioso es que Valencia denuncia que se 'normaliza' una situación que afecta la credibilidad del organismo. Y tiene razón en una cosa: en México se normalizan muchas cosas. Se normaliza que las cifras oficiales no cuadren, se normaliza que las carpetas tarden sexenios, se normaliza que los partidos se reinventen con nombres nuevos. Que de toda esa lista al PRI le indigne justamente el lugar de nacimiento de un funcionario dice mucho de las prioridades del debate michoacano.

Nadie discute que la autonomía del IEM importa y que los nombramientos merecen escrutinio; ese es un reclamo legítimo y hasta sano. Lo que provoca ternura es el envoltorio: convertir un asunto de pesos y contrapesos institucionales en un capítulo de rivalidad regional, como si Michoacán y Tabasco jugaran la final de la Copa de la Legitimidad. Mientras tanto, el árbitro electoral sigue ahí, esperando que alguien discuta sus decisiones y no su lugar de nacimiento.