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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Digest 9 de julio de 2026

Agua color mole, gobernador en modo avión y un cocodrilo con más domicilio conocido que el SIAPA

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Agua color mole, gobernador en modo avión y un cocodrilo con más domicilio conocido que el SIAPA
Jueves en Guadalajara: pronóstico de lluvia de gran intensidad, 59% de humedad y 100% de probabilidad de que del grifo salga algo que en cualquier otra ciudad se serviría con bolillo. Afuera diluvia. Adentro, también, pero café.

Empecemos por la nota que le arruinó el desayuno a más de un funcionario: los monitoreos de la Coprisjal —obtenidos vía transparencia, o sea, arrancados con pinzas— contradicen el discurso oficial de que el agua del SIAPA cumple con todos los parámetros. Muestras tomadas en domicilios, de enero de 2024 a marzo de 2026, fuera de norma. Traducción institucional: el agua cumple con todos los parámetros, salvo los que se miden. Es la única dependencia de Jalisco que dijo la verdad y lo hizo por accidente burocrático, porque alguien llenó una solicitud de transparencia y nadie alcanzó a extraviarla.

La contabilidad, además, es un género literario. El Gobierno del Estado habla de 200 colonias con agua turbia. La Comisión Estatal de Derechos Humanos dice que son 600, y que el asunto viene arrastrándose desde 2019, con mil trescientas quejas apiladas y más de mil firmas ciudadanas entregadas esta semana. Un margen de error de 400 colonias es lo que aquí llamamos, con cariño, redondear. Si el SIAPA llevara la cuenta de la Copa del Mundo, México seguiría vivo en el torneo.

Mientras tanto, en el Congreso, el diputado José Luis Tostado le metió mano al avispero con dos propuestas que suenan a hallazgo arqueológico. Primera: que Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá dejen de hacerse los occisos y aporten una parte fija de su presupuesto al sistema intermunicipal. Segunda —y aquí conviene sentarse— que las oficinas públicas de los ayuntamientos paguen el agua que consumen, porque algunas arrastran adeudos millonarios. Es decir: el organismo que corta el servicio por tres recibos vencidos surte gratis a quien lo administra. Nos pasamos veinte años echándole la culpa a las fugas y resulta que la fuga tenía escritorio, secretaria y estacionamiento techado. Ahora hay quien propone un plan de veinte mil millones para reformar el SIAPA y quien de plano propone desaparecerlo, que es la manera jalisciense de resolver los problemas: si no puedes arreglarlo, cámbiale el nombre y cóbrale igual.

Y todo esto sucede la misma semana en que las autoridades presentaron, con la sonrisa del que enseña boleta de puros dieces, la derrama del Mundial: once mil quinientos millones de pesos, beneficios que llegaron a Vallarta, Chapala, Tapalpa, Mazamitla y Tequila. Fuimos capaces de recibir al planeta entero, de llenar hoteles, de vender chelas a precio de rescate bancario. Lo único que no pudimos ofrecerle al mundo fue un vaso de agua de la llave. Bienvenidos a Jalisco: tenemos tequila de exportación y agua de importación.

El saldo doméstico es menos fotogénico. En La Estrada, Zapopan, los vecinos se inundaron dos días seguidos; el agua entró a veintidós casas y se llevó colchones, ropa y muebles. Aquí el problema nunca fue la cantidad de agua: es que la ciudad ya solo sabe recibirla por donde no debe y negarla por donde sí.

Saltemos al plano nacional, donde la gran pregunta del periodismo mexicano ya no es quién mató a Colosio sino dónde está Rubén Rocha Moya. Seis semanas de suspenso. La Presidencia lo declara "localizable". La Fiscalía General de la República admite que no tiene pruebas de los presuntos nexos que Estados Unidos le atribuye. Y por si alguien quisiera revisar el expediente con calma, la FGR reservó hasta 2031 las preguntas que le hicieron. No las respuestas: las preguntas. El cuestionario está clasificado. Cuando se abra el sobre, los bebés que nacieron esta semana ya podrán votar, y probablemente lo hagan a favor de que se abra otro sobre.

En Puerto Vallarta, entretanto, el municipio demostró que sí sabe aplicar la ley con rigor: 335 establecimientos clausurados en cuatro años por no tener licencia de funcionamiento. Todos, menos un restaurante que llevaba cuatro años sin licencia y nunca vio un sello. Uno entiende que a la autoridad se le pase una cosa; cuatro años seguidos ya es una relación estable. En el mismo puerto, la ampliación del malecón cumplió siete meses de una obra prometida en seis semanas. A este ritmo, el malecón y el SIAPA van a poder compartir cronograma, terapeuta y comunicado de prensa.

El único episodio de eficiencia impecable de la jornada ocurrió también en Vallarta: un cocodrilo apareció en Marina Vallarta intentando meterse a una zona habitacional y las autoridades lo capturaron, lo subieron a una unidad y lo devolvieron al río Ameca, a su cauce natural, sin trámite, sin licitación desierta, sin reserva por cinco años. Es el único caso documentado este año de una autoridad jalisciense devolviendo algo a donde pertenece.

Y para cerrar el ciclo económico: en San Juan de Dios rematan las playeras del Tri. Se acabó el Mundial, se acabó la ilusión, quedan la mercancía y la sed. Nos dicen que hay que ver el vaso medio lleno y no el medio vacío. En Guadalajara ya ni discutimos eso. Aquí los dos vasos vienen turbios.