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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Nota 10 de julio de 2026

El puente sí sirve, la manta miente y la luz se fue de vacaciones

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El puente sí sirve, la manta miente y la luz se fue de vacaciones
Escena uno. En el puente peatonal de Los Agaves aparecen mantas de advertencia. Alguien, un ciudadano anónimo con más iniciativa que la Secretaría de Infraestructura, cuelga telas para avisarle al prójimo que ahí mejor no se cruce. La respuesta oficial de la SICT es un monumento a la calma institucional: el puente puede utilizarse. Se realizarán, eso sí, trabajos de mantenimiento preventivo en coordinación con el ayuntamiento.

Preventivo. La palabra más ambiciosa del diccionario burocrático mexicano. Preventivo, es decir, antes de que pase algo. Como colgar mantas, pero con presupuesto.

Uno agradece la aclaración, porque la duda ciudadana era razonable: si el puente está bien, ¿por qué las mantas? Y si las mantas están mal, ¿por qué el mantenimiento? La respuesta, sospechamos, es que en Jalisco la infraestructura funciona hasta el instante exacto en que deja de funcionar, y ese instante nunca aparece en el oficio. Así que el peatón camina, y camina con fe, que es el material de construcción más usado del estado.

Escena dos. La Zona Cultural de Zapopan lleva tiempo a oscuras. Vialidades donde circulan servicios de emergencia y recintos que reciben a miles de personas permanecen sin alumbrado. Vecinos y usuarios están preocupados, lo cual, en Jalisco, es el equivalente ciudadano de tocar un timbre en una casa vacía.

Hay algo poético en que la Zona Cultural esté sin luz. Es casi una instalación. Uno se imagina la cédula museográfica: "Penumbra municipal, técnica mixta (licitación pendiente, cables robados, presupuesto ejercido), dimensiones variables". Los curadores tapatíos matarían por una pieza así. Y encima es interactiva: el público participa caminando de regreso a su coche con las llaves entre los dedos.

Escena tres, para cerrar el tríptico. La SICT también admite que siguen operando taxis piratas en las inmediaciones del aeropuerto, e incluso dentro de la terminal hay quien ofrece el servicio. Es decir: el aeropuerto internacional de Guadalajara, primera imagen que tiene del estado un extranjero que acaba de aterrizar, opera con un mercado paralelo perfectamente visible, perfectamente detectado y perfectamente vigente. Detectarlo no era el problema. Detectarlo lo hace cualquiera con dos ojos y una maleta.

El patrón, si es que hay patrón, es este: la autoridad no niega la realidad, la administra. El puente está señalado, pero se puede usar. La zona está a oscuras, pero está identificada. Los taxis son irregulares, pero están detectados. Nada se resuelve, todo se reconoce. Es un gobierno que llegó a la fase terapéutica: aceptar lo que no puedes cambiar.

Mientras tanto, en la comunidad indígena de Mezquitán acaban de cerrar una negociación de indemnización que llevaba veintiún años abierta. Veintiún años. Si algo aprendimos hoy es que en Jalisco todo se arregla; el detalle es que a veces se arregla cuando ya te cambiaste de casa, de trabajo o de plano existencial.

Así que cruce el puente, ciudadano. Está autorizado. Y si oye un crujido, recuerde: es mantenimiento preventivo llegando con retraso.