Michoacán plantará 2.5 millones de árboles y el viento ya se llevó once: vamos ganando por goleada
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Hay días en que Michoacán parece un experimento de física: por cada acción hay una reacción igual y contraria, pero con peor administración.
El jueves el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla encabezó en San Pedro Pareo, Pátzcuaro, la jornada por el Día Nacional del Árbol y anunció la meta de plantar 2.5 millones de árboles durante 2026 para restaurar la cuenca del lago. Con drones. Con tecnología de vanguardia. Con un programa que se llama Biorenace, nombre que suena a suplemento alimenticio de tianguis pero que promete reforestación satelital.
Ese mismo día, en Huiramba —que está ahí nomás, a un suspiro de Pátzcuaro—, el viento derribó once árboles, aplastó tres vehículos, desmanteló la techumbre del auditorio municipal y obligó a evacuar una guardería. Once árboles menos. Faltan 2,499,989. Si el clima sigue a este ritmo, el dron va a tener que volar en modo aspiradora.
Uno imagina la escena: el dron sobrevolando la cuenca, soltando semillitas con precisión milimétrica, mientras abajo un pino de cuarenta años se desploma sobre una camioneta. La restauración ecológica avanza. El auditorio municipal, no tanto.
**Se busca secretario de Educación; abstenerse curiosos**
Mientras tanto, la Secretaría de Educación en el Estado sigue acéfala tras la salida de Gabriela Molina. Estamos hablando de la dependencia que atiende a más de un millón de estudiantes. Un millón. Es como si el estado hubiera dejado una ciudad entera sin director técnico a mitad del torneo, pero sin conferencia de prensa, sin rumores de fichaje y sin siquiera un interinato que dé la cara.
Lo tranquilizador es que nadie parece notarlo. Las clases regresan entre agosto y septiembre y la silla sigue vacía, calientita, esperando a alguien que no le tenga miedo a la sección sindical ni a las estadísticas de aprendizaje. Quizá lo estén resolviendo con un dron.
**La Fiscalía Anticorrupción y su cosecha de 2.6 millones**
En el departamento de logros institucionales, la Fiscalía Anticorrupción de Michoacán recuperó 2.6 millones de pesos en un año. Dos punto seis. En un estado donde el Ayuntamiento de Morelia va a gastar 5 millones en adecuar el Palacio Municipal para convertirlo en museo, la anticorrupción anual no alcanza ni para pagar la mitad de las vitrinas.
Es poesía presupuestal: recuperamos 2.6, gastamos 5 en un museo. Propongo que el museo incluya una sala dedicada a la propia Fiscalía Anticorrupción, con una vitrina vacía y una cédula que diga "Aquí estaba el dinero". Los niños harían fila.
Eso sí, hay procesos abiertos contra exalcaldes, exsecretarios municipales, un director de policía estatal. Y en el Congreso, la FGE ya investiga a otros tres exfuncionarios por la compra de software —tres ya vinculados a proceso, tres más en la fila—. Uno se pregunta qué software era. Porque si costó lo que costó, esperaríamos que al menos hiciera las leyes solito.
**El regidor que también es médico general (y viceversa)**
En Tumbiscatío, un ciudadano se atrevió a señalar que un regidor sigue cobrando como médico general. El Congreso declaró improcedente el juicio. El caso ha rebotado por la Secoem, la Auditoría Superior de Michoacán, la Contraloría municipal y el alcalde. Nadie resuelve el fondo. Es un expediente que ha viajado más que un michoacano en temporada de paisanos, y con menos posibilidades de llegar a casa.
A propósito: la diputada Xóchitl Ruiz recordó que los migrantes que regresan merecen un trato digno, respetuoso y con calidez. Estamos de acuerdo. Ojalá el mismo estándar aplicara para los expedientes: que sean recibidos con calidez, revisados con dignidad y no se queden meses varados en una oficina como si fueran maletas extraviadas.
**El payaso, el zorro y el coyote**
Y luego está la sección zoológica-existencial de la semana. En la zona oriente de Morelia anda un hombre vestido de payaso. La Policía de Morelia informa que no hay denuncias, pero que ya hay personal desplegado para detenerlo por faltas administrativas. O sea: nadie se ha quejado formalmente, pero ahí van. Uno quisiera esa velocidad de reacción para otras cosas. Un vecino reporta un payaso y baja la caballería; un ciudadano denuncia a un regidor con doble nómina y el expediente se va de gira por cuatro dependencias.
En paralelo, el Zoológico de Morelia recibió un zorro gris rescatado de un domicilio, y en Numarán rescataron a un coyote que alguien tuvo guardado en su casa durante un año. Un año. Alguien vio un coyote y pensó: cabe en la sala. Michoacán tiene un problema serio de gente que confunde la fauna silvestre con un accesorio de decoración. Y ahora tenemos un zorro traumado, un coyote con síndrome de Estocolmo y un payaso suelto. Es el elenco de una fábula que nadie pidió.
**Coda**
Ah, y el TEEMich aclaró que no sancionó al senador Fernández Noroña, que solo dictó "medidas de restitución". El senador se quejó de que un tribunal local no lo puede sancionar. Le tenemos noticias: técnicamente, no lo sancionó. Solo le explicó cómo funciona el respeto. Que a veces duele más.
Mientras tanto, once árboles siguen tirados en Huiramba, esperando su dron.
El jueves el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla encabezó en San Pedro Pareo, Pátzcuaro, la jornada por el Día Nacional del Árbol y anunció la meta de plantar 2.5 millones de árboles durante 2026 para restaurar la cuenca del lago. Con drones. Con tecnología de vanguardia. Con un programa que se llama Biorenace, nombre que suena a suplemento alimenticio de tianguis pero que promete reforestación satelital.
Ese mismo día, en Huiramba —que está ahí nomás, a un suspiro de Pátzcuaro—, el viento derribó once árboles, aplastó tres vehículos, desmanteló la techumbre del auditorio municipal y obligó a evacuar una guardería. Once árboles menos. Faltan 2,499,989. Si el clima sigue a este ritmo, el dron va a tener que volar en modo aspiradora.
Uno imagina la escena: el dron sobrevolando la cuenca, soltando semillitas con precisión milimétrica, mientras abajo un pino de cuarenta años se desploma sobre una camioneta. La restauración ecológica avanza. El auditorio municipal, no tanto.
**Se busca secretario de Educación; abstenerse curiosos**
Mientras tanto, la Secretaría de Educación en el Estado sigue acéfala tras la salida de Gabriela Molina. Estamos hablando de la dependencia que atiende a más de un millón de estudiantes. Un millón. Es como si el estado hubiera dejado una ciudad entera sin director técnico a mitad del torneo, pero sin conferencia de prensa, sin rumores de fichaje y sin siquiera un interinato que dé la cara.
Lo tranquilizador es que nadie parece notarlo. Las clases regresan entre agosto y septiembre y la silla sigue vacía, calientita, esperando a alguien que no le tenga miedo a la sección sindical ni a las estadísticas de aprendizaje. Quizá lo estén resolviendo con un dron.
**La Fiscalía Anticorrupción y su cosecha de 2.6 millones**
En el departamento de logros institucionales, la Fiscalía Anticorrupción de Michoacán recuperó 2.6 millones de pesos en un año. Dos punto seis. En un estado donde el Ayuntamiento de Morelia va a gastar 5 millones en adecuar el Palacio Municipal para convertirlo en museo, la anticorrupción anual no alcanza ni para pagar la mitad de las vitrinas.
Es poesía presupuestal: recuperamos 2.6, gastamos 5 en un museo. Propongo que el museo incluya una sala dedicada a la propia Fiscalía Anticorrupción, con una vitrina vacía y una cédula que diga "Aquí estaba el dinero". Los niños harían fila.
Eso sí, hay procesos abiertos contra exalcaldes, exsecretarios municipales, un director de policía estatal. Y en el Congreso, la FGE ya investiga a otros tres exfuncionarios por la compra de software —tres ya vinculados a proceso, tres más en la fila—. Uno se pregunta qué software era. Porque si costó lo que costó, esperaríamos que al menos hiciera las leyes solito.
**El regidor que también es médico general (y viceversa)**
En Tumbiscatío, un ciudadano se atrevió a señalar que un regidor sigue cobrando como médico general. El Congreso declaró improcedente el juicio. El caso ha rebotado por la Secoem, la Auditoría Superior de Michoacán, la Contraloría municipal y el alcalde. Nadie resuelve el fondo. Es un expediente que ha viajado más que un michoacano en temporada de paisanos, y con menos posibilidades de llegar a casa.
A propósito: la diputada Xóchitl Ruiz recordó que los migrantes que regresan merecen un trato digno, respetuoso y con calidez. Estamos de acuerdo. Ojalá el mismo estándar aplicara para los expedientes: que sean recibidos con calidez, revisados con dignidad y no se queden meses varados en una oficina como si fueran maletas extraviadas.
**El payaso, el zorro y el coyote**
Y luego está la sección zoológica-existencial de la semana. En la zona oriente de Morelia anda un hombre vestido de payaso. La Policía de Morelia informa que no hay denuncias, pero que ya hay personal desplegado para detenerlo por faltas administrativas. O sea: nadie se ha quejado formalmente, pero ahí van. Uno quisiera esa velocidad de reacción para otras cosas. Un vecino reporta un payaso y baja la caballería; un ciudadano denuncia a un regidor con doble nómina y el expediente se va de gira por cuatro dependencias.
En paralelo, el Zoológico de Morelia recibió un zorro gris rescatado de un domicilio, y en Numarán rescataron a un coyote que alguien tuvo guardado en su casa durante un año. Un año. Alguien vio un coyote y pensó: cabe en la sala. Michoacán tiene un problema serio de gente que confunde la fauna silvestre con un accesorio de decoración. Y ahora tenemos un zorro traumado, un coyote con síndrome de Estocolmo y un payaso suelto. Es el elenco de una fábula que nadie pidió.
**Coda**
Ah, y el TEEMich aclaró que no sancionó al senador Fernández Noroña, que solo dictó "medidas de restitución". El senador se quejó de que un tribunal local no lo puede sancionar. Le tenemos noticias: técnicamente, no lo sancionó. Solo le explicó cómo funciona el respeto. Que a veces duele más.
Mientras tanto, once árboles siguen tirados en Huiramba, esperando su dron.