El IMSS visita Chihuahua sin avisar y el sindicato quiere bajar la lona
Tamaño de letra
Aparecieron esta semana en la capital unos espectaculares con la frase 'IMSS y nada es lo mismo', obra de campaña del PAN, y bastó eso para que el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social pidiera retirarlos por, según ellos, 'denigrar' a la institución. En cualquier otra parte, una lona se responde con hechos; aquí se responde pidiendo que quiten la lona, que es la versión institucional de tapar el sol con un dedo enguantado.
Lo verdaderamente cómico fue el timing. Justo cuando la frasecita incomodaba, el director general del IMSS aterrizó de gira por Chihuahua y Juárez a presumir infraestructura, tecnología de alta especialidad, 389 médicos especialistas y recorridos por hemodiálisis y hemodinamia. Todo muy moderno, salvo un detalle: al secretario estatal de Salud se le olvidaron de avisarle. 'No me enteré que venía, no hemos tenido contacto con ellos, no nos han buscado', declaró, con la resignación de quien se entera de la fiesta por las fotos. El instituto capaz de coordinar diez representaciones estatales no consiguió coordinar un mensaje de texto.
Y por si faltara ironía, legisladores de PRI, PAN y MC coincidieron en que la campaña 'resulta oportuna' porque, dicen, hay desabasto de medicamentos, largas esperas y falta de personal —quejas que, aclararon, aparecen incluso en las propias redes sociales del IMSS. O sea que el instituto denuncia la lona que lo critica mientras sus derechohabientes lo critican en sus propios comentarios. La crisis de comunicación es tan integral que ni consigo mismo se pone de acuerdo.
Un senador panista remató señalando que los apoyos económicos no resuelven la crisis de infraestructura, que la gente no necesita transferencias sino atención médica. El diagnóstico es tan claro que dan ganas de pedir cita para confirmarlo, aunque la cita, seguramente, saldría para marzo. Nada es lo mismo, cierto; empezando por la agenda del secretario y terminando por la sala de espera.
Lo verdaderamente cómico fue el timing. Justo cuando la frasecita incomodaba, el director general del IMSS aterrizó de gira por Chihuahua y Juárez a presumir infraestructura, tecnología de alta especialidad, 389 médicos especialistas y recorridos por hemodiálisis y hemodinamia. Todo muy moderno, salvo un detalle: al secretario estatal de Salud se le olvidaron de avisarle. 'No me enteré que venía, no hemos tenido contacto con ellos, no nos han buscado', declaró, con la resignación de quien se entera de la fiesta por las fotos. El instituto capaz de coordinar diez representaciones estatales no consiguió coordinar un mensaje de texto.
Y por si faltara ironía, legisladores de PRI, PAN y MC coincidieron en que la campaña 'resulta oportuna' porque, dicen, hay desabasto de medicamentos, largas esperas y falta de personal —quejas que, aclararon, aparecen incluso en las propias redes sociales del IMSS. O sea que el instituto denuncia la lona que lo critica mientras sus derechohabientes lo critican en sus propios comentarios. La crisis de comunicación es tan integral que ni consigo mismo se pone de acuerdo.
Un senador panista remató señalando que los apoyos económicos no resuelven la crisis de infraestructura, que la gente no necesita transferencias sino atención médica. El diagnóstico es tan claro que dan ganas de pedir cita para confirmarlo, aunque la cita, seguramente, saldría para marzo. Nada es lo mismo, cierto; empezando por la agenda del secretario y terminando por la sala de espera.