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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 11 de julio de 2026

El milagro de Morelia: un predio que se derrumba justo cuando conviene

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El milagro de Morelia: un predio que se derrumba justo cuando conviene
En Morelia, el gobierno resguardó el predio conocido como "Lo Común" argumentando riesgo de derrumbe. El detalle que le pone chispa al asunto es que ese mismo espacio venía siendo habilitado por colectivos y activistas para actividades culturales, políticas y de encuentro comunitario. Y ahí, en esa coincidencia, es donde a la ciudadanía le empieza a picar la nariz. Porque hay que reconocerle a la estructura una puntualidad admirable: aguantó lo suficiente para que alguien lo ocupara y decidió volverse peligrosa precisamente cuando ese alguien resultó incómodo.

Los colectivos no se quedaron callados. Advirtieron sobre una campaña de criminalización y pidieron públicamente que no se les persiga por delitos falsos ni se les siembren pruebas. Es una petición triste por lo que revela: que en el imaginario ciudadano ya se da por descontado el guion completo, del resguardo por 'seguridad' a la carpeta de investigación por 'lo que resulte'. Cuando una comunidad tiene que aclarar de antemano 'no nos siembren nada', el nivel de confianza institucional anda por los suelos, casi tan abajo como el famoso predio.

El gobierno, por su parte, sostiene la versión técnica: es riesgo de derrumbe, es protección civil, es cuidar la integridad de todos. Y puede que sea absolutamente cierto. Morelia es una ciudad histórica, de cantera y de estructuras que han visto pasar siglos, terremotos y administraciones; que un inmueble amenace ruina no tiene nada de inverosímil. El problema no es la física del edificio, es la física de la política michoacana, donde toda coincidencia tiende a leerse como estrategia y toda estrategia se disfraza de coincidencia.

Así que quedamos en tablas, como casi siempre. De un lado, una autoridad que jura preocuparse por la seguridad estructural con un celo que nunca le hemos visto para los baches. Del otro, unos activistas convencidos de que el único derrumbe programado fue el de su proyecto cultural. Y en medio, el ciudadano curioso, que solo quisiera saber una cosa: si tan riesgoso estaba el predio, ¿por qué nadie se acordó de él hasta que sirvió para juntar gente?

Moraleja moreliana: en esta ciudad, cuídese menos de que se le caiga un techo encima y más de que se le caiga justo cuando estaba haciendo algo que a alguien no le gustó. Los edificios, como los expedientes, aquí saben esperar el momento oportuno.