Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Chihuahua Nota 14 de junio de 2026

De la medalla al gusano: Chihuahua y su temporada de diplomas

Tamaño de letra
De la medalla al gusano: Chihuahua y su temporada de diplomas
En Chihuahua, junio trae dos certezas: un calor que derrite el asfalto entre la capital y Juárez, y una avalancha de reconocimientos que derriten el ego de quien los recibe. Esta semana le tocó a la frontera, donde el alcalde Marco Bonilla reconoció a jóvenes que convierten el esfuerzo en victorias "dentro y fuera de las canchas" y, de paso, hizo el llamado obligatorio en todo evento con micrófono: seguir generando oportunidades para las nuevas generaciones.

Noble propósito. El problema es que uno lee la letra chica de la agenda chihuahuense y descubre cuál es, exactamente, la oportunidad que viene en camino. Porque mientras en Juárez se aplaude el talento deportivo, en los centros comunitarios de la capital se preparan entregas del 15 al 19 de junio. ¿Más medallas? ¿Becas? No tan rápido. La joya de la temporada es convertirse en Inspector Certificado del Gusano Barrenador, siempre y cuando uno acredite y cumpla con los requisitos.

Ahí está la verdadera ruta del éxito chihuahuense, queridos lectores. Entrenas a las cinco de la mañana, sudas en la cancha bajo cuarenta grados, ganas el torneo, te toman la foto con el funcionario, te aplauden por convertir el esfuerzo en victorias… y la siguiente puerta que se te abre es la de la sanidad pecuaria. De la pista de tartán al corral. Del podio al microscopio. Que nadie diga que en el estado no hay diversificación profesional: aquí un campeón puede terminar la semana revisando reses por una plaga que trae de cabeza a medio país.

Uno hasta imagina la plática motivacional: "Joven, tu disciplina te llevó lejos. Ahora, con esa misma garra, identifica larvas." Y lo dirá en serio, porque en esto del gusano barrenador no hay broma que valga: es un asunto real, espinoso y carísimo para los ganaderos del norte. El detalle es estético, no de fondo. Que en una misma semana el discurso oficial brinque del aplauso al atleta a la certificación entomológica dice algo del país: aquí todo se resuelve con una entrega, un diploma y una foto, sea una victoria deportiva o una emergencia sanitaria.

Porque seamos justos: el reconocimiento es barato y la oportunidad de verdad cuesta. Es más fácil colgar una medalla que construir una cancha que aguante el viento de la sierra, o pagar un sueldo que aguante la inflación. Y mientras tanto, las nuevas generaciones que tanto se invocan en cada evento aprenden la lección temprano: en Chihuahua hay que saber correr, saber ganar y, por si las dudas, saber reconocer un gusano a primera vista. Currículum completo.

Así que felicidades a los jóvenes de la frontera. Disfruten el aplauso, que es sincero. Solo guarden el diploma en buen lugar: del 15 al 19 hay otro esperándolos en el centro comunitario, y ese viene con responsabilidades de campo. Bienvenidos al deporte estatal favorito: cumplir requisitos.