Irapuato, octava ciudad más dinámica del país: hasta los baches se mueven solos
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Amaneció Guanajuato con una noticia para enmarcar: el IMCO colocó a Irapuato entre las ocho ciudades más dinámicas del país, con avances en infraestructura, desarrollo urbano y "condiciones para invertir". Y uno, que es localista de corazón, ya se imaginaba el banderazo. Hasta que recordó que en la colonia Colinas del Río el dinamismo urbano consiste en que los propios vecinos, cansados de esperar al bacheo oficial, rellenaron los hoyancos con piedras de lo que tuvieron a la mano. Porque si la ciudad es dinámica, las llantas también: brincan solitas. Aquí la participación ciudadana ya no se mide en cabildos, sino en cuántas piedras le caben a un cráter de la Casimiro Liceaga.
Dinamismo el de verdad lo demostró el gremio médico de León. Resulta que un residente de Ginecología de la UMAE 48 fue trasladado a la Fiscalía porque le hallaron en la mochila… tubos de laboratorio. Sus compañeros explicaron que ese material se los entregan para las guardias, donde en 24 horas atienden a decenas de pacientes con insumos contados. O sea: el sistema de salud te da el material con una mano, y con la otra te manda a declarar por traerlo. El joven fue liberado, dicen, por presión mediática, que en este país sigue siendo el trámite más eficiente que existe. Nada como un tuit indignado para destrabar lo que la burocracia tenía agarrado del cuello.
De insumos que no llegan sabe también el campo. Productores de maíz de Cuerámaro, Abasolo y Pénjamo le pidieron a la gobernadora Libia Dennise García que suelte los 150 pesos por tonelada que les prometieron en las mesas de negociación. El dato fino: dicen que la Federación ya repartió el 95% de su parte, y que del recurso estatal no han visto ni un peso. "No tengo conocimiento de que un solo productor haya recibido el apoyo estatal", soltó uno de los quejosos. Para que luego digan que el Bajío y el centro no se ponen de acuerdo: aquí coincidieron perfectamente en hacer fila, solo que una fila ya avanzó y la otra sigue en el mismo lugar, como bache esperando piedra.
La joya institucional de la jornada se la lleva la Secretaría de Educación: presumieron que NO hubo ausentismo en las escuelas de Irapuato tras el partido inaugural del Mundial. Léase de nuevo: la noticia es que los niños sí fueron a clases. Felicidades a todos por cumplir con lo mínimo indispensable. A este paso, mañana el boletín celebrará que el agua mojó, que el semáforo cambió de color y que el lunes, contra todo pronóstico, cayó después del domingo. Eso sí, mundialismo no faltó: en Abasolo, Plaza Hidalgo y media ciudad se reunieron a gritar el 2-0 ante Sudáfrica, mientras la Canirac advertía que los restaurantes deben respetar los derechos de transmisión de la FIFA. Traducido: usted puede sentir la pasión, pero apegada a los lineamientos. La fiesta del pueblo, con su respectivo aviso legal.
Y en el ZooIra nos regalaron, sin querer, la mejor metáfora del año. Presentaron al Halcón CaraCara, conocido como quebrantahuesos: un ave que, según el propio veterinario, es "oportunista", de vuelo lento, que prefiere la carroña y que se especializa en robarle la presa a otros depredadores. Uno escucha la descripción y no sabe si está en el zoológico o en una asamblea. Carísima clase de ciencias naturales para entender ciertos ecosistemas locales sin necesidad de mencionar nombres.
Mención aparte para la hidrología guanajuatense, que esta semana practicó el arte de tranquilizar asustando. Las autoridades aclararon que la industria consume "apenas" el 4% del agua del estado, justo cuando reconocen que hay 20 acuíferos sobreexplotados. O sea: no se preocupen, casi no gastan… aunque ya casi no hay. Es como decir que solo le diste una mordidita al pastel mientras señalas el plato vacío.
Mientras tanto, la nota verdaderamente dura no admite ironía y por respeto se nombra sin adornos: Guanajuato sigue contando tragedias en carretera, hogares baleados y familias buscando a los suyos. A esas historias no se les pone humor; se les pone atención, que es lo que muchas veces falta. El Destiempo se ríe del bache, del boletín autocomplaciente y del halcón oportunista, no del dolor.
Así cerramos: una ciudad oficialmente "dinámica", con vecinos pavimentando a pedradas, médicos declarando por traer tubos de ensayo, campesinos esperando un cheque estatal que va más lento que el halcón del zoológico, y niños aplaudidos por el heroico acto de ir a la escuela. Si esto es dinamismo, no quiero ni imaginar cómo se ve el reposo. Nos leemos a destiempo, que es cuando por fin llegan los apoyos.
Dinamismo el de verdad lo demostró el gremio médico de León. Resulta que un residente de Ginecología de la UMAE 48 fue trasladado a la Fiscalía porque le hallaron en la mochila… tubos de laboratorio. Sus compañeros explicaron que ese material se los entregan para las guardias, donde en 24 horas atienden a decenas de pacientes con insumos contados. O sea: el sistema de salud te da el material con una mano, y con la otra te manda a declarar por traerlo. El joven fue liberado, dicen, por presión mediática, que en este país sigue siendo el trámite más eficiente que existe. Nada como un tuit indignado para destrabar lo que la burocracia tenía agarrado del cuello.
De insumos que no llegan sabe también el campo. Productores de maíz de Cuerámaro, Abasolo y Pénjamo le pidieron a la gobernadora Libia Dennise García que suelte los 150 pesos por tonelada que les prometieron en las mesas de negociación. El dato fino: dicen que la Federación ya repartió el 95% de su parte, y que del recurso estatal no han visto ni un peso. "No tengo conocimiento de que un solo productor haya recibido el apoyo estatal", soltó uno de los quejosos. Para que luego digan que el Bajío y el centro no se ponen de acuerdo: aquí coincidieron perfectamente en hacer fila, solo que una fila ya avanzó y la otra sigue en el mismo lugar, como bache esperando piedra.
La joya institucional de la jornada se la lleva la Secretaría de Educación: presumieron que NO hubo ausentismo en las escuelas de Irapuato tras el partido inaugural del Mundial. Léase de nuevo: la noticia es que los niños sí fueron a clases. Felicidades a todos por cumplir con lo mínimo indispensable. A este paso, mañana el boletín celebrará que el agua mojó, que el semáforo cambió de color y que el lunes, contra todo pronóstico, cayó después del domingo. Eso sí, mundialismo no faltó: en Abasolo, Plaza Hidalgo y media ciudad se reunieron a gritar el 2-0 ante Sudáfrica, mientras la Canirac advertía que los restaurantes deben respetar los derechos de transmisión de la FIFA. Traducido: usted puede sentir la pasión, pero apegada a los lineamientos. La fiesta del pueblo, con su respectivo aviso legal.
Y en el ZooIra nos regalaron, sin querer, la mejor metáfora del año. Presentaron al Halcón CaraCara, conocido como quebrantahuesos: un ave que, según el propio veterinario, es "oportunista", de vuelo lento, que prefiere la carroña y que se especializa en robarle la presa a otros depredadores. Uno escucha la descripción y no sabe si está en el zoológico o en una asamblea. Carísima clase de ciencias naturales para entender ciertos ecosistemas locales sin necesidad de mencionar nombres.
Mención aparte para la hidrología guanajuatense, que esta semana practicó el arte de tranquilizar asustando. Las autoridades aclararon que la industria consume "apenas" el 4% del agua del estado, justo cuando reconocen que hay 20 acuíferos sobreexplotados. O sea: no se preocupen, casi no gastan… aunque ya casi no hay. Es como decir que solo le diste una mordidita al pastel mientras señalas el plato vacío.
Mientras tanto, la nota verdaderamente dura no admite ironía y por respeto se nombra sin adornos: Guanajuato sigue contando tragedias en carretera, hogares baleados y familias buscando a los suyos. A esas historias no se les pone humor; se les pone atención, que es lo que muchas veces falta. El Destiempo se ríe del bache, del boletín autocomplaciente y del halcón oportunista, no del dolor.
Así cerramos: una ciudad oficialmente "dinámica", con vecinos pavimentando a pedradas, médicos declarando por traer tubos de ensayo, campesinos esperando un cheque estatal que va más lento que el halcón del zoológico, y niños aplaudidos por el heroico acto de ir a la escuela. Si esto es dinamismo, no quiero ni imaginar cómo se ve el reposo. Nos leemos a destiempo, que es cuando por fin llegan los apoyos.