Diluvio, vacas fantasma y el fino arte de aclarar que no es fracking
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Este fin de semana Nuevo León volvió a demostrar que es una potencia mundial en dos disciplinas que nadie nos pidió: inundarnos con dignidad y emitir comunicados para aclarar lo que ya sospechábamos. El estado que aspira a organizar Mundiales sigue sin resolver el misterio milenario de por qué, cuando llueve más de cuarenta y cinco minutos, la zona norte de Monterrey se convierte en la Venecia del semidesierto.
Empecemos por el cielo, ese enemigo silencioso. Protección Civil lanzó aviso por lluvias fuertes con hasta 70% de probabilidad, luego un pronóstico dominical, luego una alerta por inundaciones y, para el gran final, un comunicado explicando a qué hora empezarían los chubascos. Nada como enterarte con reloj en mano de que te vas a mojar. La recomendación oficial fue 'evitar calles anegadas y conducir con precaución', consejo tan útil como decirle a un regio que no coma carne asada: técnicamente correcto, emocionalmente imposible. Cuarenta y cinco minutos de lluvia y la ciudad ya estaba pidiendo un arca. Cuarenta y cinco minutos. Hay tandas de tortillas que aguantan más.
Y hablando de agujeros que se tragan la ciudad: en Escobedo abrió un socavón sobre la avenida Agualeguas, cortesía de una fuga subterránea que decidió reblandecer el pavimento hasta convertirlo en boca de dragón. El municipio prometió 'puntual seguimiento', frase que en el diccionario regio significa 'ya mandamos a un señor con conos'. Curiosamente, Escobedo también anunció con bombo la cuarta etapa de rehabilitación de la avenida Raúl Salinas, 190 millones de pesos de reconstrucción 'desde la base del pavimento'. Reconstruyen una avenida con orgullo mientras otra se abre sola: el equilibrio cósmico del asfalto metropolitano.
Mientras la metrópoli chapoteaba, en General Terán ocurría el crimen perfecto: alguien se llevó 46 vacas del rancho El Rincón. Cuarenta y seis. No es un descuido, es una logística. Mover casi medio centenar de reses sin que nadie las vea requiere talento, camiones y una fe absoluta en que las autoridades de la región citrícola andan ocupadas 'realizando averiguaciones', que es el modo elegante de decir que las vacas ya están en algún taco de otro estado. Y no fue caso aislado: ya habían denunciado robos de ganado por toda la región. En Nuevo León hasta las vacas emigran, y encima involuntariamente.
En el frente de las buenas noticias oficiales, Juárez presumió una reducción del 80% en homicidios y 48% en delitos patrimoniales durante el primer semestre. Los números, según la propia Fiscalía, existen y son reales, así que felicidades sinceras. Lo que uno no puede evitar notar es que el mismo periódico que publicó el logro también reportó, el mismo fin de semana, una tragedia atroz en ese municipio. La estadística baja; el consuelo, no tanto. Bajar cifras es un triunfo administrativo; lo difícil es que la gente lo sienta al salir a la calle.
Pero el premio a la aclaración del año se lo lleva Pemex, que salió a explicarle a la Huasteca Potosina que no, señores, eso que ustedes creen que es fracking en realidad es 'un permiso administrativo para uso de explosivos', contemplado en la Ley Federal de Armas de Fuego. Ah, bueno. Qué alivio. No es fractura hidráulica, solo son trámites para dinamita. Uno duerme tranquilísimo sabiendo que la empresa productiva del Estado tiene todo en regla para, hipotéticamente, hacer estallar cosas cerca de tu casa. La palabra 'eventualmente' hizo horas extra en ese comunicado.
Y como toda tragicomedia necesita su desfile de gala, el Parque del Agua siguió llenándose de familias, esferas inmersivas y jornadas culturales gratuitas al calor del Mundial. Miles de visitantes recorrieron el 'Nuevo León 360', un tour audiovisual que promete sumergirte en el estado. Sugerencia para la próxima esfera inmersiva: recrear la experiencia completa de la zona norte un sábado lluvioso, con encharcamientos de moderados a importantes y un socavón sorpresa. Realismo total. Y en el Fan Festival de Fundidora, los regios celebraron el triunfo de Inglaterra como si la Corona nos debiera algo, porque aquí se le va con el que meta el gol.
En resumen: llovió, se hundió una avenida, desaparecieron 46 vacas, bajaron las cifras, Pemex aclaró que la dinamita es puro papeleo y el Mundial siguió su marcha. Domingo típico. Saque el paraguas, cuide su ganado y desconfíe de todo comunicado que empiece con 'se aclara que'.
Empecemos por el cielo, ese enemigo silencioso. Protección Civil lanzó aviso por lluvias fuertes con hasta 70% de probabilidad, luego un pronóstico dominical, luego una alerta por inundaciones y, para el gran final, un comunicado explicando a qué hora empezarían los chubascos. Nada como enterarte con reloj en mano de que te vas a mojar. La recomendación oficial fue 'evitar calles anegadas y conducir con precaución', consejo tan útil como decirle a un regio que no coma carne asada: técnicamente correcto, emocionalmente imposible. Cuarenta y cinco minutos de lluvia y la ciudad ya estaba pidiendo un arca. Cuarenta y cinco minutos. Hay tandas de tortillas que aguantan más.
Y hablando de agujeros que se tragan la ciudad: en Escobedo abrió un socavón sobre la avenida Agualeguas, cortesía de una fuga subterránea que decidió reblandecer el pavimento hasta convertirlo en boca de dragón. El municipio prometió 'puntual seguimiento', frase que en el diccionario regio significa 'ya mandamos a un señor con conos'. Curiosamente, Escobedo también anunció con bombo la cuarta etapa de rehabilitación de la avenida Raúl Salinas, 190 millones de pesos de reconstrucción 'desde la base del pavimento'. Reconstruyen una avenida con orgullo mientras otra se abre sola: el equilibrio cósmico del asfalto metropolitano.
Mientras la metrópoli chapoteaba, en General Terán ocurría el crimen perfecto: alguien se llevó 46 vacas del rancho El Rincón. Cuarenta y seis. No es un descuido, es una logística. Mover casi medio centenar de reses sin que nadie las vea requiere talento, camiones y una fe absoluta en que las autoridades de la región citrícola andan ocupadas 'realizando averiguaciones', que es el modo elegante de decir que las vacas ya están en algún taco de otro estado. Y no fue caso aislado: ya habían denunciado robos de ganado por toda la región. En Nuevo León hasta las vacas emigran, y encima involuntariamente.
En el frente de las buenas noticias oficiales, Juárez presumió una reducción del 80% en homicidios y 48% en delitos patrimoniales durante el primer semestre. Los números, según la propia Fiscalía, existen y son reales, así que felicidades sinceras. Lo que uno no puede evitar notar es que el mismo periódico que publicó el logro también reportó, el mismo fin de semana, una tragedia atroz en ese municipio. La estadística baja; el consuelo, no tanto. Bajar cifras es un triunfo administrativo; lo difícil es que la gente lo sienta al salir a la calle.
Pero el premio a la aclaración del año se lo lleva Pemex, que salió a explicarle a la Huasteca Potosina que no, señores, eso que ustedes creen que es fracking en realidad es 'un permiso administrativo para uso de explosivos', contemplado en la Ley Federal de Armas de Fuego. Ah, bueno. Qué alivio. No es fractura hidráulica, solo son trámites para dinamita. Uno duerme tranquilísimo sabiendo que la empresa productiva del Estado tiene todo en regla para, hipotéticamente, hacer estallar cosas cerca de tu casa. La palabra 'eventualmente' hizo horas extra en ese comunicado.
Y como toda tragicomedia necesita su desfile de gala, el Parque del Agua siguió llenándose de familias, esferas inmersivas y jornadas culturales gratuitas al calor del Mundial. Miles de visitantes recorrieron el 'Nuevo León 360', un tour audiovisual que promete sumergirte en el estado. Sugerencia para la próxima esfera inmersiva: recrear la experiencia completa de la zona norte un sábado lluvioso, con encharcamientos de moderados a importantes y un socavón sorpresa. Realismo total. Y en el Fan Festival de Fundidora, los regios celebraron el triunfo de Inglaterra como si la Corona nos debiera algo, porque aquí se le va con el que meta el gol.
En resumen: llovió, se hundió una avenida, desaparecieron 46 vacas, bajaron las cifras, Pemex aclaró que la dinamita es puro papeleo y el Mundial siguió su marcha. Domingo típico. Saque el paraguas, cuide su ganado y desconfíe de todo comunicado que empiece con 'se aclara que'.