Pemex aclara que no es fracking: solo es un inofensivo permiso para explosivos
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Existe un género literario muy mexicano y muy poco reconocido: el comunicado tranquilizador que te deja más nervioso que antes de leerlo. Su obra maestra de la semana la firmó Pemex, que salió a explicarle a la Huasteca Potosina que aquello que la gente creía que era fracking en realidad es, cito, 'un permiso administrativo para el uso de material explosivo'. Ah. Bueno. Ya nos quedó clarísimo.
El origen del malentendido, según la empresa, fue un oficio enviado el 30 de junio al Ayuntamiento de San Antonio, San Luis Potosí, que alguien 'interpretó erróneamente' como el arranque de operaciones de fractura hidráulica. Pemex asegura que no realiza ni exploración ni explotación de yacimientos no convencionales en ningún municipio del estado, y que el papelito solo sirve para mantener vigente un permiso federal por si, 'eventualmente', hiciera falta usar explosivos en campos ya registrados. La palabra 'eventualmente' hace aquí un trabajo heroico.
Uno agradece la aclaración, de verdad. Nada calma más a un pueblo entero que enterarse de que la empresa productiva del Estado no está haciendo fracking, sino nada más tramitando el permiso para, hipotéticamente, detonar cosas cerca. Es como que tu vecino te asegure que no está construyendo un horno crematorio en el patio, que apenas anda cotizando los ladrillos. Descanse usted.
El asunto es que los alcaldes de la zona no se pusieron nerviosos por aburrimiento. En un país donde el fracking despierta legítima desconfianza por el agua, el suelo y la salud, ver un oficio que menciona explosivos y sísmica no es exactamente material para dormir en paz. La 'confusión', como la llama Pemex, tiene una lógica muy sencilla: cuando el trámite habla de dinamita y estudios del subsuelo, la ciudadanía tiende a sumar dos más dos, aunque le juren que el resultado es cero.
Así que quedémonos con la buena noticia oficial: no hay fracking en San Luis Potosí. Solo hay un permiso vigente, un artículo de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, y una advertencia implícita de que 'por si acaso' está todo listo. En El Destiempo confiamos plenamente en la palabra petrolera. Nada más vamos a dejar el vaso de agua junto a la ventana, para ver si tiembla.
El origen del malentendido, según la empresa, fue un oficio enviado el 30 de junio al Ayuntamiento de San Antonio, San Luis Potosí, que alguien 'interpretó erróneamente' como el arranque de operaciones de fractura hidráulica. Pemex asegura que no realiza ni exploración ni explotación de yacimientos no convencionales en ningún municipio del estado, y que el papelito solo sirve para mantener vigente un permiso federal por si, 'eventualmente', hiciera falta usar explosivos en campos ya registrados. La palabra 'eventualmente' hace aquí un trabajo heroico.
Uno agradece la aclaración, de verdad. Nada calma más a un pueblo entero que enterarse de que la empresa productiva del Estado no está haciendo fracking, sino nada más tramitando el permiso para, hipotéticamente, detonar cosas cerca. Es como que tu vecino te asegure que no está construyendo un horno crematorio en el patio, que apenas anda cotizando los ladrillos. Descanse usted.
El asunto es que los alcaldes de la zona no se pusieron nerviosos por aburrimiento. En un país donde el fracking despierta legítima desconfianza por el agua, el suelo y la salud, ver un oficio que menciona explosivos y sísmica no es exactamente material para dormir en paz. La 'confusión', como la llama Pemex, tiene una lógica muy sencilla: cuando el trámite habla de dinamita y estudios del subsuelo, la ciudadanía tiende a sumar dos más dos, aunque le juren que el resultado es cero.
Así que quedémonos con la buena noticia oficial: no hay fracking en San Luis Potosí. Solo hay un permiso vigente, un artículo de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, y una advertencia implícita de que 'por si acaso' está todo listo. En El Destiempo confiamos plenamente en la palabra petrolera. Nada más vamos a dejar el vaso de agua junto a la ventana, para ver si tiembla.