Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Guanajuato Nota 13 de julio de 2026

Cuerámaro, el municipio cuántico: listo para las inundaciones que oficialmente no van a pasar

Tamaño de letra
Cuerámaro, el municipio cuántico: listo para las inundaciones que oficialmente no van a pasar
Bienvenidos a Cuerámaro, el único municipio de Guanajuato que logró estar en dos realidades el mismo día. En una, el Gobierno del Estado, por voz de la Secretaria del Nuevo Comienzo, Rosario Corona, anunció que ya está preparadísimo para atender a las familias que resulten afectadas por inundaciones: reposición de muebles, enseres domésticos y todo el programa Manos Solidarias listo para desplegarse. Muy previsor, muy institucional, muy 'aquí no nos agarra desprevenidos el agua'.

En la otra realidad, casi simultánea, el presidente municipal Humberto Hernández, el célebre 'Profe Beto', salió a tranquilizar a todos jurando que Cuerámaro no enfrenta riesgo de inundación alguno. Que fue personalmente a recorrer los puntos críticos hace un par de días, que los ríos y bordos están por debajo de su capacidad, y que —cito textual— 'está todo bien'. Las lluvias, dice, han sido moderadas. Nada de qué preocuparse.

Juntemos las dos frases y contemplemos la maravilla: el estado tiene todo preparado para una emergencia que el municipio asegura que no va a ocurrir. Es como comprar el ataúd, contratar la funeraria y apartar el lote en el panteón mientras el doctor te jura que estás sanísimo. Una previsión admirable para un desastre inexistente. O una tranquilidad temeraria frente a una amenaza que alguien ya está presupuestando. Escoja usted su nivel de nervios.

Lo que ninguno de los dos menciona con demasiado énfasis es el pequeño antecedente: el año pasado Cuerámaro fue uno de los municipios más golpeados por las lluvias, con alrededor de diez familias que perdieron parte de su patrimonio bajo el agua. Ese dato, curiosamente, sí lo recuerda la secretaria estatal. El alcalde, en cambio, prefiere la fe del recorrido de hace dos días: fui, vi, y estaba todo bien. Con esa metodología meteorológica, cualquiera es profeta hasta que llueve.

Que conste que uno celebra la preparación y agradece el optimismo. Pero cuando el gobierno estatal alista camiones de auxilio y el alcalde alista frases tranquilizadoras, el ciudadano de Cuerámaro haría bien en alistar lo único que de verdad funciona en estos casos: los tabiques bajo los muebles, la escoba de jalar agua y una fe robusta en San Isidro Labrador, que quita el agua y pone el sol. Porque entre 'estamos listos para el desastre' y 'no habrá desastre', el charco no lee comunicados.