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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 13 de julio de 2026

La primera guacamaya flambeada del año viaja por la Tancítaro–San Juan Nuevo

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La primera guacamaya flambeada del año viaja por la Tancítaro–San Juan Nuevo
Michoacán tiene tradiciones que ningún otro estado puede replicar, y este fin de semana estrenó una nueva: el aguacate flameado en carretera. Sobre la Tancítaro–San Juan Nuevo, a la altura de Zirapondiro, una camioneta cargada de cajas de aguacate se incendió por una aparente falla mecánica en el compartimento del motor. El vehículo quedó totalmente calcinado. Los ocupantes, afortunadamente, salieron ilesos.

Pero el verdadero momento estelar —y aquí la nota de La Voz de Michoacán es de una precisión escalofriante— llegó cuando los tripulantes, con el motor ya ardiendo, decidieron detener la marcha e intentar rescatar la carga, descargando las cajas de aguacate antes de que las llamas alcanzaran el vehículo. Léase con calma: primero, el producto. Es la escala de valores más michoacana jamás documentada.

Y que conste que uno no los juzga. En esta tierra, el oro verde no se abandona ni entre las llamas. Hay quien arriesgaría el bono navideño, la fe y el buen nombre por un cargamento de aguacate a punto de madurar. Los tripulantes simplemente actuaron conforme a la economía regional: la camioneta se reemplaza, el precio por kilo no perdona. Protección Civil controló el fuego, no hubo lesionados, y la carretera volvió a la normalidad, que en temporada de aguacate significa tráfico de camionetas cargadas hasta el techo.

Como dato ambiental, la operación involuntaria del año produjo, técnicamente, la primera guacamaya asada sin chef ni receta, cortesía de la mecánica automotriz. Y como dato económico, ya sabemos que cualquier pretexto —una helada, un bloqueo, una camioneta en llamas— basta para que el aguacate suba de precio con la naturalidad de quien no debe nada.

Lo importante: todos a salvo. Lo michoacano: las cajas, también. En cualquier otro estado se habría contado como accidente. Aquí se cuenta como rescate.