Respaldo blindado: el fiscal tuvo un mes de hackeos, cuerpos cambiados y una fuga, y sigue firme
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Existen empleos donde tres errores seguidos ameritan una conversación seria con recursos humanos. La Fiscalía de Guanajuato, por lo visto, no es uno de ellos. La gobernadora reiteró su respaldo al fiscal estatal pese a un currículum reciente que incluye presuntos hackeos, la entrega equivocada de cuerpos a familias y la fuga de un detenido. Cualquiera de esos tres puntos, por separado, bastaría para arruinarle el mes a una institución. Juntos, forman una especie de trilogía del infortunio administrativo.
El respaldo se presentó como muestra de confianza y continuidad. Y aquí conviene detenerse, porque la palabra "confianza" hace trabajo pesado. Confiar en alguien después de que hubo hackeos es fe; confiar después de que se entregó un cuerpo equivocado a una familia que velaba a otra persona es devoción; confiar después de que un detenido se dio a la fuga es, francamente, un acto de amor incondicional que difícilmente se ve fuera de las telenovelas de las nueve.
Mientras tanto, en el Bajío la vida real no espera oficios de respaldo: en Pénjamo una masacre dejó cuatro muertos en una fiesta familiar, en Salamanca los comerciantes reportan privaciones de la libertad y extorsiones al alza, y la Coparmex pide coordinación regional para que los grupos delictivos no se muden de municipio como quien cambia de sucursal. En ese contexto, el mensaje institucional es que el capitán se queda al timón. Uno solo se pregunta si el timón todavía está conectado a algo. En Guanajuato la estabilidad en el cargo es admirable; ojalá la estabilidad en la calle recibiera la misma lealtad inquebrantable.
El respaldo se presentó como muestra de confianza y continuidad. Y aquí conviene detenerse, porque la palabra "confianza" hace trabajo pesado. Confiar en alguien después de que hubo hackeos es fe; confiar después de que se entregó un cuerpo equivocado a una familia que velaba a otra persona es devoción; confiar después de que un detenido se dio a la fuga es, francamente, un acto de amor incondicional que difícilmente se ve fuera de las telenovelas de las nueve.
Mientras tanto, en el Bajío la vida real no espera oficios de respaldo: en Pénjamo una masacre dejó cuatro muertos en una fiesta familiar, en Salamanca los comerciantes reportan privaciones de la libertad y extorsiones al alza, y la Coparmex pide coordinación regional para que los grupos delictivos no se muden de municipio como quien cambia de sucursal. En ese contexto, el mensaje institucional es que el capitán se queda al timón. Uno solo se pregunta si el timón todavía está conectado a algo. En Guanajuato la estabilidad en el cargo es admirable; ojalá la estabilidad en la calle recibiera la misma lealtad inquebrantable.