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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Ciudad de México Nota 15 de julio de 2026

Tótems azules: gratis, misteriosos y con silueta de la Diana

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Tótems azules: gratis, misteriosos y con silueta de la Diana
Hay regalos que dan miedo justamente porque son gratis. En la alcaldía Cuauhtémoc brotaron unos tótems metálicos de color azul, coronados con la silueta de la Diana Cazadora y el nombre de la demarcación, plantados en colonias con marca registrada de aspiracionalismo: la Juárez, la Roma, la Condesa. La alcaldesa aseguró que estas estructuras "de identidad territorial" no le costaron ni un solo peso al gobierno. Maravilloso. En una ciudad donde hasta el agua embotellada tiene IVA, alguien encontró la forma de decorar el espacio público sin gastar.

El detalle es que, cuando el Congreso capitalino pidió cuentas, la respuesta llegó envuelta en dos capas de suspenso. Primero, la información del convenio con la empresa privada quedó reservada, ese conjuro burocrático que convierte un contrato en secreto de Estado. Segundo, la contestación tardó cinco meses en llegar, un plazo digno de trámite notarial o de embarazo casi a término. Nada dice "transparencia" como tomarse medio año para explicar unos postes.

De pasada, la alcaldesa negó haber recibido material donado por particulares para su programa Adiós Baches, ese nombre optimista que promete al bache una despedida definitiva y que, en la práctica, suele ser un hasta luego. Entre tótems que nadie sabe quién pagó y baches que se van y regresan como examante, la identidad territorial de la Cuauhtémoc va quedando clarísima: azul, brillante y con la contabilidad guardada bajo llave.

Uno entiende la lógica. En una demarcación tan fotografiada, faltaba un elemento que gritara "aquí estuve yo" sin tener que decir cuánto costó ni quién lo puso. La Diana Cazadora, que lleva décadas apuntando su flecha al horizonte, ahora también apunta —en miniatura y por triplicado— hacia la eterna pregunta chilanga: ¿y esto con qué presupuesto? La respuesta, por ahora, sigue reservada.