Nuevo León se aplaude solito: la FIFA reparte estrellitas, Samuel reparte regaños y el Fan Fest cuenta hasta 2.5 millones
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Hay días en que Nuevo León amanece con la autoestima por las nubes, y este martes fue uno de esos. Entre reconocimientos internacionales, cifras redondas y broncas políticas de vecindad, el estado pasó de la modestia regia —esa que nunca hemos tenido— a una euforia de graduación de kínder donde todos se llevan diploma.
Empecemos por el ego mundialista. Parque Fundidora anunció que el Fan Fest cerrará el domingo con la módica cifra de 2.5 millones de asistentes, un récord histórico que coronarán la final del Mundial y Carín León. Dos y medio millones de personas: prácticamente medio estado formado para ver una pantalla gigante y gritar 'gooool' con una michelada de a ochenta pesos en la mano. Si esa cifra fuera de recaudación y no de asistencia, el Triángulo Norte ya estaría pavimentado con oro y no con promesas.
Porque de promesas iba precisamente el numerito político del día. El gobernador Samuel García fue a Escobedo a entregar tarjetas del programa 'Ayudamos a las Mujeres' y, ya encarrerado, aprovechó el micrófono para llamar 'malagradecido' al alcalde con licencia Andrés Mijes y declarar a Escobedo 'el municipio más violento de Nuevo León'. Todo esto en Escobedo. Frente a los escobedenses. A quienes acababa de decir que viven en el municipio más violento del estado. El detalle diplomático, como siempre, impecable.
Mijes, que anda de gira aspiracional recorriendo Mina e Hidalgo como quien ya se siente en campaña por la gubernatura, respondió que él dejó 'finanzas sanas' y que de abandonado nada, que ahí están los datos. Y de paso le recordó al estado que le debe la lana del Triángulo Norte. Traducción del pleito: dos señores discutiendo de quién dejó más limpia la casa mientras el techo del Triángulo Norte sigue sin terminarse. El gobernador amenazó con auditoría; Mijes con datos. El ciudadano, con paciencia.
Lo verdaderamente surrealista es que el mismo día en que Escobedo era coronado 'el más violento', Nuevo León celebraba estar en el Top 10 nacional de reducción de homicidios, con una caída del 75% respecto a mayo de 2024. O sea: bajamos los homicidios, pero también tenemos al municipio más violento, y ambas cosas son ciertas y ambas se presumen con la misma sonrisa. La estadística en Nuevo León es como el clima: hay para todos los gustos y todos tienen razón.
Hablando de clima: Protección Civil y Conagua alertaron por lluvias este martes, con actividad eléctrica y ráfagas de viento. Acto seguido, la misma naturaleza que nos moja anunció que ya viene la canícula, esos 40 días de horno en que Nuevo León recuerda por qué inventó el aire acondicionado. Llueve, truena y luego nos achicharra. El pronóstico regio: sí.
Y llegamos al capítulo de los diplomas. La FIFA reconoció a Monterrey por su estrategia de seguridad durante el Mundial. Y también a San Pedro. Dos municipios, dos distinciones, cero modestia. San Pedro además presumió que más de 130 mil personas disfrutaron su 'oferta gastronómica' —es decir, gente comiendo carne asada con vista al Chipinque y saldo blanco—. Nada como que un organismo internacional te dé una palmadita para que la clase política monte tres ruedas de prensa, un pendón y una publicación agradeciendo 'a Dios y a la ciudadanía'.
Mientras tanto, en la vida real, la que no reparte trofeos: subieron los boletos de autobús hasta un 10% justo para vacaciones, porque nada dice 'buen viaje' como pagar más por el mismo asiento reclinable que no reclina. Los vecinos de la colonia Treviño y del centro de Guadalupe siguen denunciando basureros que llevan semanas creciendo como monumentos al abandono, y en San Nicolás las aguas negras ya se metieron a una casa tras un mes de alcantarilla desbordada. La FIFA no ha reconocido a nadie por eso, curiosamente.
Y para cerrar la fanfarria del optimismo: a nivel nacional se presumió que la satisfacción con la vida alcanzó 8.62 puntos. Ocho punto sesenta y dos. Un notable. Uno se pregunta si encuestaron a los del boleto de autobús, a los de la alcantarilla o a los 2.5 millones del Fan Fest todavía eufóricos por Carín León. Porque en Nuevo León la felicidad, como la seguridad y la basura, depende mucho de en qué colonia te toque vivir. Salud, y que llueva parejo.
Empecemos por el ego mundialista. Parque Fundidora anunció que el Fan Fest cerrará el domingo con la módica cifra de 2.5 millones de asistentes, un récord histórico que coronarán la final del Mundial y Carín León. Dos y medio millones de personas: prácticamente medio estado formado para ver una pantalla gigante y gritar 'gooool' con una michelada de a ochenta pesos en la mano. Si esa cifra fuera de recaudación y no de asistencia, el Triángulo Norte ya estaría pavimentado con oro y no con promesas.
Porque de promesas iba precisamente el numerito político del día. El gobernador Samuel García fue a Escobedo a entregar tarjetas del programa 'Ayudamos a las Mujeres' y, ya encarrerado, aprovechó el micrófono para llamar 'malagradecido' al alcalde con licencia Andrés Mijes y declarar a Escobedo 'el municipio más violento de Nuevo León'. Todo esto en Escobedo. Frente a los escobedenses. A quienes acababa de decir que viven en el municipio más violento del estado. El detalle diplomático, como siempre, impecable.
Mijes, que anda de gira aspiracional recorriendo Mina e Hidalgo como quien ya se siente en campaña por la gubernatura, respondió que él dejó 'finanzas sanas' y que de abandonado nada, que ahí están los datos. Y de paso le recordó al estado que le debe la lana del Triángulo Norte. Traducción del pleito: dos señores discutiendo de quién dejó más limpia la casa mientras el techo del Triángulo Norte sigue sin terminarse. El gobernador amenazó con auditoría; Mijes con datos. El ciudadano, con paciencia.
Lo verdaderamente surrealista es que el mismo día en que Escobedo era coronado 'el más violento', Nuevo León celebraba estar en el Top 10 nacional de reducción de homicidios, con una caída del 75% respecto a mayo de 2024. O sea: bajamos los homicidios, pero también tenemos al municipio más violento, y ambas cosas son ciertas y ambas se presumen con la misma sonrisa. La estadística en Nuevo León es como el clima: hay para todos los gustos y todos tienen razón.
Hablando de clima: Protección Civil y Conagua alertaron por lluvias este martes, con actividad eléctrica y ráfagas de viento. Acto seguido, la misma naturaleza que nos moja anunció que ya viene la canícula, esos 40 días de horno en que Nuevo León recuerda por qué inventó el aire acondicionado. Llueve, truena y luego nos achicharra. El pronóstico regio: sí.
Y llegamos al capítulo de los diplomas. La FIFA reconoció a Monterrey por su estrategia de seguridad durante el Mundial. Y también a San Pedro. Dos municipios, dos distinciones, cero modestia. San Pedro además presumió que más de 130 mil personas disfrutaron su 'oferta gastronómica' —es decir, gente comiendo carne asada con vista al Chipinque y saldo blanco—. Nada como que un organismo internacional te dé una palmadita para que la clase política monte tres ruedas de prensa, un pendón y una publicación agradeciendo 'a Dios y a la ciudadanía'.
Mientras tanto, en la vida real, la que no reparte trofeos: subieron los boletos de autobús hasta un 10% justo para vacaciones, porque nada dice 'buen viaje' como pagar más por el mismo asiento reclinable que no reclina. Los vecinos de la colonia Treviño y del centro de Guadalupe siguen denunciando basureros que llevan semanas creciendo como monumentos al abandono, y en San Nicolás las aguas negras ya se metieron a una casa tras un mes de alcantarilla desbordada. La FIFA no ha reconocido a nadie por eso, curiosamente.
Y para cerrar la fanfarria del optimismo: a nivel nacional se presumió que la satisfacción con la vida alcanzó 8.62 puntos. Ocho punto sesenta y dos. Un notable. Uno se pregunta si encuestaron a los del boleto de autobús, a los de la alcantarilla o a los 2.5 millones del Fan Fest todavía eufóricos por Carín León. Porque en Nuevo León la felicidad, como la seguridad y la basura, depende mucho de en qué colonia te toque vivir. Salud, y que llueva parejo.