La subestación de emergencias de Salamanca sigue en pie, es decir, en el aire
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La noticia de Salamanca es que la subestación de emergencias de la zona sur "sigue en pie". Y es rigurosamente cierta. El proyecto sigue en pie. Lo que no sigue es la subestación, porque no existe.
El Gobierno Municipal informa que el proyecto permanece vigente, pero que revisará una nueva propuesta de ubicación antes de definir dónde se construirá. Léalo despacio, porque tiene capas: hay proyecto, hay voluntad, hay vigencia, hay propuesta, hay nueva propuesta, hay revisión de la nueva propuesta. Lo único que no hay es un punto en el mapa.
Una subestación de emergencias es, por definición, la infraestructura que sirve para que alguien llegue rápido. Su virtud entera es la velocidad. Es un edificio cuyo propósito ontológico es reducir minutos. Y lleva quién sabe cuánto tiempo atorada en la fase previa a existir, que es la única fase donde el tiempo no cuenta.
Porque la emergencia sí tiene ubicación definida. Esta semana en Salamanca: hallaron restos humanos dentro de una bolsa negra en la comunidad de Mirandas. Robaron doscientos mil pesos con violencia en el Cecyte, dinero de la venta de uniformes escolares, amagando a los vendedores; no hay detenidos. Balearon una vivienda en Villa Salamanca y las detonaciones movilizaron corporaciones. Vincularon a proceso a un presunto secuestrador tras rescatar a un hombre que llevaba privado de la libertad desde el 30 de junio, cerca de la refinería. Y siguen buscando, dos años y medio después, a Lorenza Cano, buscadora desaparecida.
Todo eso ocurrió en lugares perfectamente localizables. Ninguno de esos hechos tuvo que esperar a que se revisara una propuesta de ubicación.
La emergencia, hay que reconocerlo, es mucho más eficiente que la subestación de emergencias. La emergencia llega puntual, sin comité técnico, sin dictamen, sin análisis comparativo de predios. La emergencia no necesita que le definan dónde. La emergencia improvisa. La emergencia es ágil, moderna, descentralizada. Si la administración pública tuviera la mitad de la capacidad de despliegue territorial que tiene el delito en Salamanca, tendríamos tres subestaciones y un helipuerto.
Mientras tanto, el municipio sí avanza en otras cosas. Se entregan parques nuevos. Se anuncian más proyectos para comunidades antes de que termine el año. Se recuperan espacios públicos. Y está en carpeta un Centro de Dignificación Humana para atender adicciones, que se incluirá en el plan anual de obra pública. Todo eso es real y todo eso sirve.
Pero hay una jerarquía que se nota. El parque tiene ubicación. La subestación de emergencias, no. El parque tiene banderazo, listón, fotografía. La subestación tiene un estatus: vigente.
Vigente es la palabra más generosa del vocabulario municipal mexicano. Vigente significa que todavía no lo hemos cancelado. Vigente es lo que se le dice a un proyecto para que no se sienta mal delante de los otros proyectos. Vigente es el limbo con presupuesto teórico.
Y así, la zona sur de Salamanca conserva su subestación de emergencias en el estado más noble de la obra pública: el de la buena intención con domicilio pendiente.
En pie. Firmemente en pie. Sobre nada.
El Gobierno Municipal informa que el proyecto permanece vigente, pero que revisará una nueva propuesta de ubicación antes de definir dónde se construirá. Léalo despacio, porque tiene capas: hay proyecto, hay voluntad, hay vigencia, hay propuesta, hay nueva propuesta, hay revisión de la nueva propuesta. Lo único que no hay es un punto en el mapa.
Una subestación de emergencias es, por definición, la infraestructura que sirve para que alguien llegue rápido. Su virtud entera es la velocidad. Es un edificio cuyo propósito ontológico es reducir minutos. Y lleva quién sabe cuánto tiempo atorada en la fase previa a existir, que es la única fase donde el tiempo no cuenta.
Porque la emergencia sí tiene ubicación definida. Esta semana en Salamanca: hallaron restos humanos dentro de una bolsa negra en la comunidad de Mirandas. Robaron doscientos mil pesos con violencia en el Cecyte, dinero de la venta de uniformes escolares, amagando a los vendedores; no hay detenidos. Balearon una vivienda en Villa Salamanca y las detonaciones movilizaron corporaciones. Vincularon a proceso a un presunto secuestrador tras rescatar a un hombre que llevaba privado de la libertad desde el 30 de junio, cerca de la refinería. Y siguen buscando, dos años y medio después, a Lorenza Cano, buscadora desaparecida.
Todo eso ocurrió en lugares perfectamente localizables. Ninguno de esos hechos tuvo que esperar a que se revisara una propuesta de ubicación.
La emergencia, hay que reconocerlo, es mucho más eficiente que la subestación de emergencias. La emergencia llega puntual, sin comité técnico, sin dictamen, sin análisis comparativo de predios. La emergencia no necesita que le definan dónde. La emergencia improvisa. La emergencia es ágil, moderna, descentralizada. Si la administración pública tuviera la mitad de la capacidad de despliegue territorial que tiene el delito en Salamanca, tendríamos tres subestaciones y un helipuerto.
Mientras tanto, el municipio sí avanza en otras cosas. Se entregan parques nuevos. Se anuncian más proyectos para comunidades antes de que termine el año. Se recuperan espacios públicos. Y está en carpeta un Centro de Dignificación Humana para atender adicciones, que se incluirá en el plan anual de obra pública. Todo eso es real y todo eso sirve.
Pero hay una jerarquía que se nota. El parque tiene ubicación. La subestación de emergencias, no. El parque tiene banderazo, listón, fotografía. La subestación tiene un estatus: vigente.
Vigente es la palabra más generosa del vocabulario municipal mexicano. Vigente significa que todavía no lo hemos cancelado. Vigente es lo que se le dice a un proyecto para que no se sienta mal delante de los otros proyectos. Vigente es el limbo con presupuesto teórico.
Y así, la zona sur de Salamanca conserva su subestación de emergencias en el estado más noble de la obra pública: el de la buena intención con domicilio pendiente.
En pie. Firmemente en pie. Sobre nada.