Saldo blanco (con asteriscos): la cabalgata que hasta al caballo le cobró la cuenta
Tamaño de letra
Hay pocas frases tan mexicanas como 'saldo blanco'. Se pronuncia con el pecho inflado, se repite en boletín oficial y sirve para cerrar el fin de semana con la conciencia tranquila. El problema es cuando el saldo blanco viene con notas al pie más largas que el propio comunicado.
La Gran Cabalgata Villista 2026 reunió a cerca de diez mil jinetes en Parral, una de las ediciones más concurridas de los últimos años, con contingentes de Chihuahua, Durango, otros estados y hasta Estados Unidos. Seguridad Pública y Vialidad reportaron que todo transcurrió 'sin incidentes de consideración, solo caídas menores'. Y uno lo celebra, de verdad. Hasta que lee la letra chiquita.
Porque a metros de la Puerta del Tiempo, justo donde termina la épica, un caballo murió al chocar contra un vehículo y tres personas resultaron lesionadas. Un caballo, protagonista número uno de una cabalgata, terminó siendo la víctima que nadie quiso poner en el titular festivo. Villa cabalgó por la Revolución; este pobre animal cabalgó directo contra una defensa de lámina.
Y como si el destino tuviera sentido del humor burocrático, unos 400 caballos que venían de Durango se quedaron fuera por un freno sanitario a causa del gusano barrenador. Es decir: primero registraron poco más de cien ejemplares, al final contaban cerca de cuatrocientos, y un gusano microscópico decretó su propia veda. Nunca un parásito había tenido tanto poder de vetar una fiesta ecuestre. Ni el INE.
Mientras tanto, arriba de las sillas, la cosa se puso electoral. Tres alcaldes aparecieron cabalgando al frente de sus contingentes, y uno de ellos, el edil de Coronado, se dedicó a repartir flores a las mujeres parralenses con impecable atuendo vaquero. Otro municipio de Durango, San Juan del Río, participó por primera vez y salió tan encantado que ya quiere 'replicar el modelo' en su tierra. El modelo, se entiende, es reunir multitudes, homenajear a Villa y aparecer en fotos montando a caballo justo antes de un año electoral. Detonar turismo, le llaman.
Que nadie se confunda: la cabalgata es una tradición hermosa, un motor real de la economía parralense y un orgullo del sur del estado. Solo pedimos que el próximo boletín ajuste el vocabulario. 'Saldo blanco' es cuando todos vuelven a casa. Cuando un caballo no vuelve, cuatrocientos se quedan en la aduana sanitaria y tres personas terminan lesionadas, quizá la palabra correcta sea 'saldo casi blanco, gracias por su comprensión'.
La Gran Cabalgata Villista 2026 reunió a cerca de diez mil jinetes en Parral, una de las ediciones más concurridas de los últimos años, con contingentes de Chihuahua, Durango, otros estados y hasta Estados Unidos. Seguridad Pública y Vialidad reportaron que todo transcurrió 'sin incidentes de consideración, solo caídas menores'. Y uno lo celebra, de verdad. Hasta que lee la letra chiquita.
Porque a metros de la Puerta del Tiempo, justo donde termina la épica, un caballo murió al chocar contra un vehículo y tres personas resultaron lesionadas. Un caballo, protagonista número uno de una cabalgata, terminó siendo la víctima que nadie quiso poner en el titular festivo. Villa cabalgó por la Revolución; este pobre animal cabalgó directo contra una defensa de lámina.
Y como si el destino tuviera sentido del humor burocrático, unos 400 caballos que venían de Durango se quedaron fuera por un freno sanitario a causa del gusano barrenador. Es decir: primero registraron poco más de cien ejemplares, al final contaban cerca de cuatrocientos, y un gusano microscópico decretó su propia veda. Nunca un parásito había tenido tanto poder de vetar una fiesta ecuestre. Ni el INE.
Mientras tanto, arriba de las sillas, la cosa se puso electoral. Tres alcaldes aparecieron cabalgando al frente de sus contingentes, y uno de ellos, el edil de Coronado, se dedicó a repartir flores a las mujeres parralenses con impecable atuendo vaquero. Otro municipio de Durango, San Juan del Río, participó por primera vez y salió tan encantado que ya quiere 'replicar el modelo' en su tierra. El modelo, se entiende, es reunir multitudes, homenajear a Villa y aparecer en fotos montando a caballo justo antes de un año electoral. Detonar turismo, le llaman.
Que nadie se confunda: la cabalgata es una tradición hermosa, un motor real de la economía parralense y un orgullo del sur del estado. Solo pedimos que el próximo boletín ajuste el vocabulario. 'Saldo blanco' es cuando todos vuelven a casa. Cuando un caballo no vuelve, cuatrocientos se quedan en la aduana sanitaria y tres personas terminan lesionadas, quizá la palabra correcta sea 'saldo casi blanco, gracias por su comprensión'.