Vamos a la feria aeroespacial de Londres y aquí la lluvia se lleva a dos personas por un arroyo
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Domingo en Chihuahua. La gobernadora Maru Campos aterrizó en Londres para participar en la Feria Aeroespacial Farnborough 2026, del 20 al 24 de julio, donde se reunirá con empresas, inversionistas y líderes del sector para promover el potencial aeroespacial del estado y atraer inversión. La delegación mexicana incluye funcionarios, académicos y empresarios de Chihuahua, Querétaro y Baja California. Todo muy correcto: el estado es potencia manufacturera y no ir sería tontería.
Ese mismo domingo, en Cuauhtémoc, llovió. Y el arroyo San Antonio se llevó a dos personas. El cuerpo de un hombre fue rescatado en el cruce de las calles 15 y Peñaflores; el de una mujer apareció a la altura de la calle 7a, a unos metros de las instalaciones de la Fiscalía de Distrito Zona Occidente. Primero se reportó una víctima; conforme avanzó la búsqueda apareció la segunda.
Ahí está la fotografía completa del estado, sin necesidad de editorial: arriba, turbinas y aviones en Inglaterra; abajo, una corriente de agua café llevándose gente en una calle que se llama Peñaflores.
No es que una cosa cancele a la otra. Se puede vender industria aeroespacial y también tener alcantarillas. De hecho, esa era la idea original del asunto llamado gobierno. Pero hay una jerarquía involuntaria en las agendas que se lee sola: al desarrollo aeroespacial se le dedica una comitiva internacional, y a los arroyos urbanos se les dedica un exhorto de Protección Civil pidiendo no cruzar corrientes. El exhorto es gratis. El vuelo no.
Y el exhorto, además, ya es rutina litúrgica. La Coordinación Estatal de Protección Civil alertó por lluvias y descargas eléctricas en gran parte del estado; Juárez alertó por granizo y vientos fuertes; la Cruz Roja advirtió que las lluvias elevan 20 por ciento el riesgo de accidentes viales; en Chihuahua capital se inundó Praderas del Sur y hubo que extremar precauciones en la avenida Tabalaopa; y el reporte semanal ya contabilizaba un fallecido y afectaciones en varios municipios. Todos los años, el mismo boletín, cambiando nomás el nombre de la colonia.
En Parral, mientras tanto, la JMAS explicó que las fugas de drenaje se agudizan con las lluvias porque la red se satura con conexiones pluviales irregulares y basura arrojada en pozos de visita. Traducción: el sistema funciona hasta que llueve, que es justamente cuando se necesita. Como paraguas de utilería.
Lo verdaderamente chihuahuense de todo esto es la coexistencia. Somos capaces de fabricar componentes para aeronaves con tolerancias de micras y, al mismo tiempo, de que una tormenta de tarde de domingo convierta una calle en río mortal. Precisión industrial de exportación, infraestructura urbana de fe.
Ojalá de Farnborough vuelva la inversión prometida. Ojalá lleguen las plantas, los empleos, los contratos. Y ojalá, de pasadita, alguien traiga en la maleta un manual de drenaje pluvial. Ese también es tecnología de punta, aunque no brille tanto en las fotos.
Ese mismo domingo, en Cuauhtémoc, llovió. Y el arroyo San Antonio se llevó a dos personas. El cuerpo de un hombre fue rescatado en el cruce de las calles 15 y Peñaflores; el de una mujer apareció a la altura de la calle 7a, a unos metros de las instalaciones de la Fiscalía de Distrito Zona Occidente. Primero se reportó una víctima; conforme avanzó la búsqueda apareció la segunda.
Ahí está la fotografía completa del estado, sin necesidad de editorial: arriba, turbinas y aviones en Inglaterra; abajo, una corriente de agua café llevándose gente en una calle que se llama Peñaflores.
No es que una cosa cancele a la otra. Se puede vender industria aeroespacial y también tener alcantarillas. De hecho, esa era la idea original del asunto llamado gobierno. Pero hay una jerarquía involuntaria en las agendas que se lee sola: al desarrollo aeroespacial se le dedica una comitiva internacional, y a los arroyos urbanos se les dedica un exhorto de Protección Civil pidiendo no cruzar corrientes. El exhorto es gratis. El vuelo no.
Y el exhorto, además, ya es rutina litúrgica. La Coordinación Estatal de Protección Civil alertó por lluvias y descargas eléctricas en gran parte del estado; Juárez alertó por granizo y vientos fuertes; la Cruz Roja advirtió que las lluvias elevan 20 por ciento el riesgo de accidentes viales; en Chihuahua capital se inundó Praderas del Sur y hubo que extremar precauciones en la avenida Tabalaopa; y el reporte semanal ya contabilizaba un fallecido y afectaciones en varios municipios. Todos los años, el mismo boletín, cambiando nomás el nombre de la colonia.
En Parral, mientras tanto, la JMAS explicó que las fugas de drenaje se agudizan con las lluvias porque la red se satura con conexiones pluviales irregulares y basura arrojada en pozos de visita. Traducción: el sistema funciona hasta que llueve, que es justamente cuando se necesita. Como paraguas de utilería.
Lo verdaderamente chihuahuense de todo esto es la coexistencia. Somos capaces de fabricar componentes para aeronaves con tolerancias de micras y, al mismo tiempo, de que una tormenta de tarde de domingo convierta una calle en río mortal. Precisión industrial de exportación, infraestructura urbana de fe.
Ojalá de Farnborough vuelva la inversión prometida. Ojalá lleguen las plantas, los empleos, los contratos. Y ojalá, de pasadita, alguien traiga en la maleta un manual de drenaje pluvial. Ese también es tecnología de punta, aunque no brille tanto en las fotos.