Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Digest 20 de julio de 2026

Se acabó la fiesta, muchachos: apaguen las pantallas y saquen los filtros

Tamaño de letra
Se acabó la fiesta, muchachos: apaguen las pantallas y saquen los filtros
Terminó el Mundial y Guadalajara despertó con la peor cruda de todas: la de volver a ser Guadalajara. Durante cinco semanas fuimos la Sede Más Mexicana, esa distinción no oficial que nos otorgamos a nosotros mismos porque nadie más iba a hacerlo. Bailamos el Payaso de Rodeo en la Minerva bajo un aguacero, adoptamos a España como selección propia —había que ganarle a alguien— y llenamos la Plaza de la Liberación de banderas ajenas con un entusiasmo que no le dedicamos ni al informe de gobierno.

Y ahora, el lunes. Ese lunes en que hasta los columnistas de El Informador coinciden, con la resignación del que ya vio esta película, en que los baches siguen ahí, los desaparecidos siguen ahí, el transporte sigue ahí y el agua —ah, el agua— sigue saliendo de color chocolatoso del grifo. Uno de ellos citó a Serrat: la fiesta acabó y cada quien vuelve a lo suyo. Nosotros volvimos a lo nuestro: a hervir el agua.

Porque esa es la gran noticia doméstica de la jornada. Ante la crisis por la calidad del agua en el Área Metropolitana, la recomendación especializada del día es… comprar un filtro. Sistemas antisarro, fibra de vidrio, lo que sea que le quite el color, el olor y los sedimentos al líquido que ya pagamos. Es decir: la solución al servicio público es un gasto privado. Genial. Con ese criterio, la solución a la inseguridad es una reja y la solución al transporte es un coche. Ah, esperen.

Ahora bien, no todo es desconsuelo hidráulico. Guadalajara anunció con orgullo que ya se pueden consultar 275 rutas de transporte público en Google Maps. Ya sabemos por dónde pasa el camión. Falta la fase dos, la geolocalización en tiempo real, que nos permitirá saber exactamente en qué esquina no está pasando el camión que estamos esperando. El progreso es esto: cambiar la incertidumbre por la certeza documentada de nuestra desgracia.

En el capítulo de aguas que sí llegan, y de sobra: expertos señalan que las obras en Periférico Sur habrían agravado las inundaciones porque le quitaron capacidad de conducción al cauce. Uno construye una obra para mejorar el flujo y el flujo, agradecido, se mete a las casas. En Tlajomulco, mientras tanto, el Cabildo aprobó una bolsa de 1.6 millones de pesos para reponer estufas, refrigeradores, colchones y vajillas de unas 287 viviendas anegadas el 11 de julio. Es dinero real y ayuda real, conste. También es el reconocimiento presupuestado de que aquí la política pública contra inundaciones consiste en comprar el refri después.

En Colinas de las Águilas, en Zapopan, los vecinos de Sierra de Tapalpa y Sierra de Mazamitla llevan temporadas denunciando encharcamientos que les bloquean la cochera. Viven en calles con nombre de pueblo mágico y clima de pueblo hundido. Poesía urbana tapatía.

Mientras tanto, los analistas emitieron su veredicto sobre la 64 Legislatura de Jalisco: reprobada, con ineficacia institucional, sin diálogo y con productividad prácticamente nula en beneficio de la ciudadanía. Es un diagnóstico durísimo. También es el único ámbito de la vida pública jalisciense donde no hay fugas: ahí no se escapa absolutamente nada.

Y hablando de deudas: a cinco años de la recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la accesibilidad sigue pendiente para un millón y medio de personas con discapacidad en Jalisco. Cinco años. En ese tiempo montamos un Mundial completo, pintamos la ciudad, instalamos pantallas gigantes en Tlaquepaque para más de cien mil personas y en Guadalajara para otras cincuenta y dos mil, y organizamos operativos impecables con saldo blanco. Resulta que sí sabemos hacer las cosas bien y rápido. Nomás hay que avisarnos que viene la FIFA.

En Chapala, el Cabildo instituyó el Día del Lago: tercer domingo de octubre, elegido porque es cuando el lago trae sus niveles más altos tras las lluvias. Es decir, celebramos al lago justo el día en que se ve mejor peinado. Muy nuestro. Muy de foto de bautizo.

Y en Tonalá apareció un cocodrilo callejero de sesenta y seis centímetros con lesiones en la mandíbula, presuntamente por haber vivido en cautiverio y ser manipulado de más. Alguien tuvo un cocodrilo de mascota en Tonalá y luego se arrepintió. En la costa, un especialista de la UdeG pide respetar el hábitat de los cocodrilos para evitar ataques. Traducción: el problema nunca fue el cocodrilo.

Así quedó la ciudad: con Google Maps, sin agua potable, con Día del Lago, sin banquetas accesibles, con saldo blanco y con un cocodrilo lastimado en la colonia. Pero eso sí, fuimos la sede más mexicana. Que lo pongan en una placa. De preferencia a la altura de una silla de ruedas.