Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Digest 20 de julio de 2026

Michoacán, segundo lugar nacional en depresión: por fin ganamos algo

Tamaño de letra
Michoacán, segundo lugar nacional en depresión: por fin ganamos algo
Buenas noticias, paisanos: ya somos medalla de plata nacional. El Inegi, con esa crueldad estadística que lo caracteriza, midió el bienestar autorreportado del país y nos colocó en el segundo escalón del podio de la depresión, además de tercer lugar en insatisfacción con la vida, apenas por encima de Oaxaca y Tabasco, y por debajo de Guerrero y Zacatecas. Traducción: calificamos nuestra vida con 8.48 sobre 10, que en boleta de la Nicolaita pasa raspando, pero en el alma es un aviso de que algo anda mal.

Lo verdaderamente admirable es que respondimos 8.48. Ocho punto cuarenta y ocho. Es decir, aun con todo, el michoacano contesta la encuesta y dice "pues no está tan mal". Esa es nuestra tragedia y nuestra grandeza: la resiliencia como padecimiento crónico. Somos el estado que se cae de la escalera, se levanta, se sacude y le pone un ocho a la caída porque no se rompió nada importante.

Y mientras el Inegi nos toma el pulso emocional, en la vida real seguimos coleccionando estampas para el álbum. El Consejo Supremo Indígena rechazó la propuesta del gobierno estatal de desaparecer las policías municipales para sustituirlas por corporaciones regionales. Su argumento no es menor ni caprichoso: las rondas comunales, las kuarichas y demás cuerpos tradicionales todavía no tienen reconocimiento en la legislación federal y su regulación se queda en el ámbito estatal. O sea que la reingeniería de la seguridad corre el riesgo de dejar en el limbo jurídico a quienes llevan décadas cuidándose solos porque nadie más llegó a cuidarlos. Nada dice "nuevo modelo" como rediseñar el organigrama sin preguntarle a los que ya estaban haciendo el trabajo.

En Arteaga, la Marina aseguró siete mil novecientos litros de presunto huachicol en las inmediaciones de Las Cañas. Siete mil novecientos. Una cifra que en cualquier otro estado sería un escándalo y aquí es martes. En Álvaro Obregón, la Guardia Civil recuperó cinco vehículos robados momentos antes en Tarímbaro, después de una agresión armada. Nótese la eficiencia logística del hampa local: robar cinco carros en un municipio y trasladarlos a otro en el mismo turno es una cadena de suministro que ya quisiera cualquier armadora del Bajío. Punto para la Guardia Civil por recuperarlos; punto para la delincuencia por su compromiso con los tiempos de entrega.

En el frente institucional, el Centro MASC del Tribunal Federal de Justicia Administrativa vino a explicarle a los fiscalistas michoacanos las bondades del diálogo: en vez de demandar, platicamos. Reportaron que cerca del 20% de los casos atendidos ha terminado en acuerdo, aunque —detalle no menor— sin precisar de cuántos casos totales estamos hablando. Veinte por ciento de algo. El misterio del denominador es, en sí mismo, una obra de arte burocrática. Es como decir que ganaste el 20% de tus partidos sin aclarar si jugaste cinco o dos.

De la Universidad Michoacana sí llegó una noticia con lógica de mercado impecable: bajaron el trámite de titulación de 15 mil a 4 mil pesos y de pronto aparecieron más de 3 mil personas en proceso de enero a abril, contra unas 1,800 titulaciones en todo el año pasado. Resulta que el rezago no era vocacional ni existencial: era de cartera. Miles de michoacanos no eran "pasantes eternos", eran clientes esperando el Buen Fin. Que alguien avise a las demás dependencias: bajen el precio y verán qué rápido se resuelve el rezago que llevaban años atribuyendo a la falta de compromiso ciudadano.

En Morelia, tras las lluvias, retiraron más de 130 toneladas de basura y las autoridades vuelven a lamentar que, pese a las campañas de concientización, la gente sigue tirando desperdicios a los cuerpos de agua. Ciento treinta toneladas. Eso ya no es un problema de conciencia, es una tradición con logística propia. Y el río Grande al 65% de su capacidad mientras el dren Itzícuaros pasa del 90%, o sea: el drenaje moreliano también reporta su bienestar autopercibido y anda peor que nosotros.

Cierre obligado: los repartidores de plataformas denuncian hasta cinco accidentes viales al día en la capital y aseguran que cargan con el estigma de que todo siniestro es culpa suya. Cinco al día. Alguien que vive corriendo contra un cronómetro por una propina, en una ciudad con baches, y encima carga con la culpa colectiva. Si el Inegi quiere entender el segundo lugar nacional en depresión, no necesita otra encuesta: necesita un casco y una mochila térmica.

Así que sí, medalla de plata. Con calma, michoacanos: al paso que vamos, el primer lugar es cuestión de disciplina.